Buenas noticias
Pues aún no me han evaluado, pero me han tenido que comunicar, oficialmente, que todo irá bien y que asciendo de categoría profesional y de sueldo. Así que podéis tomaros una copa a mi salud... La noticia me la han dado al comunicarme que me cambian de sitio de trabajo. No, no me mandan a ver mundo: simplemente me pasan de la primera planta a la cuarta.
Se rompe así el "cuadrado mágico" en que venía trabajando hasta ahora. Lo cierto es que con mis compas de "cubículo" me une una muy buena relación, y arriba será mucho más aburrido. A cambio, será mucho mejor para mi orden y concentración. Perderé menos tiempo, iré más rápido, seré más eficiente. Al fin y al cabo la gente con la que compartiré espacio en adelante tampoco me cae mal, al contrario, pero habrá mucho menos colegueo. Lo cierto es que venía pensando desde hace tiempo que un cambio de este tipo me vendría bien... Y estaba a punto de pedirlo.
Por lo demás, sigo sin encontrar mi equilibrio en ciertas cosas. He pasado la tarde demasiado disperso, con la mente ida. Lo cierto es que hablar una hora con Selene esta tarde, quien me ha llamado, por el puro y duro placer de hablar (y de rajar de cosas del curro, la verdad), cuando tendría que haber estado currando, me ha descentrado totalmente (aunque bendito descentre). Luego, ha habido mucho cachondeo en el curro porque esta noche ha sido el desfile y fiesta de Custo en BCN y teníamos invitaciones para ir. Yo al final me he venido a casa después de tomar un par de copas con los compañeros en nuestro bar habitual. Los demás sí han ido. Mañana me increparan por haberles dejado "colgados". Pero no me gusta salir los jueves, no por los jueves en sí sino por los viernes que vienen después. Además, no estaba nada motivado.
Es curioso que me dé tanto la sensación de no acabar de enganchar con la gente, no digo de no enganchar, sino de no hacerlo del todo, bien pero no tan bien, y sin embargo siempre que hay plan ahí estoy yo, me llaman, quieren que participe.
Debo de ser un caso clínico: una persona a la que le encanta que cuenten con él, que se toma fatal que no lo hagan... Pero a la que, cuando alguien le incluye, cuando forma parte de un grupo, se siente incómoda, como si algo se ocultase, algo sospechoso estuviera detrás de todo. Supongo que es la piedra angular de muchos de mis líos mentales.
He llamado a Selene a darle las buenas noticias (ella estaba muy pendiente de mi evaluación) y la he pillado viendo una peli con su novio, lo cual me ha recordado, ejem ejem, cuál es mi lugar. He venido a casa y he estado hablando una hora con mi madre, contándole todas estas cosas del trabajo. Lo cierto es que llevo todo el día, toda la vida, hablando, hablando, hablando, sin parar, sin callar, sin dejar de decir nada, sin decir nada, sin mentir, sin ocultar, sin medir, sin pensar. Me harta. Me agobia. Me mata ser tan bocazas. Me gustaría callarme, no ser mi propio portavoz todo el tiempo.
No sé... Me siento desubicado. Como un tenista cazado a media pista, lejos del fondo y lejos de la red, a merced del rival. Y no es una buena sensación...
Se rompe así el "cuadrado mágico" en que venía trabajando hasta ahora. Lo cierto es que con mis compas de "cubículo" me une una muy buena relación, y arriba será mucho más aburrido. A cambio, será mucho mejor para mi orden y concentración. Perderé menos tiempo, iré más rápido, seré más eficiente. Al fin y al cabo la gente con la que compartiré espacio en adelante tampoco me cae mal, al contrario, pero habrá mucho menos colegueo. Lo cierto es que venía pensando desde hace tiempo que un cambio de este tipo me vendría bien... Y estaba a punto de pedirlo.
Por lo demás, sigo sin encontrar mi equilibrio en ciertas cosas. He pasado la tarde demasiado disperso, con la mente ida. Lo cierto es que hablar una hora con Selene esta tarde, quien me ha llamado, por el puro y duro placer de hablar (y de rajar de cosas del curro, la verdad), cuando tendría que haber estado currando, me ha descentrado totalmente (aunque bendito descentre). Luego, ha habido mucho cachondeo en el curro porque esta noche ha sido el desfile y fiesta de Custo en BCN y teníamos invitaciones para ir. Yo al final me he venido a casa después de tomar un par de copas con los compañeros en nuestro bar habitual. Los demás sí han ido. Mañana me increparan por haberles dejado "colgados". Pero no me gusta salir los jueves, no por los jueves en sí sino por los viernes que vienen después. Además, no estaba nada motivado.
Es curioso que me dé tanto la sensación de no acabar de enganchar con la gente, no digo de no enganchar, sino de no hacerlo del todo, bien pero no tan bien, y sin embargo siempre que hay plan ahí estoy yo, me llaman, quieren que participe.
Debo de ser un caso clínico: una persona a la que le encanta que cuenten con él, que se toma fatal que no lo hagan... Pero a la que, cuando alguien le incluye, cuando forma parte de un grupo, se siente incómoda, como si algo se ocultase, algo sospechoso estuviera detrás de todo. Supongo que es la piedra angular de muchos de mis líos mentales.
He llamado a Selene a darle las buenas noticias (ella estaba muy pendiente de mi evaluación) y la he pillado viendo una peli con su novio, lo cual me ha recordado, ejem ejem, cuál es mi lugar. He venido a casa y he estado hablando una hora con mi madre, contándole todas estas cosas del trabajo. Lo cierto es que llevo todo el día, toda la vida, hablando, hablando, hablando, sin parar, sin callar, sin dejar de decir nada, sin decir nada, sin mentir, sin ocultar, sin medir, sin pensar. Me harta. Me agobia. Me mata ser tan bocazas. Me gustaría callarme, no ser mi propio portavoz todo el tiempo.
No sé... Me siento desubicado. Como un tenista cazado a media pista, lejos del fondo y lejos de la red, a merced del rival. Y no es una buena sensación...
Comentario:
Yo llego tarde, tardísimo a comentar, pero no tengo tiempo hasta marzo... Sólo quería saber que tal te había ido la evaluación, y me alegro que todo esté perfecto y en orden :)
Sobre el equilibrio que te falta en otras cosas, ya sabes, todo llega.
Un beso.
Sobre el equilibrio que te falta en otras cosas, ya sabes, todo llega.
Un beso.
Comentario:
Niño enhorabuena por lo de la evaluacion!! asi que al cuarto piso, que nivel!! ahi veras un poco mejor el cielo, no?
Hay dias en los que no paramos de hablar de nosotros porque nos suceden cosas que en cierto modo son importantes, que nos hacen sentir bien... no creo que seas bocazas peque... solamente ocurre que hay dias en los que preferimos escucharnos a no tener tanto que decir... pero todo el mundo nos pregunta!!
miles de besitos niño, ahora a descansar que mañana será otro dia!! dulces sueños!!muak!!
Hay dias en los que no paramos de hablar de nosotros porque nos suceden cosas que en cierto modo son importantes, que nos hacen sentir bien... no creo que seas bocazas peque... solamente ocurre que hay dias en los que preferimos escucharnos a no tener tanto que decir... pero todo el mundo nos pregunta!!
miles de besitos niño, ahora a descansar que mañana será otro dia!! dulces sueños!!muak!!





