Fugaz
A Juan Manuel de Prada le encanta decir en sus artículos eso de "las dos o tres lectoras que todavía me soportan..." cuando, en realidad, sabe que tiene mucho más que dos o tres lectoras, y que dos mil o tres mil. Pero como no me parezco en casi nada a Juan Manuel de Prada (afortunadamente, no estoy orondo como él... ni mucho menos), a diferencia de su caso yo sí que tengo sólo dos o tres lectoras, que además deben de estar de vacaciones. De todas formas, por si todavía queda alguna pobre atrapada en la ciudad y no tiene nada mejor que hacer que leer este blog (con toda la sinceridad de que soy capaz, espero que éste no sea el caso), avanzo alguna de las cosas que me han sucedido últimamente. Ahora no tengo mucho tiempo para desarrollarlas, ni lo voy a tener hasta dentro de un par de semanas, pero ahí van, ordenadas sólo de forma aproximada:
1. Por culpa del trabajo, pierdo la oportunidad de ir a Formentera una semana. En lugar de eso, me quedo currando doce horas al día durante cinco días, acabando, como es costumbre, en torno a las 3 de la mañana del viernes (ya sábado).
2. No sé nada de M., la última chica con la que tomé un café. En mi opinión, acabó tan mortalmente aburrida que se ha dado al alcohol, o simplemente ha decidido poner tierra de por medio.
3. De hecho, iba a coincidir con ella en Formentera, pero como he explicado en (1.), me quedé sin ir allí.
4. Para salvar la temporada, intenté ir a Formentera un fin de semana, pero me encontré a unos simpáticos huelguistas que decidieron convertir El Prat en el único aeropuerto del mundo del que NO despegan aviones.
5. Atrapado en Barcelona, me pego una de las grandes juergas del año con los compis de trabajo. Creo que todavía queda en mi organismo JB de esas noches.
6. Unos días antes de (4. y 5.), me pillo el gran rebote con uno de mis jefes, el cual se había pasado un par de pueblos presionándome (como si me hiciera falta). El cabreo es tan grande que me largo del trabajo (literalmente). Durante un par de horas, medito seriamente volver única y exclusivamente a cerrar el ordenador y hacer un monumental corte de mangas.
7. Con los ánimos (un poco más) serenos, vuelvo y tengo una larga conversación. No me largo ese día, pero sin duda decido no quedarme para siempre (ni mucho menos).
8. Los ecos de la tormenta (6.) suben a las altas esferas, las cuales deciden ofrecerme un año en USA (los USA profundos, no NY ni nada parecido), trabajando en una "empresa amiga", ganando el doble que lo que gano ahora, empezando en octubre. El destino (casi) perfecto. Con compromiso de volver y permanecer en Barcelona mínimo dos años.
9. Intento irme a Formentera a meditarlo (4.) y ante la imposibilidad física de hacerlo, tomo la decisión entre juerga y juerga (5.).
10. Realizo una encuesta entre mis colegas de la jarana (5.). El 100% de los encuestados vota "Sí, lárgate". Ampliando un poco más el ámbito de la encuesta, el porcentaje de "Sí" baja a un 80% aproximadamente.
11. Tras unos cuantos cambios de opinión y (por una vez) una larga meditación, llego a la conclusión de rechazar la oferta USA y esperar a un momento y a una oportunidad mejor, incluso (o precisamente por eso) si eso supone buscarme la opción yo solito, al margen de la empresa.
12. Tras (11.), una mayoría absoluta de mis compañeros de curro me dan el premio "metida de pata del año". Afortunadamente, entre la minoría ínfima que me apoya (y, sobre todo, que me entiende) se encuentran la mayoría de las personas que más aprecio en el trabajo.
13. Tras (11.), me pregunto cuánto tiempo tardará la gente en hacer las matemáticas y darse cuenta de que mi decisión significa que en menos de un año me voy a largar.
14. Después de dos años desaparecida (aunque localizada), C. me llama para quedar conmigo cuando vuelva a nuestra ciudad común. Decidimos quedar la semana que viene. Vuelvo a comprar un paquete de tabaco después de bastante tiempo sin fumar (salvo cuando salía de fiesta).
15. Sigo hablando casi con S. a diario, a veces hasta un par de horas seguidas, pese a que tiene novio. La relación raya mucho en lo inexplicable pero me mantengo firme en mis dos afirmaciones básicas: A: sólo somos amigos. B: no voy a dinamitar esto de nuevo.
16. S. (15.) es la persona con la que más consulto la cuestión (8.) y que más me ayuda a tomar la decisión (11.). De hecho, está totalmente de acuerdo en que es la correcta. No, no manipula, si es lo que estáis pensando. Otros compañeros de trabajo muy cualificados ven lo mismo que yo: éste no es mi tren.
17. Vacaciones al fin. Mañana me voy a Africa. Luego, una semanita por Europa. Después, unos días de casita.
18. En el tren de vuelta a casita, decido poner todos y cada uno de mis esfuerzos en diseñar y ejecutar el plan que me tiene que colocar en USA de aquí a un año, no en USA profunda, sino en USA a lo grande. Y a partir de ahí, echar la suerte y ver hasta dónde llego.
19. Por primera vez, empiezo a mirar al futuro más allá de lo plenamente inmediato.
20. Por primera vez, tomo la determinación seria de dirigir mi destino, no contentándome meramente con dejarle que me lleve a donde quiera (incluso si el destino elegido por el Destino suena bien y es moderadamente atractivo). Eso significa renunciar al bien inmediato, al pájaro en mano. No cojo el dinero y corro. Espero. Y, sobre todo, contradigo lo que ha sido mi comportamiento hasta hoy en día (salvo en una ocasión): dejarme llevar por los acontecimientos. Decido agarrar fuerte el timón y salirme de la corriente...
21. Trato de soslayar el hecho de que la única vez que decidí salirme de la corriente, acabó en tremendo desastre. Me conjuro para que no vuelva a pasar.
1. Por culpa del trabajo, pierdo la oportunidad de ir a Formentera una semana. En lugar de eso, me quedo currando doce horas al día durante cinco días, acabando, como es costumbre, en torno a las 3 de la mañana del viernes (ya sábado).
2. No sé nada de M., la última chica con la que tomé un café. En mi opinión, acabó tan mortalmente aburrida que se ha dado al alcohol, o simplemente ha decidido poner tierra de por medio.
3. De hecho, iba a coincidir con ella en Formentera, pero como he explicado en (1.), me quedé sin ir allí.
4. Para salvar la temporada, intenté ir a Formentera un fin de semana, pero me encontré a unos simpáticos huelguistas que decidieron convertir El Prat en el único aeropuerto del mundo del que NO despegan aviones.
5. Atrapado en Barcelona, me pego una de las grandes juergas del año con los compis de trabajo. Creo que todavía queda en mi organismo JB de esas noches.
6. Unos días antes de (4. y 5.), me pillo el gran rebote con uno de mis jefes, el cual se había pasado un par de pueblos presionándome (como si me hiciera falta). El cabreo es tan grande que me largo del trabajo (literalmente). Durante un par de horas, medito seriamente volver única y exclusivamente a cerrar el ordenador y hacer un monumental corte de mangas.
7. Con los ánimos (un poco más) serenos, vuelvo y tengo una larga conversación. No me largo ese día, pero sin duda decido no quedarme para siempre (ni mucho menos).
8. Los ecos de la tormenta (6.) suben a las altas esferas, las cuales deciden ofrecerme un año en USA (los USA profundos, no NY ni nada parecido), trabajando en una "empresa amiga", ganando el doble que lo que gano ahora, empezando en octubre. El destino (casi) perfecto. Con compromiso de volver y permanecer en Barcelona mínimo dos años.
9. Intento irme a Formentera a meditarlo (4.) y ante la imposibilidad física de hacerlo, tomo la decisión entre juerga y juerga (5.).
10. Realizo una encuesta entre mis colegas de la jarana (5.). El 100% de los encuestados vota "Sí, lárgate". Ampliando un poco más el ámbito de la encuesta, el porcentaje de "Sí" baja a un 80% aproximadamente.
11. Tras unos cuantos cambios de opinión y (por una vez) una larga meditación, llego a la conclusión de rechazar la oferta USA y esperar a un momento y a una oportunidad mejor, incluso (o precisamente por eso) si eso supone buscarme la opción yo solito, al margen de la empresa.
12. Tras (11.), una mayoría absoluta de mis compañeros de curro me dan el premio "metida de pata del año". Afortunadamente, entre la minoría ínfima que me apoya (y, sobre todo, que me entiende) se encuentran la mayoría de las personas que más aprecio en el trabajo.
13. Tras (11.), me pregunto cuánto tiempo tardará la gente en hacer las matemáticas y darse cuenta de que mi decisión significa que en menos de un año me voy a largar.
14. Después de dos años desaparecida (aunque localizada), C. me llama para quedar conmigo cuando vuelva a nuestra ciudad común. Decidimos quedar la semana que viene. Vuelvo a comprar un paquete de tabaco después de bastante tiempo sin fumar (salvo cuando salía de fiesta).
15. Sigo hablando casi con S. a diario, a veces hasta un par de horas seguidas, pese a que tiene novio. La relación raya mucho en lo inexplicable pero me mantengo firme en mis dos afirmaciones básicas: A: sólo somos amigos. B: no voy a dinamitar esto de nuevo.
16. S. (15.) es la persona con la que más consulto la cuestión (8.) y que más me ayuda a tomar la decisión (11.). De hecho, está totalmente de acuerdo en que es la correcta. No, no manipula, si es lo que estáis pensando. Otros compañeros de trabajo muy cualificados ven lo mismo que yo: éste no es mi tren.
17. Vacaciones al fin. Mañana me voy a Africa. Luego, una semanita por Europa. Después, unos días de casita.
18. En el tren de vuelta a casita, decido poner todos y cada uno de mis esfuerzos en diseñar y ejecutar el plan que me tiene que colocar en USA de aquí a un año, no en USA profunda, sino en USA a lo grande. Y a partir de ahí, echar la suerte y ver hasta dónde llego.
19. Por primera vez, empiezo a mirar al futuro más allá de lo plenamente inmediato.
20. Por primera vez, tomo la determinación seria de dirigir mi destino, no contentándome meramente con dejarle que me lleve a donde quiera (incluso si el destino elegido por el Destino suena bien y es moderadamente atractivo). Eso significa renunciar al bien inmediato, al pájaro en mano. No cojo el dinero y corro. Espero. Y, sobre todo, contradigo lo que ha sido mi comportamiento hasta hoy en día (salvo en una ocasión): dejarme llevar por los acontecimientos. Decido agarrar fuerte el timón y salirme de la corriente...
21. Trato de soslayar el hecho de que la única vez que decidí salirme de la corriente, acabó en tremendo desastre. Me conjuro para que no vuelva a pasar.
Comentario:
que te has ido a africa de vacaciones?? y quieres irte a USA a lo grande... sabes que te estoy mirando mal, no? lo notas??
bueno peque, en el fondo me alegro de que te quedes un poco más, estás más cerquita...
miles de besitos!!
bueno peque, en el fondo me alegro de que te quedes un poco más, estás más cerquita...
miles de besitos!!





