[El secreto del Espejo]
Hace ya tiempo, una joven muchacha construyó un castillo de naipes. Consumió horas, días, e incluso meses, para conseguir que ni un solo naipe, fallara, y derrumbara todo lo construido, que con tanto mimo, le había dedicado.
Era una chica estable, siempre optimista, y siempre alegre, que cuidaba minuciosamente de su gran esfuerzo y lucha.
Cuando llovía lo cubría con un paraguas. Cuando hacía sol, ella se sentaba a su lado a leer. Y cuando anochecía, se dormía al lado de él. Hasta que un día, se descuidó, le visito el viento, y derrumbó su tesoro, su ilusión, su empeño, su lucha... lo que más quería su castillo de naipes.
La joven, desilusionada, y triste, no imaginó que el viento tan leve, en tan solo dos segundos podía derrumbar todo el tiempo que le había dedicado.
Recogió todos los naipes, los ordenó. Y los guardó y se quedó sentada, llorando, sin hacer nada más que lamentarse.
En ese momento se acercó un duende, sigilosamente, y se sentó a su lado y le dijo: - En esta vida, siempre nos vamos a dedicar a construir castillos de naipes. Dedicaremos siempre, mucho tiempo. Y solo con dos segundos, bastaran para que se derrumbe.
Solo, hay una única persona en este mundo por la cual debes luchar, y ser muy feliz.
El duende, sacó un espejo, y se lo entregó a la joven.
Y el duende le dijo: - La persona que ves reflejada. Ese es el secreto. Se feliz contigo misma. Observa, tu mirada brillante, tu cara de curiosidad por buscar el motivo de este instante. Siéntete viva, siente que hay mas días para construir naipes. Cada vez que se derrumbe uno, el siguiente lo construirás mejor, porque aprenderás de los errores. Y lo que no te mata, te hace mas fuerte.
Pero dime, realmente... ¿Quién merece la pena en esta vida? Preguntó el duende a la joven.
La joven se miró al espejo, dejó nacer una lágrima, y a la vez una sonrisa. Y contestó: -Quizás, todo este tiempo lo he ignorado. Cada nuevo día, verme reflejada todas las mañanas quitándome las legañas, dándole importancia a mis ojeras, y a mis cabellos. Sacándome defectos físicos. Sin ver que realmente, yo soy la única persona por la que debo tener ilusión, y debo aprender ser feliz conmigo misma, por lo que soy.
El duende dijo: Vive, disfruta, Aprende de tus errores... Como si fuera el último día. Porque puede que el Sol se canse de la misma rutina y se vaya a pasear por otro lugar. Pero jamás llores porque no salga el sol, porque las lágrimas te impedirán ver las estrellas. Y si ves todo oscuro, siempre tendrás a las estrellas para poder ver tu camino.
Solo espero, que hoy te acuestes, aprendiendo una cosa más.
El duende, tenía muchos años, y con la edad nos volvemos más prudentes e incluso más sabios. Ya sabemos que son seres inmortales, que nunca mueren. Que saben el secreto de cada planta, y cada noche. Y cuando nos sentimos mal, siempre hay un duende para cada uno. Que nos escucha, e intenta ayudar tímidamente... y nos susurra que pongamos música, o nos demos un baño. Por eso hacemos cosas, por muy pocas ganas que tengamos. Y a veces aparecen cuando menos te lo esperas. Te señalaran el camino correcto. En la vida conoceremos a muchas personas, y aprenderemos de las situaciones. A enfrentarlas nosotros mismos. Y a saber estar solos.
Y por eso, es difícil ver a los duendes, y sentirlos, porque nos enseñan a saber ser felices estando solos, con su presencia.
"Los castillos de naipes en esta vida... representan los amig@s, familia, pareja, trabajo, estudios, vida... Eso que tanto cuidamos y dedicamos mucho tiempo, y solo 2 segundos para derrumbarlo. "
ACEPTAR... Y VUELTA A EMPEZAR !!!
Cancion del Día: http://www.youtube.com/watch?v=T4Igb5Yors4
Era una chica estable, siempre optimista, y siempre alegre, que cuidaba minuciosamente de su gran esfuerzo y lucha.
Cuando llovía lo cubría con un paraguas. Cuando hacía sol, ella se sentaba a su lado a leer. Y cuando anochecía, se dormía al lado de él. Hasta que un día, se descuidó, le visito el viento, y derrumbó su tesoro, su ilusión, su empeño, su lucha... lo que más quería su castillo de naipes.
La joven, desilusionada, y triste, no imaginó que el viento tan leve, en tan solo dos segundos podía derrumbar todo el tiempo que le había dedicado.
Recogió todos los naipes, los ordenó. Y los guardó y se quedó sentada, llorando, sin hacer nada más que lamentarse.
En ese momento se acercó un duende, sigilosamente, y se sentó a su lado y le dijo: - En esta vida, siempre nos vamos a dedicar a construir castillos de naipes. Dedicaremos siempre, mucho tiempo. Y solo con dos segundos, bastaran para que se derrumbe.
Solo, hay una única persona en este mundo por la cual debes luchar, y ser muy feliz.
El duende, sacó un espejo, y se lo entregó a la joven.
Y el duende le dijo: - La persona que ves reflejada. Ese es el secreto. Se feliz contigo misma. Observa, tu mirada brillante, tu cara de curiosidad por buscar el motivo de este instante. Siéntete viva, siente que hay mas días para construir naipes. Cada vez que se derrumbe uno, el siguiente lo construirás mejor, porque aprenderás de los errores. Y lo que no te mata, te hace mas fuerte.
Pero dime, realmente... ¿Quién merece la pena en esta vida? Preguntó el duende a la joven.
La joven se miró al espejo, dejó nacer una lágrima, y a la vez una sonrisa. Y contestó: -Quizás, todo este tiempo lo he ignorado. Cada nuevo día, verme reflejada todas las mañanas quitándome las legañas, dándole importancia a mis ojeras, y a mis cabellos. Sacándome defectos físicos. Sin ver que realmente, yo soy la única persona por la que debo tener ilusión, y debo aprender ser feliz conmigo misma, por lo que soy.
El duende dijo: Vive, disfruta, Aprende de tus errores... Como si fuera el último día. Porque puede que el Sol se canse de la misma rutina y se vaya a pasear por otro lugar. Pero jamás llores porque no salga el sol, porque las lágrimas te impedirán ver las estrellas. Y si ves todo oscuro, siempre tendrás a las estrellas para poder ver tu camino.
Solo espero, que hoy te acuestes, aprendiendo una cosa más.
El duende, tenía muchos años, y con la edad nos volvemos más prudentes e incluso más sabios. Ya sabemos que son seres inmortales, que nunca mueren. Que saben el secreto de cada planta, y cada noche. Y cuando nos sentimos mal, siempre hay un duende para cada uno. Que nos escucha, e intenta ayudar tímidamente... y nos susurra que pongamos música, o nos demos un baño. Por eso hacemos cosas, por muy pocas ganas que tengamos. Y a veces aparecen cuando menos te lo esperas. Te señalaran el camino correcto. En la vida conoceremos a muchas personas, y aprenderemos de las situaciones. A enfrentarlas nosotros mismos. Y a saber estar solos.
Y por eso, es difícil ver a los duendes, y sentirlos, porque nos enseñan a saber ser felices estando solos, con su presencia.
"Los castillos de naipes en esta vida... representan los amig@s, familia, pareja, trabajo, estudios, vida... Eso que tanto cuidamos y dedicamos mucho tiempo, y solo 2 segundos para derrumbarlo. "
ACEPTAR... Y VUELTA A EMPEZAR !!!
Cancion del Día: http://www.youtube.com/watch?v=T4Igb5Yors4
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me encanta tu foma de ver las cosas te felicito tienes un super blog!
Comentario:
QUE MIERDA TAN IMUNDA
ME DAN MUCHISIMO MIEDO
ME DAN MUCHISIMO MIEDO
Comentario:
Me gustó lo que escribes
y tu perfil también :)
...una soñadora más :)
y tu perfil también :)
...una soñadora más :)
Comentario:
Me gustó lo que escribiste!
y muy lindo el perfil :)
...una soñadora más :)
Comentario:
me encantaria tener una charla con tigo me gusto mucho aquella forma en la q vez.
gabriel.
gabriel.
Comentario:
Muy bonito, y completamente cierto, nosotros mismos somos los que nos vamos a tener toda la vida, asi que primero vamos nosotros.
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la verdad muy conmovedor!
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hola
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hola
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el duende
