Alcanzar los treinta palos es algo inminente, y que soy de la acera de enfrente, algo evidente y avanzo con todo esto como voy pudiendo. Me gano la vida domesticando adolescentes. Y me encanta la cerveza. Hala.
Ayer me soprendí a mí misma recitando espontáneamente, de memoria y sin dudar un anuncio de los años catapúm, escenificando la patadita incluida. San Youtube hizo el resto...