DIOS Y EL PECADO
Dios no quiere que exista el mal moral en el mundo, pero deja que se produzca porque respeta la libertad de la persona para hacer el bien o el mal.
Dios ama a las personas y quiere que seamos felices. Para salvarnos del mal y del pecado, envio a su Hijo Jesús y al Espiritu Santo.
Jesús entregó su vida para salvarnos a todas las personas del pecado.El Espiritu Santo de la fuerza necesaría para desarrollar buenos comportamientos, formar parte de la Iglesia y practicar el amor a Dios, a los demás y a uno mismo.
Dios ama a las personas y quiere que seamos felices. Para salvarnos del mal y del pecado, envio a su Hijo Jesús y al Espiritu Santo.
Jesús entregó su vida para salvarnos a todas las personas del pecado.El Espiritu Santo de la fuerza necesaría para desarrollar buenos comportamientos, formar parte de la Iglesia y practicar el amor a Dios, a los demás y a uno mismo.
EL PECADO
Los cristianos llamamos pecado al origen del mal moral (provocados por las personas) que existe en el interior de cada persona. Este origen del mal son los sentimientos negativos como la envidia o el egoísmo. Si una persona deja crecer en su interior un sentimiento negativo, le llevará a realizar un mal comportamiento.
Los cristianos también llamamos pecado al mal comportamiento que realiza una persona libremente, dándose cuenta de las consecuencias. El pecado rompe la relación de la persona con Dios, con los demás y con uno mismo
Los cristianos también llamamos pecado al mal comportamiento que realiza una persona libremente, dándose cuenta de las consecuencias. El pecado rompe la relación de la persona con Dios, con los demás y con uno mismo
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