Levántate, “perro”,
ese nombre te pega a ti más que a mí,
levántate, estas tumbado encima de mi cojín.
Dices que soy el mejor amigo del hombre…
¿y a mí quién me hace compañía?,
¿quién me rasca la barriga
cuando las garrapatas se han construido
un fuerte entre mi descuidada melena?
Yo también lloro y me gustaría
que lamieran mis lágrimas.
Aunque he de reconocer
que me hacen más caso que a ti,
tú, con tantas vidas, es difícil
que centres la atención tanto como yo.