Achtung!

Érase una vez una época en la que los actores no estaban contra la guerra, sino que participaban en ella; un tiempo donde el mundo se dividía en dos clases: los hombres y los demás, sin estridentes militancias estéticas hueras, quizás porque habían vuelto con el alma llena de obuses y cicatrices de verdad, no tatuajes y depilaciones... Occidente está condenado, fagocitado por sus miedos y por esa enervante indolencia, incapaz de defenderse no ya de sus enemigos, sino de si mismo... Decidme, dónde están los héroes? Quizás estén todos muertos, pero no porque los hubierais matado, sino porque los dejásteis morir en el olvido...





