Blogs.ya.com Quitar publicidad
Bajo una palmera
La vida, contemplada a la sombra de mi palmera
Acerca de
Soy un "suresteño" desplazado (voluntariamente) a Barcelona donde llevo mi vida, sin saber bien si estoy en un fin de trayecto o en una parada más en el camino. Mientras lo decido, me siento bajo la palmera que yo mismo he plantado y construido para escribir las cosas que voy viendo, que me van pasando... ¡sin que me dé mucho el sol en la cabeza!
Sindicación
 
Recuerdo de un olvido...
Bita me ha traido a la memoria esta cancion con su post.

El que este libre de adioses, que tire la primera piedra...

Un beso, Bita, y adelante.
 
De nubes y sombras
Escribo sin acentos, ni “ennes”, ni nada parecido; no es que se me hayan olvidado, pero es que los ordenadores de aqui tienen casi todas las teclas, pero alguna falta. Pero creo que pese a todo se me entiende.

Todo esta saliendo genial: entre clases y estudios no tengo tanto tiempo libre como quisiera para hacer las mil cosas que esta ciudad ofrece, pero eso no significa que no lo pase todo lo bien que se puede: saliendo con los amigos, descubriendo rincones, bares y restaurantes, haciendo deporte, leyendo… Todavía se me escapan los minutos, y ojala a lo largo del anno aprenda de una vez a no dejar que ni uno se me escape.

La gente que he conocido es maja y lo cierto es que, poco a poco, estoy trabando cierta amistad con un par de ellos; lo pasamos bien y siempre hay con quien estar en compannia. Aunque me doy cuenta de que, con el paso del tiempo, me he vuelto un poco mas independiente (huranno?) y me gusta ir por mi camino, aunque tambien disfruto estando con la gente que me cae bien. De hecho, tal vez disfruto mas cuando el contacto es un poco mas esporadico, menos frecuente y automatico.

La ciudad es fantastica: llena de rincones sorprendentes, de vitalidad, de planes y cosas que hacer; pero tambien tiene rincones tranquilos, casi secretos, ocultos al pie de edificios gigantescos, que hacen que sienta como si alguien hubiese cambiado las proporciones del mundo en que vivo, y lo que antes me parecia grande ahora resulta pequenno.

Y lo cierto es que estas casi siete semanas ya me han deparado algunas instantaneas que me han de acompannar mucho tiempo: el viernes, tomando una copa con estos amigos, disfrutando de la calida y silenciosa noche, tomando una copa con los amigos, y viendo al norte el perfil iluminado de la ciudad… En momentos asi, uno piensa que no puede aspirar a mucho mas.
 
Y sin embargo...