..:: ¡Trabajar! Tirar... Tirar... con tanto empeño, con acierto... ::..
Ayer comencé a trabajar... Todo fue agobiante, y era la que más nerviosa estaba.
Mi cuerpo, era frágil, y parecía que iba a desvanecerse en cualquier momento.
Mis compañeras más femeninas, que masculinos, me abrazaban, miraban... Ellos estaban algo nerviosos igual.
Mi jefe me dijo: Luego hablamos. Yo me acojoné, y me puse más nerviosa.
Cuando llegué de mi descanso, me interrumpió se sentó a mi lado, me miró a los ojos, y me dijo: Tranquila ¿vale? Que estas como un flan. Respira, y adelante. (Yo me aguantaba las lágrimas, de rabia, por estar en una situación tan tensa. Nunca me había pasado, tengo más empeño de hacerlo bien, que lo hago mal.)
Era la primera vez que un superior me decía las palabras exactas, para animarme.
Siempre mis jefes pasaron de mi, sin preocuparles mi estado anímico.
Me preocupaba por tener un trabajo en el cual estuviese a gusto, y lo conseguí.
Mis compañeros, me dan muchísimo cariño, me envuelven, me comprenden... y lo les trato lo mejor que sé.
Mi jefe se lleva trabajo a casa, realiza hojas de las preguntas frecuentes de nuestros clientes, para darnos las cosas mascadas. Y dice: Yo también estuve en vuestro lugar, por eso intento facilitaros las cosas.
Estoy genial.
Gracias a Leo, porque él me ha dado ánimos para ser fuerte, y recordar que lo bueno se hace esperar. Y que después de la tormenta, viene la calma.
Siempre que estemos estancados, hay que sacar fuerzas para movernos y nadar hacia otra charca, hasta encontrar esa charca que simplemente, es todo lo que quieres.
La esperanza es el sueño de las personas despiertas.
Dentro Video:Amelie - La Fabula.
PD: A veces, debemos pasarlo mal, para saber valorar lo bueno, sin quejarnos... conformarnos con lo sencillo...
Mi cuerpo, era frágil, y parecía que iba a desvanecerse en cualquier momento.
Mis compañeras más femeninas, que masculinos, me abrazaban, miraban... Ellos estaban algo nerviosos igual.
Mi jefe me dijo: Luego hablamos. Yo me acojoné, y me puse más nerviosa.
Cuando llegué de mi descanso, me interrumpió se sentó a mi lado, me miró a los ojos, y me dijo: Tranquila ¿vale? Que estas como un flan. Respira, y adelante. (Yo me aguantaba las lágrimas, de rabia, por estar en una situación tan tensa. Nunca me había pasado, tengo más empeño de hacerlo bien, que lo hago mal.)
Era la primera vez que un superior me decía las palabras exactas, para animarme.
Siempre mis jefes pasaron de mi, sin preocuparles mi estado anímico.
Me preocupaba por tener un trabajo en el cual estuviese a gusto, y lo conseguí.
Mis compañeros, me dan muchísimo cariño, me envuelven, me comprenden... y lo les trato lo mejor que sé.
Mi jefe se lleva trabajo a casa, realiza hojas de las preguntas frecuentes de nuestros clientes, para darnos las cosas mascadas. Y dice: Yo también estuve en vuestro lugar, por eso intento facilitaros las cosas.
Estoy genial.
Gracias a Leo, porque él me ha dado ánimos para ser fuerte, y recordar que lo bueno se hace esperar. Y que después de la tormenta, viene la calma.
Siempre que estemos estancados, hay que sacar fuerzas para movernos y nadar hacia otra charca, hasta encontrar esa charca que simplemente, es todo lo que quieres.
La esperanza es el sueño de las personas despiertas.
Dentro Video:Amelie - La Fabula.
PD: A veces, debemos pasarlo mal, para saber valorar lo bueno, sin quejarnos... conformarnos con lo sencillo...
Comentario:
Mira qué jefe más majo...
Claro que sí, adelante, estás en el camino, y recorrerlo es lo que más importa, más que llegar.
A veces bien, a veces mal, pero nunca igual, y eso es lo chulo, ¿no?
Ánimo
Claro que sí, adelante, estás en el camino, y recorrerlo es lo que más importa, más que llegar.
A veces bien, a veces mal, pero nunca igual, y eso es lo chulo, ¿no?
Ánimo
