El frio tacto del frio hielo
Reedito aquella serie de posts que en mi anterior blog se llamaban "no debería escribir cuando estoy borracho" y que ya no existe por la sencilla razón de que en este blog no sé separar mis artículos por temas. Limitadillo que es uno...
En efecto, el juego de café le ha encantado a Selene, lo cual me alegra muchísimo. Lo hemos pasado bien, como siempre, además siempre acabamos tomando más cervezas de las debidas, lo cual asegura fluidez en la conversación. El problema es que esa fluidez puede ser contraproducente; además, como desde hace tiempo he levantado algunas de las barreras que tenía con ella, las posibilidades de "desastre" son mayores (¿a quién pretendo engañar? Ah, sí, a ella y a mí. Disculpad el lapsus).
El hecho es que la conversación ha seguido un peligroso derrotero y es el de haber acabado hablando de la felicidad: qué es, y dónde encontrarla. No sé si serían las cervezas pero me he encontrado admitiendo algo tan verdadero como inconveniente: sé que puedo alcanzar las mayores cotas en mi vida profesional; sé que puedo ir a USA, hacerme abogado en NY, o dirigir mi propio despacho en España... Sé que podría ser Presidente del gobierno, Ministro de asuntos exteriores... Lo que queráis; sé que podría triunfar en esos terrenos porque sé que tengo las capacidades (otra cosa son las motivaciones, los ánimos, el carácter...) para hacerlo. E, igual que le he dicho eso, he añadido: pero sé que por mucho que alcanzara en ese campo, no sería feliz. Como decía Elton John, "is like trying to drink whiskey / from a bottle of wine".
La inmediata era inevitable. "Entonces, ¿dónde?". En lo personal. Pero, ¿dónde en lo personal?". Tenía dos opciones: la de echar tinta como un calamar y salir de ahí mareando la perdiz, que es la que he elegido: "comprender y ser comprendido". La otra era decir "me consideraría una persona feliz si tú volvieras a quererme, porque eres la persona más maravillosa del mundo". Por suerte, muchos días de entrenamiento en autocontención y las últimas gotas de sentido común me han evitado meter la pata una vez más.
Dice ella que no hay problemas sin solución. Digo yo que sí los hay. Insiste ella en que no los hay; simplemente hay problemas cuya solución no es la que queremos.
Si alguien tiene la solución al problema que supone darte cuenta de que la persona más maravillosa del mundo es la persona con la que saliste hace años y que estaba enamorada de tí pero que tú cortaste con ella sin saber porqué, y además darte cuenta de que jamás encontrarás a quien la sustituya por lo que la búsqueda es vana y la vida, como búsqueda de la felicidad, ha perdido una cantidad considerable de gracias, agradecería que me la haga saber. La estoy necesitando...
Maldición, no debería escribir cuando estoy borracho...
P.D.: Los que consideréis que la solución es hablar con ella y decirle todo lo de arriba, dejadlo. Ya pobré, y tardé tres años en volver a hablar con ella. Y ahora es mi única AMIGA, la única persona con la que puedo hablar de "casi" todo, y la persona más maravillosa del mundo, y no voy a poner en riesgo eso (ya lo he hecho suficientemente hoy).
P.D.2.: Ya sé que el pateticómetro se ha roto, pagaré uno nuevo de mi bolsillo... ¡a final de mes!
P.D.3.: Si Mecano compuso "me cuesta tanto olvidarte", es que no soy el único estúpido ser humano que ha pisado el planeta y se ha visto en la misma estúpida situación que yo.
P.D.4.: Por si os preocupais, no lo hagais: esto me pasa de vez en cuando, pero en nada me recupero (es la fuerza de la costumbre). Después, sigo andando, aunque no sepa muy bien hacia donde...
P.D.5.: Bita, ojo que tengo planeado ir para Madrid pronto (finales de mes)... No a vivir, pero sí a pasar un fin de semana... ;) ¡Pero ya sé que tengo que hacer los deberes primero!
En efecto, el juego de café le ha encantado a Selene, lo cual me alegra muchísimo. Lo hemos pasado bien, como siempre, además siempre acabamos tomando más cervezas de las debidas, lo cual asegura fluidez en la conversación. El problema es que esa fluidez puede ser contraproducente; además, como desde hace tiempo he levantado algunas de las barreras que tenía con ella, las posibilidades de "desastre" son mayores (¿a quién pretendo engañar? Ah, sí, a ella y a mí. Disculpad el lapsus).
El hecho es que la conversación ha seguido un peligroso derrotero y es el de haber acabado hablando de la felicidad: qué es, y dónde encontrarla. No sé si serían las cervezas pero me he encontrado admitiendo algo tan verdadero como inconveniente: sé que puedo alcanzar las mayores cotas en mi vida profesional; sé que puedo ir a USA, hacerme abogado en NY, o dirigir mi propio despacho en España... Sé que podría ser Presidente del gobierno, Ministro de asuntos exteriores... Lo que queráis; sé que podría triunfar en esos terrenos porque sé que tengo las capacidades (otra cosa son las motivaciones, los ánimos, el carácter...) para hacerlo. E, igual que le he dicho eso, he añadido: pero sé que por mucho que alcanzara en ese campo, no sería feliz. Como decía Elton John, "is like trying to drink whiskey / from a bottle of wine".
La inmediata era inevitable. "Entonces, ¿dónde?". En lo personal. Pero, ¿dónde en lo personal?". Tenía dos opciones: la de echar tinta como un calamar y salir de ahí mareando la perdiz, que es la que he elegido: "comprender y ser comprendido". La otra era decir "me consideraría una persona feliz si tú volvieras a quererme, porque eres la persona más maravillosa del mundo". Por suerte, muchos días de entrenamiento en autocontención y las últimas gotas de sentido común me han evitado meter la pata una vez más.
Dice ella que no hay problemas sin solución. Digo yo que sí los hay. Insiste ella en que no los hay; simplemente hay problemas cuya solución no es la que queremos.
Si alguien tiene la solución al problema que supone darte cuenta de que la persona más maravillosa del mundo es la persona con la que saliste hace años y que estaba enamorada de tí pero que tú cortaste con ella sin saber porqué, y además darte cuenta de que jamás encontrarás a quien la sustituya por lo que la búsqueda es vana y la vida, como búsqueda de la felicidad, ha perdido una cantidad considerable de gracias, agradecería que me la haga saber. La estoy necesitando...
Maldición, no debería escribir cuando estoy borracho...
P.D.: Los que consideréis que la solución es hablar con ella y decirle todo lo de arriba, dejadlo. Ya pobré, y tardé tres años en volver a hablar con ella. Y ahora es mi única AMIGA, la única persona con la que puedo hablar de "casi" todo, y la persona más maravillosa del mundo, y no voy a poner en riesgo eso (ya lo he hecho suficientemente hoy).
P.D.2.: Ya sé que el pateticómetro se ha roto, pagaré uno nuevo de mi bolsillo... ¡a final de mes!
P.D.3.: Si Mecano compuso "me cuesta tanto olvidarte", es que no soy el único estúpido ser humano que ha pisado el planeta y se ha visto en la misma estúpida situación que yo.
P.D.4.: Por si os preocupais, no lo hagais: esto me pasa de vez en cuando, pero en nada me recupero (es la fuerza de la costumbre). Después, sigo andando, aunque no sepa muy bien hacia donde...
P.D.5.: Bita, ojo que tengo planeado ir para Madrid pronto (finales de mes)... No a vivir, pero sí a pasar un fin de semana... ;) ¡Pero ya sé que tengo que hacer los deberes primero!
Comentario:
Eso, eso, ha hacer los deberes que sino me pongo en la entrada de Madrid y o te dejo pasar!!
Sobre Selene... hay personas en la vida que nos dejan marcados... que no sabemos porque siempre tienen ese hueco especial, que quizas con el alcohol se acentua... no se que decirte peque... solo que tiempo al tiempo... que si me necesitas... dame un silbidito!!
un beso enoorme!! de los gordos, gordos con abrazo incluido!!
Sobre Selene... hay personas en la vida que nos dejan marcados... que no sabemos porque siempre tienen ese hueco especial, que quizas con el alcohol se acentua... no se que decirte peque... solo que tiempo al tiempo... que si me necesitas... dame un silbidito!!
un beso enoorme!! de los gordos, gordos con abrazo incluido!!





