Hablo de mi cámara (Parte I)
Tengo una Nikon digital y semiprofesional
que me compré en un centro comercial,
tras darme cuenta de que algún empleado despistado
había confundido ese modelo por otro de menos calidad
(este podría ser el estribillo de cualquier canción de algo similar a las "Nancys Rubias", pero no, es el principio de este post, nada más)
El caso es que un día, durante un concierto de Fangoria aproveché que Mario Vaquerizo (cantante de Nancys Rubias, porque sé que andas despistada) andaba por allí para sacarle una foto con su esposa, Alaska, de fondo.
Casualidad o destino... después de aquella imagen mi Nikon no volvió a ser la misma... la pantalla había interferencias, nieve y, para mi espanto, cuando descargué las fotos vi que esa nieve rayada se reflejaba en la imagen.

que me compré en un centro comercial,
tras darme cuenta de que algún empleado despistado
había confundido ese modelo por otro de menos calidad
(este podría ser el estribillo de cualquier canción de algo similar a las "Nancys Rubias", pero no, es el principio de este post, nada más)
El caso es que un día, durante un concierto de Fangoria aproveché que Mario Vaquerizo (cantante de Nancys Rubias, porque sé que andas despistada) andaba por allí para sacarle una foto con su esposa, Alaska, de fondo.
Casualidad o destino... después de aquella imagen mi Nikon no volvió a ser la misma... la pantalla había interferencias, nieve y, para mi espanto, cuando descargué las fotos vi que esa nieve rayada se reflejaba en la imagen.

Dedicatoria...
Lo mejor de las dedicatorias es cuando alguien cuenta una historia pensando en la persona (animal o cosa) a la que se lo dedica. Así que, con este ánimo empiezo a escribir la historia de hoy.
¿Has visto en vivo a Natalie Portman? Yo tampoco, pero tuve la oportunidad. Fue el finde pasado y la culpa de no haber podido disfrutar de su presencia la tuvo MiNene, que pensó que mejor no me iba a importunar llamándome por teléfono porque, probablemente, me importaría un pito cenar al lado de la Portman. No tengo nada más que decir con respecto a esto, aparte de aclarar que, por su puesto, hubiese sido capaz de auto-teletrasportarme y volver a reconstruir una por una todas mis células volatilizadas por haber tenido la oportunidad de tomarme una copa con la Portman. MiNene, eres una perra y sé que esto ha sido una venganza, cuando averigüe de qué te has vengado, prepararé mi revancha.
Sobre todo porque después de pasarme una semana viendo a desnutridas y anoréxicas desfilando por Cibeles podría haberme desquitado alternando con un bellezón rapado.
En los últimos días he estado rodeada de mujeres, de esas que dicen bellezas... he tenido la suerte de darme unas vueltas por Cibeles y digo suerte porque me encanta la moda. También me encantan las mujeres guapas y cañón (a quién no?) pero tengo que decirte que de eso no abundaba mucho por allí.
¿Me preguntas que "Cómo"? pues mira, realmente creo que los backstage de la mayoría de las pasarelas albergan penuria y enfermedad, en contra de lo que se piensa, eso no es una amalgama de mujeres guapas y con glamour. Depende de lo que se entienda por "Glamour" pero, querida, para mí el glamour es algo más que 200 tías vomitando en los servicios y tomando laxantes.
Al salir coincidí en la puerta con una modelo pertenciente al grupo de las Top-models, reconocida en las pasarelas de todo el mundo y que hace como un par de años fue mamá, las dos estábamos esperando a alguien, así que tuve tiempo de observarla. Esa mujer que, dicho sea de paso es la belleza personificada, estaba enferma y, quien pretenda convencerme de lo contrario no lo va a conseguir.
Para matar a esas niñas no hay que trazar un plan de crimen perfecto a lo teniente Colombo. Para acabar con la vida de alguna de ellas basta toserles en la cara.
Pues eso, dedicado queda ;-)
¿Has visto en vivo a Natalie Portman? Yo tampoco, pero tuve la oportunidad. Fue el finde pasado y la culpa de no haber podido disfrutar de su presencia la tuvo MiNene, que pensó que mejor no me iba a importunar llamándome por teléfono porque, probablemente, me importaría un pito cenar al lado de la Portman. No tengo nada más que decir con respecto a esto, aparte de aclarar que, por su puesto, hubiese sido capaz de auto-teletrasportarme y volver a reconstruir una por una todas mis células volatilizadas por haber tenido la oportunidad de tomarme una copa con la Portman. MiNene, eres una perra y sé que esto ha sido una venganza, cuando averigüe de qué te has vengado, prepararé mi revancha.
Sobre todo porque después de pasarme una semana viendo a desnutridas y anoréxicas desfilando por Cibeles podría haberme desquitado alternando con un bellezón rapado.
En los últimos días he estado rodeada de mujeres, de esas que dicen bellezas... he tenido la suerte de darme unas vueltas por Cibeles y digo suerte porque me encanta la moda. También me encantan las mujeres guapas y cañón (a quién no?) pero tengo que decirte que de eso no abundaba mucho por allí.
¿Me preguntas que "Cómo"? pues mira, realmente creo que los backstage de la mayoría de las pasarelas albergan penuria y enfermedad, en contra de lo que se piensa, eso no es una amalgama de mujeres guapas y con glamour. Depende de lo que se entienda por "Glamour" pero, querida, para mí el glamour es algo más que 200 tías vomitando en los servicios y tomando laxantes.
Al salir coincidí en la puerta con una modelo pertenciente al grupo de las Top-models, reconocida en las pasarelas de todo el mundo y que hace como un par de años fue mamá, las dos estábamos esperando a alguien, así que tuve tiempo de observarla. Esa mujer que, dicho sea de paso es la belleza personificada, estaba enferma y, quien pretenda convencerme de lo contrario no lo va a conseguir.
Para matar a esas niñas no hay que trazar un plan de crimen perfecto a lo teniente Colombo. Para acabar con la vida de alguna de ellas basta toserles en la cara.
Pues eso, dedicado queda ;-)
El loro, la abuela y el grito
La mayoría de las historias merecen ser contadas en primera persona. Al fin y al cabo lo que importa es lo que se cuenta y quién mejor que el afectado para transmitir con pasión todos los detalles.
¿Por qué te aclaro esto? porque cuando acabes de escucharla no te vas a poder creer que esto me pasara.
En los últimos días de la última quincena del mes de agosto ya me encontraba en Madrid. Me incorporé al trabajo cuando aún la mitad de los comercios estaban "cerrados por vacaciones" y aun podíamos permitirnos el lujo de llegar al centro en coche, por eso decidí pasar esa última semana en la casa de mi amiga Islanda, a las afueras.
Una tarde, al volver a casa, llamaron a la puerta del adosado, Islanda abrió y se encontró a la vecina, una mujer entrada ya en los años dorados que venía a pedir un favor.
-Islanda hija, me preguntaba si vas a estar aquí esta semana, es que voy a aprovechar para irme con mi hija a Alicante y me gustaría saber si podrías echarle un ojo a la casa y regarme las plantas del jardín.
Por supuesto Islanda dijo que sí y al día siguiente fuimos a casa de la señora ha hacerle las labores encomendadas. Cuando íbamos a salir, Sira, la cocker de Islanda nos miró con ojos lastimosos y decidimos llevarla -total, pensamos, no le irá mal estirar las patas-.
Entramos a la casa y cuando llevábamos un rato con la manguera vemos aparecer a la perra con el loro de la señora en la boca y... sí, estaba tieso, muerto.
¡¡¡¡¡Horror, nervios, locura!!!! -Tronca, ahora qué hacemos? la abuela nos mata!!!! -Bueno, tranquilidad -dije yo- loros de estos de color gris hay en todos lados, lo pagamos a medias y santas pascuas... la abuela ni se entera de que este es otro loro.
Así que nos deshicimos del cadáver y nos fuimos a comprar el lorito que nos costó 150 euros -en precio superoferta según nos dijeron-.
Acomodamos al pajarraco y pasaron los días hasta que llegó la hora de la prueba de fuego.
......¡¡¡¡¡¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!!! -Coño, Islanda, que la abuela nos ha pillado con el cambiazo.
Tan de horror era aquel grito que podría haberse aparecido una cara de espanto en cualquier pared, tan de horror era que podíamos haber falsificado el mítico cuadro de Munch sólo con las ondas de aquel escalofriante sonido, ante lo cual, decidimos correr y dar la cara.
No te puedes imaginar lo que nos encontramos al llegar: Una abuela histérica que, aterrorizada, nos contaba entre sollozos cómo su loro la había palmado y cómo ella lo había enterrado en el jardín con sus propias manos una semana antes de irse.
Los perros y su jodida manía de escarbar.

¿Por qué te aclaro esto? porque cuando acabes de escucharla no te vas a poder creer que esto me pasara.
En los últimos días de la última quincena del mes de agosto ya me encontraba en Madrid. Me incorporé al trabajo cuando aún la mitad de los comercios estaban "cerrados por vacaciones" y aun podíamos permitirnos el lujo de llegar al centro en coche, por eso decidí pasar esa última semana en la casa de mi amiga Islanda, a las afueras.
Una tarde, al volver a casa, llamaron a la puerta del adosado, Islanda abrió y se encontró a la vecina, una mujer entrada ya en los años dorados que venía a pedir un favor.
-Islanda hija, me preguntaba si vas a estar aquí esta semana, es que voy a aprovechar para irme con mi hija a Alicante y me gustaría saber si podrías echarle un ojo a la casa y regarme las plantas del jardín.
Por supuesto Islanda dijo que sí y al día siguiente fuimos a casa de la señora ha hacerle las labores encomendadas. Cuando íbamos a salir, Sira, la cocker de Islanda nos miró con ojos lastimosos y decidimos llevarla -total, pensamos, no le irá mal estirar las patas-.
Entramos a la casa y cuando llevábamos un rato con la manguera vemos aparecer a la perra con el loro de la señora en la boca y... sí, estaba tieso, muerto.
¡¡¡¡¡Horror, nervios, locura!!!! -Tronca, ahora qué hacemos? la abuela nos mata!!!! -Bueno, tranquilidad -dije yo- loros de estos de color gris hay en todos lados, lo pagamos a medias y santas pascuas... la abuela ni se entera de que este es otro loro.
Así que nos deshicimos del cadáver y nos fuimos a comprar el lorito que nos costó 150 euros -en precio superoferta según nos dijeron-.
Acomodamos al pajarraco y pasaron los días hasta que llegó la hora de la prueba de fuego.
......¡¡¡¡¡¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!!! -Coño, Islanda, que la abuela nos ha pillado con el cambiazo.
Tan de horror era aquel grito que podría haberse aparecido una cara de espanto en cualquier pared, tan de horror era que podíamos haber falsificado el mítico cuadro de Munch sólo con las ondas de aquel escalofriante sonido, ante lo cual, decidimos correr y dar la cara.
No te puedes imaginar lo que nos encontramos al llegar: Una abuela histérica que, aterrorizada, nos contaba entre sollozos cómo su loro la había palmado y cómo ella lo había enterrado en el jardín con sus propias manos una semana antes de irse.
Los perros y su jodida manía de escarbar.

De vuelta: energías e imagen renovadas
En fin, antes de pasar a contar lo que me trae por aquí habrá que explicar el cambio de imagen. La imagen es algo aconsejable de cambiar de vez en cuando, cada temporada, por ejemplo. Para servidora las temporadas empiezan en septiembre y acaban en junio y no me dedico a la enseñanza, no te engañes, en este extraño mundo el año empieza tres meses antes de que empiece :-?.
Total que, para esta temporada me decido a manzanita de apple y, ¿por qué? pues porque está condenada a morir... sí, es así, los procesadores motorola van a ser sustituidos por los intel y, con ellos, su sistema operativo y, lo peor de todo, su logotipo.
La manzanita muere y cuando eso ocurra nuestros Ipod con sus sutiles apples tatuadas en la espalda pasaran a ser piezas de museo.
Total que, para esta temporada me decido a manzanita de apple y, ¿por qué? pues porque está condenada a morir... sí, es así, los procesadores motorola van a ser sustituidos por los intel y, con ellos, su sistema operativo y, lo peor de todo, su logotipo.
La manzanita muere y cuando eso ocurra nuestros Ipod con sus sutiles apples tatuadas en la espalda pasaran a ser piezas de museo.





