¿Tenis, alguien?
Mientras oigo por la radio la retranmisión de la final masculina del US Open (como no tengo Eurosport, es lo único que me queda... ¡Qué desgracia!), pongo un poco al día el blog. No mucho que contar, pero al menos todo es bueno.
Teoría de la relatividad
Es curioso lo subjetivo que es el tiempo. Siete horas de tren pueden hacerse cortísimas; media hora de taxi, larguísima. El caso es que mientras volvía a Barcelona después de mis vacaciones, que me pareció que habían durado años, el tiempo corría rapidísimo. Y cuando cruzaba las calles que ahora me son tan familiares, me pareció que nunca había ido. Pero todo estaba bien. Eso era lo importante.
¿Opa hostil? ¡Y tanto!
Llegar a casa y encontrar que Endesa te ha cortado la luz es una jugarreta fea, y no tiene mucha gracia como "fiesta de bienvenida". Descubrir que el error fue suyo (cuando entré en mi piso, de alquiler, y cambié la domiciliación se equivocaron y me apuntaron como si estuviese pagando la luz del piso de abajo) es bastante irritante. Pasado el primer momento de cabreo XXL (me veía meses y meses sin luz, enfrentándome a una gymkana de obstáculos burocráticos), me puse a solucionarlo todo apelando a la sangre fría que un año de trabajo a doscientas pulsaciones por minuto me ha hecho desarrollar. Unas horas después la luz se hizo. Pero lo que es justo es justo: ellos me cortan la luz, yo les suspendo la cotización en Bolsa. Y eso que no tengo gas natural...
Sin noticias del SPV
Vuelta al trabajo, pero todo va despacio... al menos durante dos días. En cualquier caso, y sabiendo que es una declaración que se puede volver contra mí y que en cualquier caso podría ser entendida como síntoma de una clase aún más peligrosa de locura, estoy contento de volver. Al fin y al cabo, y pese a que mi trabajo me obliga a estar tenso como una cuerda de violín y a que me obliga a esfuerzos dignos de un nav egante surcando en solitario el Atlántico (no en vano pasé cincuenta horas seguidas - sin dormir, va de suyo - trabajando justo antes de irme de vacaciones), me encanta mi trabajo y darme cuenta de que, en la medida de lo posible, he aprendido a controlarlo un poco o al menos a no dejar que me supere. Así que el Síndrome Post-Vacacional no es para mí... ¡salvo que lo esté incubando y me ataque en unos días!
Configure su vida... antes de que se la configure otro
A lo largo de la vida, uno va conociendo gente, buena y mala, pero - por mal que suene - hay que aprender a elegir con quién queremos estar según lo que nos aporte y lo que les podamos aportar. Conozco algunas personas en BCN que me parecen del primer grupo (buena gente) pero que sin embargo no tengo claro que quiera tener como amigos o al menos como muy amigos. Más que nada me molesta que sean muy cerrados, poco sociables o "paraditos", y por otra parte absorbentes, axfisiantes. No me importa pasar tiempo con ellos de vez en cuando, salir alguna vez que otra con ellos, etc.; pero si eso hipoteca mi tiempo libre, haciéndome gastarlo todo con ellos, cerrándome así las puertas a conocer otras gente, hay que dar un paso al frente y hacerse a un lado. Entiendo que hay que echar una mano a la gente que le cuesta más abrirse y encontrar un hueco (si no hubiese gente que hiciera eso, lo habría pasado fatal en mis idas y venidas por el mundo), pero si esa gente no te sigue y se quedan en su rincón, no puedes quedarte con ellos. Al final, cada uno hace lo que quiere hacer, y no puedes empujar permanentemente a los demás, incluso cuando es por su propio bien.
En realidad, es más sencillo que todo ese rollo: todo está bien... en su justa medida.
Cumpleaños muy feliz
Que te frían a e-mails y llamadas y no te dejen trabajar puede ser una pesadez; ¡que sean felicitaciones de cumpleaños es otra cosa! El viernes lo pasé más que distraido pero mereció la pena. Por primera vez en mucho tiempo, le ví la gracia a eso de celebrar mi cumpleaños. Está claro que la distancia nos ayuda a darle valor a cosas que, cuando estamos cómodamente en casita, no les vemos tanta gracia.
El día-da
Además, como los años naturales pueden acabar siendo menos significativos que los "cursos", "temporadas" o como se les quiera llamar, en realidad son estos días de septiembre los que permiten calibrar cómo las cosas van cambiando año a año. Puedo tomar mi cumpleaños, o puedo tomar la Diada, que al fin y al cabo son casi el mismo día. Hace tres cumpleaños, estaba haciendo un examen de Derecho Financiero (puag). Hace dos, me recuerdo recorriendo un caminillo de baldosas en medio de Varsovia, camino de mi residencia de estudiantes preguntándome (más con sorpresa que con preocupación o arrepentimiento) que qué diantres hacía yo allí y qué me había llevado hasta ese lugar; la pasada Diada, un día gris y triste, intenté infructuosamente llenar la vacía nevera de mi vacío piso, sin conocer a nadie, rodeado de dudas e incertidumbres.
Este año, un amigo me ha llamado para ir a comer; el mismo con el que anoche estuvimos "quemando las calles" (tranquilamente, simplemente degustando garrafón en un par de bares supuestamente "cool" de Santaló) hasta las seis de la mañana. Y después, otro me ha invitado a ir con él a ver el Barça...
...
Hoy por hoy no me puedo quejar de nada... Una sensación rara... A la que no tengo problema alguno en acostumbrarme, si hace falta.
¡Pero estaré preparado para los malos e inevitables tiempos! Y si créeis que no, tenéis mi permiso para abofetearme.
¡No es broma!
Teoría de la relatividad
Es curioso lo subjetivo que es el tiempo. Siete horas de tren pueden hacerse cortísimas; media hora de taxi, larguísima. El caso es que mientras volvía a Barcelona después de mis vacaciones, que me pareció que habían durado años, el tiempo corría rapidísimo. Y cuando cruzaba las calles que ahora me son tan familiares, me pareció que nunca había ido. Pero todo estaba bien. Eso era lo importante.
¿Opa hostil? ¡Y tanto!
Llegar a casa y encontrar que Endesa te ha cortado la luz es una jugarreta fea, y no tiene mucha gracia como "fiesta de bienvenida". Descubrir que el error fue suyo (cuando entré en mi piso, de alquiler, y cambié la domiciliación se equivocaron y me apuntaron como si estuviese pagando la luz del piso de abajo) es bastante irritante. Pasado el primer momento de cabreo XXL (me veía meses y meses sin luz, enfrentándome a una gymkana de obstáculos burocráticos), me puse a solucionarlo todo apelando a la sangre fría que un año de trabajo a doscientas pulsaciones por minuto me ha hecho desarrollar. Unas horas después la luz se hizo. Pero lo que es justo es justo: ellos me cortan la luz, yo les suspendo la cotización en Bolsa. Y eso que no tengo gas natural...
Sin noticias del SPV
Vuelta al trabajo, pero todo va despacio... al menos durante dos días. En cualquier caso, y sabiendo que es una declaración que se puede volver contra mí y que en cualquier caso podría ser entendida como síntoma de una clase aún más peligrosa de locura, estoy contento de volver. Al fin y al cabo, y pese a que mi trabajo me obliga a estar tenso como una cuerda de violín y a que me obliga a esfuerzos dignos de un nav egante surcando en solitario el Atlántico (no en vano pasé cincuenta horas seguidas - sin dormir, va de suyo - trabajando justo antes de irme de vacaciones), me encanta mi trabajo y darme cuenta de que, en la medida de lo posible, he aprendido a controlarlo un poco o al menos a no dejar que me supere. Así que el Síndrome Post-Vacacional no es para mí... ¡salvo que lo esté incubando y me ataque en unos días!
Configure su vida... antes de que se la configure otro
A lo largo de la vida, uno va conociendo gente, buena y mala, pero - por mal que suene - hay que aprender a elegir con quién queremos estar según lo que nos aporte y lo que les podamos aportar. Conozco algunas personas en BCN que me parecen del primer grupo (buena gente) pero que sin embargo no tengo claro que quiera tener como amigos o al menos como muy amigos. Más que nada me molesta que sean muy cerrados, poco sociables o "paraditos", y por otra parte absorbentes, axfisiantes. No me importa pasar tiempo con ellos de vez en cuando, salir alguna vez que otra con ellos, etc.; pero si eso hipoteca mi tiempo libre, haciéndome gastarlo todo con ellos, cerrándome así las puertas a conocer otras gente, hay que dar un paso al frente y hacerse a un lado. Entiendo que hay que echar una mano a la gente que le cuesta más abrirse y encontrar un hueco (si no hubiese gente que hiciera eso, lo habría pasado fatal en mis idas y venidas por el mundo), pero si esa gente no te sigue y se quedan en su rincón, no puedes quedarte con ellos. Al final, cada uno hace lo que quiere hacer, y no puedes empujar permanentemente a los demás, incluso cuando es por su propio bien.
En realidad, es más sencillo que todo ese rollo: todo está bien... en su justa medida.
Cumpleaños muy feliz
Que te frían a e-mails y llamadas y no te dejen trabajar puede ser una pesadez; ¡que sean felicitaciones de cumpleaños es otra cosa! El viernes lo pasé más que distraido pero mereció la pena. Por primera vez en mucho tiempo, le ví la gracia a eso de celebrar mi cumpleaños. Está claro que la distancia nos ayuda a darle valor a cosas que, cuando estamos cómodamente en casita, no les vemos tanta gracia.
El día-da
Además, como los años naturales pueden acabar siendo menos significativos que los "cursos", "temporadas" o como se les quiera llamar, en realidad son estos días de septiembre los que permiten calibrar cómo las cosas van cambiando año a año. Puedo tomar mi cumpleaños, o puedo tomar la Diada, que al fin y al cabo son casi el mismo día. Hace tres cumpleaños, estaba haciendo un examen de Derecho Financiero (puag). Hace dos, me recuerdo recorriendo un caminillo de baldosas en medio de Varsovia, camino de mi residencia de estudiantes preguntándome (más con sorpresa que con preocupación o arrepentimiento) que qué diantres hacía yo allí y qué me había llevado hasta ese lugar; la pasada Diada, un día gris y triste, intenté infructuosamente llenar la vacía nevera de mi vacío piso, sin conocer a nadie, rodeado de dudas e incertidumbres.
Este año, un amigo me ha llamado para ir a comer; el mismo con el que anoche estuvimos "quemando las calles" (tranquilamente, simplemente degustando garrafón en un par de bares supuestamente "cool" de Santaló) hasta las seis de la mañana. Y después, otro me ha invitado a ir con él a ver el Barça...
...
Hoy por hoy no me puedo quejar de nada... Una sensación rara... A la que no tengo problema alguno en acostumbrarme, si hace falta.
¡Pero estaré preparado para los malos e inevitables tiempos! Y si créeis que no, tenéis mi permiso para abofetearme.
¡No es broma!
Comentario:
Brisa, obviamente iba a toda velocidad y no entendí bien tu post... me pasa demasiado a menudo, me he acostumbrado a ir siempre a toda velocidad y dejando un reguero de metidas de pata. Lo siento. Estoy intentando entrar en tu blog pero no funciona. ¿Borrarás mi comentario, por favor?
Gracias por colocarme en el grupo de buena gente, al menos lo intento...
Y sobre blogia, reconozco que me gustaba las opciones que da y lo fácil que es de usar incluso para gente de pocos conocimientos informáticos como yo, pero es un poco frustrante que deje de funcionar tan a menudo... Aquí, al menos de momento, va bien. Se puede configurar mucho (si sabes manejar los scripts) y si no igualmente se le puede sacar partido.
¡Un beso!
Gracias por colocarme en el grupo de buena gente, al menos lo intento...
Y sobre blogia, reconozco que me gustaba las opciones que da y lo fácil que es de usar incluso para gente de pocos conocimientos informáticos como yo, pero es un poco frustrante que deje de funcionar tan a menudo... Aquí, al menos de momento, va bien. Se puede configurar mucho (si sabes manejar los scripts) y si no igualmente se le puede sacar partido.
¡Un beso!
Comentario:
Hola Alejandro, he llegado quería decirte que creo que no entendiste muy bien.. mi amigo no se había cambiado de dirección, mi post fué pq él falleció... tranquilo, a veces vamos corriendo, solo que deseaba decirtelo, para que supieras....
Me alegra de qeu estes bien, he leído todo eso, creo que eres del primer grupo una buena persona, me quedo con eso.
Felicidades¡ Aunque sean con retraso, gracias por compartir todos esos momentos, y ya me dirás como va tu nuevo blog, pq blogia... :(
Un beso grande
Me alegra de qeu estes bien, he leído todo eso, creo que eres del primer grupo una buena persona, me quedo con eso.
Felicidades¡ Aunque sean con retraso, gracias por compartir todos esos momentos, y ya me dirás como va tu nuevo blog, pq blogia... :(
Un beso grande
Comentario:
Beu: muchas gracias! Pienso pasar celebrando mi cumple hasta el próximo 9 de septiembre, así que llegas a tiempo :P
Lua: ya, pero es que desde aquí se ve el mar ;)
Besos!
Lua: ya, pero es que desde aquí se ve el mar ;)
Besos!
Comentario:
fue tu cumple? ñaaa y yo sin saberlo
felicidades
felicidades
Comentario:
Qué manía os ha entrado a much@s con cambiar la dire del blog!!!
Al final siempre decimos lo mismo estemos donde estemos :PP
Dark kisses
Al final siempre decimos lo mismo estemos donde estemos :PP
Dark kisses





