Anoche, el salón estaba frío, el reflejo de las luces de los coches al
pasar... las farolas alumbrando partes del salón, el silencio...
Yo con una manta, llorando, escuchando el reloj, el tiempo pasar... me sentía sola, y olvidada...
Parece como si hubiese regañado con mi marido... y ¡zas! al Salón.
Quizá eso, lo comprendería mejor... Pero esto no.
Soy una Autentica oveja negra.
Viene mi hermana, desde cientos de kilómetros, con su chico... (A mi me parece fenomenal, que vengan y estén a gustos, ¡Qué más! Hay que tratar a la gente como te gustaría que te trataran) ¡De buena, tonta!
Y bien...
Ayer exploté...
Mis padres estaban hablando de que sólo querían que estuvieran cómodos y durmieran bien.
Y la ovejita, saltó...
Me parece bien que os precupeis exclusivamente a que esten cómodos, pero os olvidais de mi, que he cedido la habitación, y no tengo ni un misero colchon, ni un saco de dormir, con una esterilla, ni un sofa conbertible en cama... para dormir.
Mi madre dijo que eran caprichos mios...
Justo mi padre había comprado una ultra television plana, grandisima, para que mi hermano y mi cuñado pudieran jugar a los videojuegos.
Y salté... Ah! ¿y la televisión no es un capricho?

Mamá, lo mio es una necesidad, porque cuando vuelvan otra vez, me negaré a ofrecer mi habitación... y la vais a ofrecer vosotros y dormir 15 días en el sofá... para que veais si es o no una necesidad. Porque tengo la espalda como la M30.
Mi madre me dijo que era una celosa... que nunca hacia nada... Y le dije, que lo que decía, sobre mi, actuaba de espejo con ella... que se estaba definiendo ella, tal y como era.
Yo sólo os pido que os preocupéis un mínimo, en que yo también descanse.
Y aquí, me quemé y reventé...
En primer lugar, a mi nadie me ha comprado el portatil... y a cada uno de mis
hermanos sí, y no he rechistado nunca.
Me he pagado mis estudios, y a mis hermanos le pagasteis los estudios.
Me he comprado la habitación, y la cedo, totalmente nueva.
Porque he trabajado para ganarme mis cosas, estudios y portátil, y las dejo, si alguien lo necesita, y nadie me deja a mi nada, ni se preocupa en que las necesite.
Y estoy orgullosa de ser fuerte, de conseguir todo lo que me propongo, y de no necesitar ningún otro apoyo, que confiar en mi.
De buscar yo sola, soluciones.
Si eso es ser celosa.... si eso es ser egoísta... que me quiten el corazón.
Sólo soy una sombra negra... de una familia, que se olvida cuando quieren, que tiene otra hija, la más pequeña de los tres.
Seré diferente... pero con un corazón grande lleno de ilusiones por ser feliz.
Te mando un fuerte abrazo, y ánimo, que el mundo es de la gente que sabe sobrevivir y salir adelante.

