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lapislázuli
blog para perder mucho tiempo en cosas que importan poco
Acerca de
didi: inmaduro, melancólico y racional
Sindícame!
 
que me vuelvo a ir!


más que nada, por dar explicaciones sobre mi reciente ausencia bloguera. Ya sé que el año pasado también fui, pero ahora repito.

 
créditos de ayer y hoy
Número de personas (la mayor parte, responsables de fectos especiales) que aparecieron en los créditos de:

La guerra de las galaxias
, episodio IV (1977): 344

The Matrix Revolutions
(2003): 1.640 (aproximadamente).

Puestos en fila, respetando los espacios que aparecen en sus respectivas páginas web, quedarían en una proporción similar a esta:



Una vez vistas las dos películas... ¿de verdad que hace falta tanta gente (y dinero) para hacer largometrajes con efectos especiales?

 
el detalle
tal día como hoy, hace ya algunos años, se conmemoraba en España el día del alzamiento (también llamado de la liberación del terror comunista por algunos).

Afortunadamente, nadie de mi generación (salvo algunos enfermillos nostálgicos) tiene presente esta fecha.

Sin embargo, algunas ciudades se resisten a dejar de recordarlo. Este es mi pequeño homenaje* hacia ellas:





*La pintada no es mía. Alguien se me adelantó.

 
botines, playeras, deportivas, zapas, tenis, bambas...
(aviso: lapislázuli recomienda antes de leer este post descargarse y escuchar esta canción de Tote King)

... aunque yo las llamo simplemente zapatillas. De pequeño, cuando jugaba al baloncesto, era la prenda más importante de toda mi indumentaria.

Antes, cuando era aún más pequeño, su marca no importaba. Entonces vestía marcas blancas del tipo Newkeirs o, cuando había que ponerse de gala, las míticas Paredes (todavía conservo sus pegatinas).

Después, los chicos con los que jugaba al baloncesto comenzaron a comprarse las zapatillas de las estrellas de la NBA: uno llevaba las de Patrick Ewing (1), otro las Shaq Attack (2), y los más afortunados lucían con orgullo las Nike Air (3) o, sobre todo, las míticas e hinchables Reebok The Pump (4).

Sin embargo, todas costaban más de 5.000 pesetas, y eso para mi madre -que era la que tenía la última palabra a la hora de comprar mi calzado- era una exageración.

Después de mucha lucha, conseguí llevar en mis pies unas auténticas zapatillas de marca: las J'Hayber Olimpus (5).

Sí, ya sé que no eran las Nike de los Lakers (6), o las Kharu (7), ni llegaban a la suela de las Kangaroo con lucecitas intermitentes en el talón (8), perogracias a ellas conseguí que mis zapatillas me duraran más de dos meses, y mantener un mínimo de dignidad textil en la pista de basket.

Afortunadamente, las deportivas ya no me estimulan. Compré las últimas hace unos seis años, y todavía les doy buen uso.

Sin embargo, ahora es peor, porque he trasladado esta afición a las zapatillas casual.

Me explico: aunque las Converse All Stars de antigua generación (9) no me atraen demasiado (¿qué veran en ellas los modernos?), mataría por tener unas Asics Tiger (10) o las Adidas Kareem (11).



 
grandes misterios del mundo actual, capítulo 3
¿por qué en todo acto que congregue a más de mil personas en cualquier lugar de España siempre hay una bandera de Asturias?

(último ejemplo: una entre las carrozas de la manifestación del Orgullo Gay del pasado fin de semana en Madrid).

Preguntas anteriores:

- ¿Por qué todos los roscones de Reyes llevan fruta escarchada, si a nadie le gusta?
- ¿Por qué en el País Vasco se denomina pastel de arroz un postre que no tiene ni un gramo de dicha sustancia?

 
herida de guerra


Hace no demasiado sufrí con sorpresa la aparición de un estigma en mi mano derecha.

Entonces, me debatía entre redirigir mi existencia hacia una vida de santidad o, por el contrario, curar la señal divina con Betadine.

Ayer me volvió a salir otra marca, De nuevo en la mano derecha, dedo índice. Sin embargo, creo que en esta ocasión la razón de su aparición fue otra muy distinta.