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Bajo una palmera
La vida, contemplada a la sombra de mi palmera
Acerca de
Soy un "suresteño" desplazado (voluntariamente) a Barcelona donde llevo mi vida, sin saber bien si estoy en un fin de trayecto o en una parada más en el camino. Mientras lo decido, me siento bajo la palmera que yo mismo he plantado y construido para escribir las cosas que voy viendo, que me van pasando... ¡sin que me dé mucho el sol en la cabeza!
Sindicación
 
Cuerdas rotas
Vengo de jugar al fútbol, esta vez nos han pulido y ha sido (¿casi?) humillante. Yo estoy bastante descontento, hacía tiempo que no jugaba tan mal, no sólo en este partido sino en los que he jugado. Sé que no tiene mayor importancia, sé que lo contrario sería muy sorprendente, pero me molesta. Tal vez me he acostumbrado mucho a jugar solo, no en equipo, y no me gusta depender de otra gente y, sobre todo, tener pendiente de mí a otras personas, de si fallo o acierto, y eso que ninguno de mis compañeros es precisamente Maradona...

Y en el curro tampoco he tenido un día fino. En cuanto tengo un poco menos de presión, me descuido, bajo el ritmo y no pongo atención. Tengo que obligarme a llevar un ritmo, hacer las cosas de forma sistemática, mecánica, minuciosa. En algún momento perdí mi capacidad de concentración y hoy la bilbaina, que es una novata en mi área, me ha sacado los colores simplemente porque se lee los papeles hasta el final y yo no. Menuda pena de abogado.

Así que los raquetazos que pego suenan mal, raros, desacompasados. No me coloco bien, no hago los movimientos correctos, no golpeo con decisión, ni con velocidad, ni con idea de a dónde quiero mandar la bola. Igual hasta estoy jugando con el cordaje roto y ni me he dado cuenta...

Y así, a raquetazo limpio, golpeo la pelota, que cae fuera, se va larga, o se queda en la red. Mal mal mal. Y la cabeza se va a otras épocas, otros torneos, otras superficies, en las que los golpes eran limpios y precisos, en que sabía que una bola que diese en la red caería del lado correcto. Abro los ojos y las cosas no han cambiado, sigo recibiendo bolazos que no sé cómo responder. Tal vez pienso demasiado y eso es precisamente lo que me hace fallar.

Vuelvo a cerrar los ojos y pienso si aquellas épocas maravillosas existieron o si sólo son producto de mi imaginación y de una memoria subjectiva y fastidiosa. Madre mía... Fueron, en el mejor de los casos, incomprensibles. En el peor, torturas sin fin ni tregua. Entonces, sin pasado al que recurrir, con un presente que no llego a dominar ni a entender, y un futuro que no sé por donde ha de discurrir, me pregunto: ¿qué hago?

Tal vez sea cuestión de esperar en la trinchera a que vengan tiempos mejores... pero... ¿vendrán? ¿solos? No creo...

P.D.: Hoy he estado recordándote, y no entiendo por qué. No entiendo cómo tú y yo pudimos estar juntos. No entiendo como una persona tan absoluta y aplastantemente brillante y perfecta pudo fijarse en mí, y a veces hasta me da la sensación de que debería sentirme agradecido, de que me hiciste un favor, de que algo bueno debí tener para que me concedieses la gracia de fijarte en mí. Pero luego recuerdo el daño que quisiste hacerme, el que me hiciste... y, sí, porque no, todo lo malo que conseguiste sacar de mí. Ya ha pasado el tiempo, y lo que te dí puedes quedártelo. Ganas la batalla, ganas la guerra. Para tí todo. Si sólo pudiera deshacerme de los recuerdos...
 
Comentario:
niño, a veces hay que tensar bien las cuerdas de la raqueta para que suene como queremos, para dar esos golpes que pasen la red, para ese punto de partido...
si se fijo en ti es porque tú también eres brillante, porque tú también eres increible... los recuerdos siempre quedan, son parte de lo que somos, son marcas en nuestro corazón... los corazones con marcas muchas veces son los más preciados, no lo olvides...
un beso enorme peque!! muak, muak!!

la nieve solo duro un dia :( seguro que en USA hay mas!! :)
 
Comentario:
Bita, ¡me alegra que estés bien! Espero que no te quedases cubierta por la nieve :P

Respecto a lo de USA, me lo estoy pensando... como tantas otras cosas. Pero cuando me lance, ¡estás invitadísima!

Un beso,

Ale
No