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lapislázuli
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guía práctica para viajar en bus
si alguien pensó alguna vez que viajar en autobús era tan sencillo como llegar a la estación, coger un billete y aparecer en el destino deseado, está muy equivocado. O no.

Para las mentes inquietas que piensan que una acción tan cotidiana esconde trampas insospechadas y trucos altamente satisfactorios, lapislázuli ha elaborado esta miniguía de tres capítulos.

Capítulo 1: la compra del billete.


El momento de adquirir un billete resulta crucial para un viaje, pues determina los compañeros que vas a tener a tu alrededor durante todo el trayecto. Si tan sólo vas a necesitar el autobús durante una hora, la vecindad busera no es tan importante, pero para viajes largos (de 3 a 15 horas), una elección equivocada puede resultar nefasta.

¿Cuándo comprar el billete? En el caso de adquerirlo demasiado pronto, se corre el riesgo de juntarse en la zona de gente-previsora-moñas, que habrán reservado su plaza varios días antes. Si quieres tener unos compañeros de viaje rancios, generalmente personas de la tercera edad, monjas o ejecutivos calculadores, compra tu billete al menos un par de días antes.

Resulta mucho más atractiva la idea de juntarse con los que lo compran a última hora, gente mucho más interesante y de existencia más azarosa (estudiantes y jóvenes en general, además de inmigrantes con problemas de comunicación con el taquillero y que perdieron el bus anterior).

Esta segunda opción es, como hemos dicho, mucho más interesante, pero cuenta con el riesgo de que el viajero en cuestión puede quedarse sin billete por apurar demasiado.

Sin embargo, la llegada de las nuevas tecnologías ha venido a solucionar este problema. Ahora, es posible adquirir la plaza 36 del autobús varios días antes. Eso garantiza que tendrás como pareja a un azaroso (los billetes de pasillo siempre son los últimos que se venden).

Próximo capítulo: la película del autobús

 
Comentario:
Nunca he alcanzado a comprender por qué los billetes de pasillo se consideran los "malos", cuando en los de ventana no te puedes estirar y son mucho más claustrofóbicos.

Yo siempre elijo pasillo.
 
Comentario:
Una vez, a mi hermana le tocó una monja de compañera de viaje Benidrom-Bilbao, y no veas la recolecta de libros que hizo.

Ummm... me encantan los viajeros de existencia azarosa :)
No