Ascenso descendente
Qué semana tan larga... Hago un rápido resumen de las cosas más importantes... Y sacad vuestras conclusiones... Porque yo no las tengo muy lúcidas en este momento...
Café con una desconocida
Al final quedé a tomar café con mi compañera desconocida y lo cierto es que fue una dulce decepción para ambos. Decepción en el sentido de que imagino que ninguno era lo que esperaba del otro (principalmente por edad). Dulce porque el café que tomamos fue muy agradable. Pero esta vía es una vía muerta... No hay muchas vueltas que darle al tema.
Semana frenética
El curro se disparó, todas los pucheros empezaron a hervir a todo el tiempo y este cocinero, que desgraciadamente sólo tiene dos brazos, se encontró atrapado entre demasiados fuegos. Tres transacciones de máximo calibre, más temas menores pero de los que se comen tu tiempo me llevaron a dormir una hora el martes, dos el miércoles y a embarrancar el jueves a eso de la una de la mañana. KO técnico. Ya he recibido consejos, advertencias y otros avisos de todo tipo respecto del exceso de carga de trabajo que llevo encima.
La cuestión es la siguiente: la carga de trabajo es infinita. Uno hace todo lo que puede, y cuando se gana buena fama, el teléfono no para de sonar. Por tanto es uno el que tiene que decir "no" y plantarse cuando verdaderamente es imposible hacer más. Lo que pasa es que eso choca con la ambición personal, el orgullo que da ser uno de los elegidos para llevarse los temas importantes, el miedo a caer en el saco de aquellos a los que no les dan curro (porque son malos) y la simple incapacidad de decir "no" (esas dos letras...). Claro que cuando uno trabaja 55 horas en tres días y aun así no llega a todo, es que algo falla. Y mientras tanto, a mi lado, gente de la misma o más categoría que yo, entra por la mañana a las 10, sale por la tarde a las 8 y les parece lo más natural del mundo. Y les pagan más que a mí.
Ummm... ¿Algo falla o he perdido la perspectiva?
La cuestión es que al final el jueves "peté" y simplemente no pude seguir currando. Aun así el viernes tuve que estar al pie del cañón 12 horas más, aunque a esas alturas una caja de cartón habría sido más productiva que yo. Claro que esto no es sólo por el exceso de trabajo, también influyó un acto de severa irresponsabilidad por mi parte.
El acto de rebeldía más bobo de la historia
Con los antecedentes que ya he contado, el jueves por la noche, a la 1 más o menos, sin haber dormido prácticamente nada en dos días y con curro por delante para otra noche más, se me disparó la bilirrubina. Todos mis compañeros de curro se habían ido a una fiesta y yo, ni corto ni perezoso, en lugar de ir a dormir o seguir currando, me dejé llevar por un ataque de rabia y me planté en la fiesta. En esta decisión influyeron otros factores, pero principalmente se me hincharon las narices y me fui para allá.
Craso error. Cuando llegué me enzarcé en una especie de gran premio alcohólico con kis compañeros a los que alcancé y prácticamente superé. Pero claro, el efecto de las dos noches sin dormir y sin apenas comer me hicieron vulnerable al carísimo garrafón de la fiesta y de hecho tengo un lapsus de memoria desde más o menos las 3 am de esa noche hasta las 8 de la mañana del día siguiente. La gente recuerda hablar conmigo, tambaleante, prácticamente dormido en medio del bar, pero yo no recuerdo nada, ni de cómo llegué a casa, ni de cómo me desperté al día siguiente.
Total, una locura estúpida y digna de no ser repetida. Ya sé que mi prestigiómetro indica una importante caida, pero no escribo este blog para echarme flores, si no las merezco... Sinceridad rayana en la estupidez, pero es lo que hay.
El viernes, por supuesto, fue una tortura china. Y encima los desalmados de mis compañeros me llaman "Nicolas Cage". Ya les ajustaré las cuentas...
En medio de la tempestad, apareció ella
Un compañero de curro organizó una comida con dos personas con las que trabajamos hace poco. No es del todo casual que una de ellas fuese una chica de la que ya he hablado hace poco en este blog y para la cual la descripción de "simplemente perfecta" me parece bastante adecuada. Lo que ya no sé si es casual o no es que las dos veces que he coincidido con ella (una comida de trabajo y la más informal del otro día) yo me haya presentado con un déficit de sueño alarmante. Por si no tenía bastantes dificultades...
El caso es que la comida no fue mal porque en su presencia uno no puede hacer otra cosa sino disfrutar. No sólo es una chica guapa y elegante sino que encima es divertida, simpática e inteligente. El compañero que pergeñó todo el tema de quedar a comer con ella, dice que debería intentarlo porque la chica "me echa miraditas". Yo creo que el colega es quien echa mucha buena intención, pero nada más. En cualquier caso, sería ridículo intentar algo por aquí, con una persona a quien sólo conozco de cuestiones estrictamente profesionales, que me da la impresión de que tiene novio y que... bueno, que es demasiado perfecta como para fijarse en... un Nicolas Cage workaholico.
Y la negación de la obviedad
Y para que veáis la firmeza de mis convicciones, no voy a negar que hay otra chica que me hace tilín, aunque admito que menos que la de antes. Trabaja conmigo y lo cierto es que me parece una persona muy interesante, aunque creo que no tendríamos la misma química. Además, me conozco y sé que siquiera intentarlo con alguien con quien comparto tantas horas de curro, a quien veo a diario, sería un enorme error (que ya he cometido). Soy como soy, puedo llegar a comerme el coco mucho con estos temas y no me ayuda que el objeto de la "comedura" se pasee por delante de mi mesa veinte veces al día.
A veces he llegado a pensar que yo a ella también podría interesarle, pero luego la evidencia parece probar lo contrario... En cualquier caso, he decidido aplicarle un veto mental. Es lo más sensato.
Conclusión
Está claro que el panorama, sin ser malo, anda un poco revuelto. Desde septiembre hasta ahora en el curro todo ha ido bien, he recibido muchas felicitaciones, pero si me descuido puedo "morir de éxito" por no saber decir que no.
La excesiva tendencia a la fiesta es algo que debo revisar, sobre todo si encima va a afectar a mi rendimiento en el curro.
Y sobre las chicas, lo mismo: no quiero distraerme y mucho menos buscarme líos en el propio trabajo.
Además, desde hace tiempo voy a la defensiva y con pies de plomo en estos temas de "mujeres"... Por algún motivo, dejo que me afecten demasiado (más que otras cosas también importantes). Y de un tiempo a esta parte, he decidido eliminar de la ecuación los puntos débiles que me afecten.
Llamadlo precaución excesiva, llamadlo ley marcial, llamadlo embargo, llamadlo cobardía... pero hay un momento en que uno quiere dejar de ser vulnerable. Aunque la solución para ello sea algo radical... y tal vez no la más acertada.
Hay cosas que deben ser ajustadas. Pongámonos a ello... No queremos morir de éxito, ¿verdad?
Café con una desconocida
Al final quedé a tomar café con mi compañera desconocida y lo cierto es que fue una dulce decepción para ambos. Decepción en el sentido de que imagino que ninguno era lo que esperaba del otro (principalmente por edad). Dulce porque el café que tomamos fue muy agradable. Pero esta vía es una vía muerta... No hay muchas vueltas que darle al tema.
Semana frenética
El curro se disparó, todas los pucheros empezaron a hervir a todo el tiempo y este cocinero, que desgraciadamente sólo tiene dos brazos, se encontró atrapado entre demasiados fuegos. Tres transacciones de máximo calibre, más temas menores pero de los que se comen tu tiempo me llevaron a dormir una hora el martes, dos el miércoles y a embarrancar el jueves a eso de la una de la mañana. KO técnico. Ya he recibido consejos, advertencias y otros avisos de todo tipo respecto del exceso de carga de trabajo que llevo encima.
La cuestión es la siguiente: la carga de trabajo es infinita. Uno hace todo lo que puede, y cuando se gana buena fama, el teléfono no para de sonar. Por tanto es uno el que tiene que decir "no" y plantarse cuando verdaderamente es imposible hacer más. Lo que pasa es que eso choca con la ambición personal, el orgullo que da ser uno de los elegidos para llevarse los temas importantes, el miedo a caer en el saco de aquellos a los que no les dan curro (porque son malos) y la simple incapacidad de decir "no" (esas dos letras...). Claro que cuando uno trabaja 55 horas en tres días y aun así no llega a todo, es que algo falla. Y mientras tanto, a mi lado, gente de la misma o más categoría que yo, entra por la mañana a las 10, sale por la tarde a las 8 y les parece lo más natural del mundo. Y les pagan más que a mí.
Ummm... ¿Algo falla o he perdido la perspectiva?
La cuestión es que al final el jueves "peté" y simplemente no pude seguir currando. Aun así el viernes tuve que estar al pie del cañón 12 horas más, aunque a esas alturas una caja de cartón habría sido más productiva que yo. Claro que esto no es sólo por el exceso de trabajo, también influyó un acto de severa irresponsabilidad por mi parte.
El acto de rebeldía más bobo de la historia
Con los antecedentes que ya he contado, el jueves por la noche, a la 1 más o menos, sin haber dormido prácticamente nada en dos días y con curro por delante para otra noche más, se me disparó la bilirrubina. Todos mis compañeros de curro se habían ido a una fiesta y yo, ni corto ni perezoso, en lugar de ir a dormir o seguir currando, me dejé llevar por un ataque de rabia y me planté en la fiesta. En esta decisión influyeron otros factores, pero principalmente se me hincharon las narices y me fui para allá.
Craso error. Cuando llegué me enzarcé en una especie de gran premio alcohólico con kis compañeros a los que alcancé y prácticamente superé. Pero claro, el efecto de las dos noches sin dormir y sin apenas comer me hicieron vulnerable al carísimo garrafón de la fiesta y de hecho tengo un lapsus de memoria desde más o menos las 3 am de esa noche hasta las 8 de la mañana del día siguiente. La gente recuerda hablar conmigo, tambaleante, prácticamente dormido en medio del bar, pero yo no recuerdo nada, ni de cómo llegué a casa, ni de cómo me desperté al día siguiente.
Total, una locura estúpida y digna de no ser repetida. Ya sé que mi prestigiómetro indica una importante caida, pero no escribo este blog para echarme flores, si no las merezco... Sinceridad rayana en la estupidez, pero es lo que hay.
El viernes, por supuesto, fue una tortura china. Y encima los desalmados de mis compañeros me llaman "Nicolas Cage". Ya les ajustaré las cuentas...
En medio de la tempestad, apareció ella
Un compañero de curro organizó una comida con dos personas con las que trabajamos hace poco. No es del todo casual que una de ellas fuese una chica de la que ya he hablado hace poco en este blog y para la cual la descripción de "simplemente perfecta" me parece bastante adecuada. Lo que ya no sé si es casual o no es que las dos veces que he coincidido con ella (una comida de trabajo y la más informal del otro día) yo me haya presentado con un déficit de sueño alarmante. Por si no tenía bastantes dificultades...
El caso es que la comida no fue mal porque en su presencia uno no puede hacer otra cosa sino disfrutar. No sólo es una chica guapa y elegante sino que encima es divertida, simpática e inteligente. El compañero que pergeñó todo el tema de quedar a comer con ella, dice que debería intentarlo porque la chica "me echa miraditas". Yo creo que el colega es quien echa mucha buena intención, pero nada más. En cualquier caso, sería ridículo intentar algo por aquí, con una persona a quien sólo conozco de cuestiones estrictamente profesionales, que me da la impresión de que tiene novio y que... bueno, que es demasiado perfecta como para fijarse en... un Nicolas Cage workaholico.
Y la negación de la obviedad
Y para que veáis la firmeza de mis convicciones, no voy a negar que hay otra chica que me hace tilín, aunque admito que menos que la de antes. Trabaja conmigo y lo cierto es que me parece una persona muy interesante, aunque creo que no tendríamos la misma química. Además, me conozco y sé que siquiera intentarlo con alguien con quien comparto tantas horas de curro, a quien veo a diario, sería un enorme error (que ya he cometido). Soy como soy, puedo llegar a comerme el coco mucho con estos temas y no me ayuda que el objeto de la "comedura" se pasee por delante de mi mesa veinte veces al día.
A veces he llegado a pensar que yo a ella también podría interesarle, pero luego la evidencia parece probar lo contrario... En cualquier caso, he decidido aplicarle un veto mental. Es lo más sensato.
Conclusión
Está claro que el panorama, sin ser malo, anda un poco revuelto. Desde septiembre hasta ahora en el curro todo ha ido bien, he recibido muchas felicitaciones, pero si me descuido puedo "morir de éxito" por no saber decir que no.
La excesiva tendencia a la fiesta es algo que debo revisar, sobre todo si encima va a afectar a mi rendimiento en el curro.
Y sobre las chicas, lo mismo: no quiero distraerme y mucho menos buscarme líos en el propio trabajo.
Además, desde hace tiempo voy a la defensiva y con pies de plomo en estos temas de "mujeres"... Por algún motivo, dejo que me afecten demasiado (más que otras cosas también importantes). Y de un tiempo a esta parte, he decidido eliminar de la ecuación los puntos débiles que me afecten.
Llamadlo precaución excesiva, llamadlo ley marcial, llamadlo embargo, llamadlo cobardía... pero hay un momento en que uno quiere dejar de ser vulnerable. Aunque la solución para ello sea algo radical... y tal vez no la más acertada.
Hay cosas que deben ser ajustadas. Pongámonos a ello... No queremos morir de éxito, ¿verdad?
Comentario:
De vuelta, Brisa... Ahora va post ;)
Un beso y gracias por pasarte y preguntar!
Besos
Un beso y gracias por pasarte y preguntar!
Besos
Comentario:
Ale, ¿donde estas? :( Espero que bien :) besitos
Comentario:
Me he atragantado con tantas cosas nuevas que degustar.
Que la vida te sonría!!! y sino lo hace, hazle cosquillas.
Dark kisses
Que la vida te sonría!!! y sino lo hace, hazle cosquillas.
Dark kisses
Comentario:
Pero bueno!! que de cosas!! la verdad es que ponerse al dia con tu vida toma su tiempo!!
que penita lo del cafe, al final no salio como esperabamos pero bueno... te quedas con ese rato agradable que pasaste, que no se puede decir eso de muchos momentos ;)
En cuanto al trabajo y tus lagunas etilicas... deberias tomartelo con mas calma, no? si, se que cuando se esta en tu situacion quieres hacerlo todo, y espero que resistas, no te canses mucho!! y cuidadito con las copichuelas de más :P
Con respecto al tema de las chicas... no voy a meterme más porque sabes perfectamente que hacer, asi que si lo tienes decidido adelante!!
Descansa niño, de verdad, me has agotado con solo leerte!!
Muchos besitos!!
que penita lo del cafe, al final no salio como esperabamos pero bueno... te quedas con ese rato agradable que pasaste, que no se puede decir eso de muchos momentos ;)
En cuanto al trabajo y tus lagunas etilicas... deberias tomartelo con mas calma, no? si, se que cuando se esta en tu situacion quieres hacerlo todo, y espero que resistas, no te canses mucho!! y cuidadito con las copichuelas de más :P
Con respecto al tema de las chicas... no voy a meterme más porque sabes perfectamente que hacer, asi que si lo tienes decidido adelante!!
Descansa niño, de verdad, me has agotado con solo leerte!!
Muchos besitos!!
Comentario:
jajajaja, creo que volveré en otro momento para ponerme al día X D;I)
me alegro me alegro de que tengas tantas cosas que contar :)
Besitos
me alegro me alegro de que tengas tantas cosas que contar :)
Besitos
Comentario:
Marta: empezando por el final, con que las ideas claras? Menos cachondeo!!! ;)
Lo demás, en efecto hay que buscar la mesura. Sobre la chica perfecta, últimamente ando muy conservador en estos temas y dudo que me lance a la aventura (vale, ya, nunca sabré que habría pasado si... sólo se vive una vez... pero es lo que hay).
Sobre los vetos mentales, con mucho esfuerzo. Es como ahogar a una parte de uno mismo. Pero trato de estabilizar, y seguir ese camino sólo conseguiría lo contrario. No es fácil vetar a alguien, arrancarle de nuestros pensamientos, nuestros planes, nuestros sueños... Y más cuando a veces el cerebro nos engaña e interpreta actos casuales como señales de que en realidad la sensación es recíproca... Pero hay que seguir apretando el sentimiento contra el suelo para que no se ponga en pie y eche a andar.
Ya, con un pie y medio en la estupidez más absoluta pero (insisto) es lo que hay.
Siento no tener más tiempo para visitar tu blog y el de los demás lectores pero ando muy liado últimamente y no llego a cazar todos los platos antes de que caigan al suelo...
Pero me tomaré mi revancha!
Un beso!!!
Lo demás, en efecto hay que buscar la mesura. Sobre la chica perfecta, últimamente ando muy conservador en estos temas y dudo que me lance a la aventura (vale, ya, nunca sabré que habría pasado si... sólo se vive una vez... pero es lo que hay).
Sobre los vetos mentales, con mucho esfuerzo. Es como ahogar a una parte de uno mismo. Pero trato de estabilizar, y seguir ese camino sólo conseguiría lo contrario. No es fácil vetar a alguien, arrancarle de nuestros pensamientos, nuestros planes, nuestros sueños... Y más cuando a veces el cerebro nos engaña e interpreta actos casuales como señales de que en realidad la sensación es recíproca... Pero hay que seguir apretando el sentimiento contra el suelo para que no se ponga en pie y eche a andar.
Ya, con un pie y medio en la estupidez más absoluta pero (insisto) es lo que hay.
Siento no tener más tiempo para visitar tu blog y el de los demás lectores pero ando muy liado últimamente y no llego a cazar todos los platos antes de que caigan al suelo...
Pero me tomaré mi revancha!
Un beso!!!
Comentario:
por dios, cuantas cosas te han ocurrido en una semana. Del café, es una lástima, pero me ha gustado que lo describieras como "dulce" decepción, al menos no es tan fría.
Segundo punto... Francamente, tienes que cambiar la perspectiva y tomarte las cosas con más filosofía, si una cosa no está acabada cuando te vas del trabajo, ya habrá tiempo de terminarla al día siguiente. Mantén claros los objetivos, y prioriza lo realmente importante.
Eso de ir a una fiesta, sin dormir y beber, pues... Bueno, ya sabes que no es lo mejor. Pero también hay cosas peores.
Porqué no intentarlo?? duerme, descansa, y cuando tengas las ideas despejadas, y crees que la chica "sencillamente perfecta" puede ser algo más que una compañera, adelante.
Ya me explicarás cómo consigues hacer un veto mental, porque debe ser muy complicado, y yo necesitaría alguno.
La conclusión espléndida, tienes las ideas claras :)
besos
Segundo punto... Francamente, tienes que cambiar la perspectiva y tomarte las cosas con más filosofía, si una cosa no está acabada cuando te vas del trabajo, ya habrá tiempo de terminarla al día siguiente. Mantén claros los objetivos, y prioriza lo realmente importante.
Eso de ir a una fiesta, sin dormir y beber, pues... Bueno, ya sabes que no es lo mejor. Pero también hay cosas peores.
Porqué no intentarlo?? duerme, descansa, y cuando tengas las ideas despejadas, y crees que la chica "sencillamente perfecta" puede ser algo más que una compañera, adelante.
Ya me explicarás cómo consigues hacer un veto mental, porque debe ser muy complicado, y yo necesitaría alguno.
La conclusión espléndida, tienes las ideas claras :)
besos





