If they move... Kill'em!

En "La muerte tenía un precio", Clint Eastwood y Lee Van Cleef esperan sentados en sendas sillas de madera, apoyados a la pared de una casita encalada, mientras cargan sus armas. Está amaneciendo, y les ves esperando a enfrentarse a la muerte. Algo muy parecido ocurre al final de "Grupo salvaje". Mientras se levantan de las camas del prostíbulo los miembros de esta horda, y terminan de vestirse, observas que va a pasar algo, que la tensión va en aumento, que realmente han tomado una decisión, la de morir en una terrible masacre, única opción honorable para estos violentos hombres. Es en esencia la misma clase de enfrentamiento en ambas películas: nos fascina como alguien, aunque sea un estereotipo o un personaje amoral y destructivo, es capaz de tener el control absoluto de su vida: decidir cuando y cómo va a morir. Es aquello que le diferencia de la mediocridad que les rodea: no por el camino de la excelencia, sino del enfrentamiento, de la lucha, de la guerra frente a un pacifismo irreal, de un sometimiento infantil, de una vida inmadura. En el fondo todos deseamos ser William Holden o al menos un miembro del Grupo Salvaje, o convertirnos en El Manco en las calles arrasadas por el sol almeriense. Porque todos queremos escapar de la mediocridad, pero sólo unos pocos se atreven. Porque muchos de vosotros habeis elegido no la lucha, sino la rendición preventiva. Porque todos vistes en ZP la salvación a la madurez, porque todos preferis ser esclavos a hombres libres:No quereis cómo y cuándo morir, porque nunca habeis vivido, solo la habeis representado.
Comentario:
La cobardía es el signo de nuestros tiempos:moral,física,arquetípica.Nacidos muertos,la mayoria busca enterrarnos.La mayoría que vende su dignidad por un puñado de monedas de plata es la misma que antepuso la paz de las espadas caídas a la dignidad de sabernos libres.





