BRAVO ALONSO

Campeón del Mundo de Fórmula Uno. Menuda alegría para todos los españoles la que nos diste este domingo. Y con poco mas de 24 años. Felicidades Fernando Alonso por tu título. Seguro que será el primero de una larga serie de ellos. Tenemos muchas jornadas festivas por delante para disfrutar del ruido de tu motor y de tu presencia en el podio.Miles de páginas de todos los diarios, tanto deportivos como generales, glosan, y seguirán haciéndolo durante años, tus virtudes de campeón. Plumas de todo el mundo explicarán suficientemente tus enormes dotes como piloto. No quiero que esta sea una de tantas, ni siquiera siendo la mas modesta de todas ellas.
Yo quiero felicitarte por otros dos motivos por los que ya me demostraste hace tiempo que eras un campeón de campeones.
Felicidades por llevar esos colores en el casco. Esos colores también son los míos, esos colores representan al país al que pago mis impuestos y también, al país que paga mi pensión. Yo me siento orgulloso viéndote correr con ese casco. Cuando resalta en el centro de gravedad de ese valioso bicho azul de cuatro ruedas, siento que parte de mí, vuela también contigo.
Pero campeones hay muchos, los ha habido y los seguirá habiendo en el futuro. Lo que te diferencia es que tú eres un campeón con unos cojones como los del caballo de Espartero. Y no lo digo por rodar a mas de trescientos kilómetros por hora, que ya es tenerlos, sino por lo que les dijiste a los franceses, en su propia tierra, en su propia cara y en su propia casa Renault, orgullo del mundo empresarial gabacho: “OJALA QUE GANE MADRID Y ESTOS SE COMAN SU PEGATINA” en referencia al logo de Paris 2.012 que habían colocado los franchutes en su coche en apoyo de la candidatura francesa a los J.J.O.O.Por todo ello, FELICIDADES CAMPEÓN.
TARDE DE FUTBOL

El pasado miércoles fui a La Romareda para ver el partido de fútbol entre el Real Zaragoza y el Osasuna. Hacia mas de cinco años que no iba por allí y tenía una gran ilusión por volver. El partido comenzaba a las nueve de la noche y la temperatura era ideal para un espectáculo deportivo al aire libre.
Alrededor de las siete y media de la tarde salía del garaje de mi casa con mi transistor y mi bocata de jamón. Tuve que merendar dentro del coche, parado, en medio de un gran atasco a pesar de que lo previsto era haberlo hecho en el descanso. Llegué al campo con el partido ya empezado y después de derrochar litros y litros de gasolina y algunas gotas de adrenalina.
Y es que La Romareda está al lado del Miguel Servet, el mayor hospital de la Comunidad Autónoma y a menos de kilómetro y medio del segundo, el Hospital Clínico (1.373,96 metros según el Gooble Earth, de puerta a puerta). La tarea de aparcar resultaba imposible. Ya me pasaba por la cabeza la idea de volverme a casa sin haber pisado suelo cuando, al final, pude solucionar mi problema en un parking privado subterráneo.
Bueno pues resulta que la banda que gobierna actualmente el Ayuntamiento de Zaragoza se ha empeñado en construir otra futura Romareda mas grande y mas moderna, pero en el mismo lugar que ocupa ahora, desafiando así, por completo, la lógica y las leyes mas elementales de la aritmética y la física.
La otra banda, la que no deja gobernar a la banda que gobierna, se empeña en construirla en otro lado, pero no porque sean mas inteligentes, sino simplemente por joder a la banda gobernante. Y es que ya lo decían muy atropelladamente mis queridos hermanos Marx: La parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte.El señor Gaspar, uno de los de la parte contratante de la primera parte y defensor a ultranza de semejante urbanicidio, supongo que me diría que usara el transporte público. Yo le contestaría al señor Gaspar que el autobús de la línea que debería de tomar, concretamente el 29, puede tardar alrededor de media hora en asomar su morro por la parada, incluso puede pasar de largo sin detenerse y, además, me suele dar la vuelta a toda la ciudad antes de llevarme a su destino. Y del regreso a casa en el 29 desde La Romareda, mejor ni hablamos. Me cago en el 29 y en la madre que lo parió.
Después de aparcar llegaba al estadio, caminando, mientras escuchaba a los espectadores calentar el ambiente entonando la conocida y refinada canción que dice aquello de: Tooodos a una, puta Osasuna.
Afortunadamente al atravesar la puerta del recinto cambiaron mis sensaciones. Esa mezcla de olores a cigarro puro, urinario público y césped recién cortado me transportó a los tiempos en los que aquella era mi casa de invierno cada quince días.
En mi localidad de aquella noche, el vecino de la izquierda era la caricatura perfecta del aficionado standard. Toda la noche lanzando epítetos a los jugadores. Los adjetivos favoritos de este elemento eran los de inútiles y baldaos, con la diferencia de que mientras íbamos cero a cero los inútiles y baldaos eran los nuestros y, cuando empezamos a golear, entonces lo eran los rivales. Otra de sus paranoias, también muy típica en este tipo de individuos, era pensar que a los árbitros les educan desde pequeñitos para joder al equipo de su alma. El sujeto en cuestión tenía la voz clavada a la de Paco Martínez Soria pero sin boina y con cincuenta kilos mas. Ese sobrepeso provocaba que, su culo, invadiera mi localidad; por suerte, el asiento de mi derecha estaba vacío y no tuve que sufrir demasiado por ello. Mas a mi derecha, un anciano pálido, recién dado de alta del Hospital Clínico, asistía al espectáculo en silencio. De vez en cuando yo le miraba de reojo para ver si seguía vivo y, menos mal, tuve la suerte de que aguantó bien los noventa minutos.
En el descanso quise visitar a mis antiguos vecinos de localidad a quienes un día dejé de ver sin despedirme. Además, quería comprobar con mis propios ojos si en el asiento de plástico azul número 30 de la fila 6 de la tribuna de preferencia todavía permanecía la huella de mi culo. Aquel lugar, ahora lo ocupaba un chavalillo que, a juzgar por su afición y su juventud, creo que lo podrá seguir ocupando muy dignamente durante muchos años. Mis antiguos compañeros de fatigas estaban casi todos, les saludé y me saludaron, preguntaron por mi salud y creo que nos alegramos mutuamente de vernos; con Enrique me fundí en un abrazo, Enrique es una enciclopedia deportiva con dos patas y con un corazón que no le cabe en el pecho. Volví a mi localidad con la nostalgia que producen los recuerdos agradables.
Diez minutos antes de acabar el partido me marché para evitar otra vez los atascos. El gol de Osasuna ni lo vi, me pilló casi en la puerta del parking. El regreso resultó muy tranquilo, en apenas un cuarto de hora ya estaba de nuevo en casa.
¿Y el partido?. Bueno, pues bastante entretenido, pero como muchos otros. En el viaje de vuelta comprendí que el miércoles no solamente había ido al fútbol, aquella tarde, además de a ver el Real Zaragoza-Osasuna, había ido a releer y saborear algunas de las páginas mas bonitas de mi libro.
PRESOS Y PRISIONES

Muchas veces me pregunto sobre la utilidad de las cárceles y de las penas de prisión. Según mi criterio pienso que privar de la libertad a una persona puede obedecer a tres motivos:
a) Como castigo a un delito cometido.
b) Como manera de apartar a un delincuente de la sociedad y proteger a los ciudadanos de sus fechorías.
c) Para rehabilitar al delincuente y ayudarle a volver al camino correcto.
Lo políticamente correcto es hacer hincapié sobre todo en este último aspecto y en ello se afanan nuestros políticos en cuanto tienen oportunidad de cortar una cinta y les colocan una alcachofa en el morro.
A mí como ciudadano de a pie, de los normalitos, de esos que tenemos mas posibilidad de ser atracados que de ser atracadores, en cambio, me interesan mas las otras dos opciones.
En principio me apetece muchísimo que un individuo que ha cometido una grave fechoría tenga su castigo correspondiente y además el cuerpo me pide que lo cumpla íntegramente, a huevo, sin cachondeo, con la seriedad que se le debería suponer a la institución judicial.
Pero lo que de verdad quiero, por encima de todo y lo pido con vehemencia, es que si ese individuo sigue siendo peligroso, no pueda circular por los mismos lugares que circulo yo o cualquiera de mis familiares y amigos si ello entraña algún peligro.
Ya hablaremos otro día si debe de llevar una bola de acero encadenada al pie o debe de estar hospedado en un parador nacional con yacuzzi, pero, desde luego, la sociedad debe de protegerme de ese tipo de individuos.
Estas tres distintas maneras de enfocar la utilidad de las cárceles provoca extrañas situaciones que permiten que por la calle caminen individuos que serían capaces de asesinarme sin pestañear si supieran que en mi bolsillo llevo cincuenta euros y, sin embargo, permanezcan encerradas con cuatro candados personas a quienes podría darles tranquilamente las llaves de mi casa porque en su día tuvieron la desgracia de cometer alguna estupidez o porque alguna ofuscación puntual les hizo delinquir.
Volviendo al terreno de lo practico.
Me da mucho miedo cruzar un paso de cebra por el centro de la ciudad y tropezarme en mi camino con un elemento que sin autorización para conducir, quizá pasado de bebida y a gran velocidad, sea capaz de hacerme volar unas decenas de metros y dejarme tirado en el suelo desangrándome hasta la muerte y encima tenga los huevos de echarle el muerto, y nunca mejor dicho, a un hermano insolvente para que mi viuda y mis hijas ni siquiera puedan enjugar su pena con unas buenas vacaciones.
Sin embargo, diría que es un grandísimo idiota pero que no precisa estar apartado de la sociedad, un listillo que pensó que podía dominar las fuerzas de la naturaleza haciendo unas costillas asadas para sus amigos cerca de un bosque. Seguramente la prisión la lleve en su cerebro acompañándole toda la vida.
NUEVA SINGLADURA
He decidido cambiar y venirme aqui. El hospedaje anterior, blogia.com, me daba muchos problemas al atascarse con mucha facilidad.
He recuperado unos post publicados recientemente en blogia y los he colocado aqui por considerarlos de actualidad. Lo imposible de recuperar son los comentarios que tenían, la mayoría eran de caracter amable y me duele perderlos, pero no queda otro remedio.
Algunos post intemporales publicados en blogia volverán a aparecer por aquí suficientemente remozados y espero que mejorados, en alguna ocasión.
Ademas aprovecho para liberarme de la obligación que me habia creado de escribir diariamente de lunes a viernes. A partir de ahora no habrá días fijos para no convertir en obligación algo tan agradable para mi como intentar comunicarme por aqui.
El blog anterior http://blogia.com/tonino/ seguira una temporada operativo hasta que le dé definitivamente de baja. Aprovecho para agradecer a blogia el espacio cedido durante todo este tiempo.
Ahora solo me queda ponerme frente al espejo y decirme: Suerte Tonino.
UN MUNDO FELIZ
Andaba yo anoche por casa tocándome los huevos cuando se me ocurrió una brillante idea que voy a compartir aquí y ahora, gratuitamente, con todo el mundo mundial.Pensando en la trayectoria social y económica de la gente que me rodea que creo que se corresponde bastante bien con lo que podríamos llamar clase media española de principios del siglo XXI, existe mucha similitud en casi todos los casos.
De los veinticinco a los treinta años la gente tiende a estabilizarse en el mundo laboral, suele plantearse vivir en pareja y embarcarse en la aventura de comprar un piso aprovechando los primeros ahorrillos. A esa edad la sangre hierve, el cuerpo te pide viajar y ver mundo, cigalas y bogavantes, crianza de veinte euros, teatro, grandes conciertos, abonarte a la tribuna mas cara de tu equipo favorito y todo lo que se me olvida y lo que no se me olvida y me callo por prudencia.
Desgraciadamente la hipoteca a treinta años del piso y las letras del coche frustran la mayoría de los sueños y la realidad suele ser bien distinta. Mucha tele, cine el día del espectador, los fines de semana al pueblo, almejas chilenas algunos domingos, el vino garrafero de la oferta del Carrefour y el fútbol por el plus y dando gracias a la parienta.
Así, con pocas variaciones, transcurre la cosa hasta los cincuenta. Es entonces cuando, poco a poco, te das cuenta de que lo que realmente te apetece el fin de semana es la tranquilidad del pueblo, las cigalas te causan gota, en La Romareda hace frío y donde mejor se está es en casa. Al mismo tiempo los hijos comienzan a independizarse, ya no tienes hipoteca desde hace unos años e incluso piensas en comprarte alguna casica en el pueblo. Hace ya muchos meses que no te enteras del fin de mes y hasta el director de la Caja te llama para hablarte de unos fondos porque la pasta en la libreta no pinta nada.
En estas, por desgracia pero lógicamente porque es ley de vida, los padres que ya llevaban años con achaques empiezan a desfilar uno detrás de otro y el maldito parné solo sirve para resucitar la codicia y los fantasmas familiares, los cuñaos no se cortan en decirse todo aquello que hace tiempo pensaban y nunca se atrevían a hacerlo.
Bueno, pues ahora viene mi brillante idea que puede hacer felices a millones de españoles y provocar que el señor alcalde de Zaragoza ponga mi nombre a la calle en que nací en lugar de ese San Blas que huele a rancio y a sobaco peludo.
La cosa consiste en saltarse una generación y que las herencias vayan a los nietos en lugar de a los hijos. El sistema anterior estaba bien hace dos siglos, pero ahora con una esperanza de vida de alrededor de ochenta años no tiene ningún sentido que siga siendo así.
Podemos figurarnos lo que sería con treinta años recibir una soberana talegada para nuestro pisito, para nuestro coche o para irnos de parranda. Tampoco podemos olvidarnos de que tenemos dos abuelos y abuelas por lo que tan fausto acontecimiento nos vendría por duplicado.
Todavía hay dos ventajas añadidas. La primera es que tales eventos no vendrían acompañados del dolor producido por la ausencia de los que nos dieron la vida y la segunda es que a esa edad o no hay todavía cuñaos o si los hay todavía son poco cuñaos.
Se admiten sugerencias.
FELICIDADES HERALDO DE ARAGON (recuperado del blog anterior)

Querido Heraldo de Aragón:
Un 20 de septiembre como hoy pero de hace 110 años saliste por primera vez a la calle. Este domingo pasado, anteayer, cuando te compré, a modo de tarta con 110 velitas, me dieron un libraco de doscientas y pico paginas, a dos por año, para poder repasar así la historia de esta tierra, de España y del mundo.
Estuve saboreando esa tarta y todavía sigo en ello y es un autentico placer para los sentidos. Al principio el sabor es rancio, con noticias mas cercanas a los libros que a los diarios, pero poco a poco todo va cambiando y con algo mas de la mitad del camino recorrido, puedo empezar a paladear sensaciones muy familiares para mí.
Y es que tú, Heraldo de Aragón, formas parte de mi vida, como el Real Zaragoza, como el Ebro, como la Plaza del Pilar. Soy incapaz de recordar mi primer encuentro contigo porque ya estabas en mi casa antes que yo apareciera por allí, en aquella mesa de madera de la cocina con hule verde, ocupándola casi entera con ese tamaño tan enorme que te caracterizo hasta hace unos años. En tus tripas, ya de niño, buscaba la cartelera, los crucigramas y el programa de la tele, posteriormente la viñeta del Fred Basset, las páginas de deportes y claro, lógicamente, las noticias.
Recuerdo un domingo por la mañana, en primera pagina, el dibujo del puente de Santiago que entonces pensaban construir en el Ebro. Mi tío Fernando, siempre anclado en los recuerdos de la Torre Nueva y el Teatro Circo, me aseguraba que sería un fracaso construir un puente con solamente dos arcadas. Ahora, cuando en tus paginas aparece el proyecto del puente del Tercer Milenio sin ningún pilar apoyado dentro de su cauce, me sonrío y pienso en como recibiría mi tío la noticia.
También te he utilizado con fines mas prosaicos. Aprovechando tu gran tamaño has sido el gorro de fabricación casera en mis batallas infantiles con espada de madera y pantalón corto, también has servido de envoltorio para algún bocadillo de chorizo y, recortado en cuadraditos, como instrumento para la limpieza personal antes de que saliera ese perrito blanco por la tele.
He de confesarte, querido Heraldo, que durante varios años te tuve que ser infiel. Durante mi estancia en Cataluña caí rendido a los encantos de otro diario de mas tirada pero no por eso mejor que tu. Los fines de semana, de regreso a Zaragoza, era un autentico placer reencontrarme contigo, llenarme los dedos de tu tinta y empaparme de ti hasta la hora de salir de casa.
En los últimos años has mejorado muchísimo, da gusto verte con tantos colorines, con ese tamaño mas cómodo y ese orden del que antes carecías. Al principio lo local, después lo nacional, en el centro los deportes, mas adelante las noticias del mundo y ya para acabar, toda esa retahíla de informaciones mas especificas: espectáculos, cultura, economía, ciencia, esquelas, pasatiempos, sorteos, farmacias de guardia, el horóscopo del profesor Bogdanich y esa interminable lista de anuncios clasificados por palabras antes de llegar a las paginas finales dedicadas a la tele.
Hoy quiero felicitarte en tu cumpleaños con la envidia que me da encontrarte cada día mas joven pero también, con la esperanza de tardar muchísimo en aparecer por tus páginas.
Y que cuuuuumplas muuuuuchos masssss.
LA CARTA QUE NUNCA ENVIE (recuperado del blog anterior)

Este verano participé en el concurso del cartel de fiestas de una ciudad de la provincia de Zaragoza. Mi cartel no resultó ganador. Era un cartel muy normalito y había otros muy buenos y unas veces se gana y la mayoría se pierde. Lo que realmente me dolió fue la manera en que se produjo.
La lógica parece indicar que, después de las deliberaciones y la elección por parte del jurado de la obra ganadora, el secretario del mismo tiene que dar a conocer su título y, en ese momento, en un acto público, abrirse la plica donde se encuentran los datos personales del autor.
En esta ocasión, ni el jurado estaba compuesto por los miembros que indicaban las bases, ni el acto fue público, ni hubo ningún testigo de la apertura de las plicas y ni siquiera la obra ganadora cumplía con las normas establecidas. En el año 2.005 es absurdo exigir el trabajo con tintas planas como en los inicios de la reprografía, pero si se exige esa condición, no se puede otorgar el premio a una obra llena de degradados.
Quedé tan escocido que, en caliente, escribí una carta al alcalde explicándole las circunstancias en que se produjo el concurso. Esa carta nunca la envié para que nadie pensara que era producto de un mal perder por mi parte y nada mas lejos de la realidad. Creo que en alguna vida anterior fui Barón de Coubertin y mi única ilusión era la de participar.
Aquella carta quedó archivada en la carpeta de Mis documentos y ahora, en frío, la pongo aquí para que pueda servir de ejemplo de cómo no se deben de hacer nunca las cosas.
Los detalles muy concretos y los nombres propios los sustituyo por XXXXX pero tampoco voy a esforzarme demasiado en ocultar nada mas. Cualquiera puede descifrarlo todo sin apenas esfuerzo. No quiero que quede como una denuncia formal porque no lo es, pero tampoco quiero que nadie piense que esto no tiene su importancia. La tiene. Ya lo creo que la tiene.
Esa carta que nunca llegó a su destino decía así:
Sr. D. XXXXX XXXXX XXXXX
Alcalde del M.I. Ayuntamiento de XXXXX.
El punto número nueve de las bases del concurso del cartel anunciador de las ferias y fiestas de XXXXX de septiembre del 2.005 dice textualmente: La elección del Cartel ganador se realizará el día 6 de agosto de 2.005 a las 19 horas en el Salón XXXXX del Ayuntamiento.
El 6 de agosto de 2.005 a las siete de la tarde, bajo un sol de justicia, las puertas del Ayuntamiento permanecían entreabiertas y lo que en principio debía de ser el fallo de un concurso resultó ser la reunión de los miembros del jurado y, por lo visto, yo lo había interpretado mal.
Preguntada una funcionaria del Ayuntamiento sobre cuando y como se podría conocer el fallo del jurado, me contesta que ese acto era a puerta cerrada y que ya lo vería cuando saliera en el programa de fiestas (sic). Así, como suena, y sin ponerse colorada. Curiosa manera de informar del resultado al participante en un concurso.
Bueno, pues resulta que yo me quedé allí afuera, (en la terraza del Bar XXXXX para ser mas exactos) y en los siguientes minutos, hasta que cerraron definitivamente las puertas, salieron del Ayuntamiento unas pocas personas que no se correspondían con las que según el punto ocho de las bases debían de componer el jurado. Cuatro gatos, con perdón, y la susodicha funcionaria.
Para no volver a tropezar en la misma piedra, esta vez pregunté sobre el fallo a otra persona que supuestamente debía de haber formado parte del jurado, mi sorpresa fue que ni supo decir quien había ganado, ni como era la obra ganadora. A duras penas conocía que la autora era una chica de Zaragoza. En ese mismo momento y con ese único dato, yo ya comprendí quien había ganado el concurso, aunque me resulte muy difícil de explicar y completamente imposible de demostrar.
A día de hoy y ya ha pasado mas de una semana de aquello, todavía no conozco oficialmente ni el cartel ganador ni el nombre de la ganadora. Solamente sé el parentesco que le une (mejor dicho que le unirá en el futuro) con mi “amiga” la funcionaria. Supongo que será un cartel precioso y digno de una ciudad próspera como XXXXX pero la elección ha sido impropia hasta de una villa de 100 habitantes.
Dicen que la mujer del César además de ser honrada debe de parecerlo. No sé si en este caso habrá sido honrada, pero lo que es parecerlo, no lo ha parecido en absoluto.
Amigo XXXXX, supongo que no te molesta el tuteo en una carta informal como esta. Hablando en términos deportivos como sé que a ti te gusta. Te han clavado un gol por la escuadra. De poco sirven los goles que yo sé que tú metes como Alcalde si desconoces detalles que te pueden hacer perder el partido. Y para que lo sepas, te lo cuento.
Un cordial saludo.
FELICIDADES ANA (recuperado del blog anterior)

Ana, mi hija mayor, hoy cumple 22 años. Parece increíble, pero ese pedacito sonrosado de vida que un jueves apareció llorando en un hospital de Manresa hoy es toda una mujer. Y una mujer muy hermosa según dicen los que no tienen la obligación, como yo, de hacerlo.
Pero no es eso lo mas importante. Ana es una de las personas mas bondadosas que te puedas encontrar y, como diría Machado, en el mejor sentido de la palabra bueno. Buscadora y restauradora incansable de la estabilidad y concordia familiar y social. Donde ella aparece llega la alegría, su sonrisa permanente inunda el espacio que ocupa.
Siempre dispuesta a escuchar y aprender. La veo tan centrada en los temas relativos a su profesión que eso me provoca una gran alegría. No es fácil en estos tiempos de estudiantes treintañeros, abogados en cadenas de montaje y frustrados filólogos anclados en la tuna, encontrar personas que se ilusionen con su trabajo como Ana con el suyo.
Tendrá un buen regalo en casa, pero el autentico regalo es el que nos hace ella, cada día, con su manera de ser.
Un gran beso para Ana.
LAS BODAS DE PLATA Y MI SONETO (recuperado del blog anterior)

Miguel e Isabel son la esencia pura de Aragón y de Borja. Ellos y sus hijos forman una familia entrañable y Pilar y yo tenemos la suerte de encontrarnos entre sus amigos.
Hace años que les conocíamos de vista porque compartimos una misma afición. Todos tenemos una cierta debilidad por las tapas de sus primos los arraclanes. En la estrechura del Buen Humor nos solíamos ver de esquina a esquina, ellos en el corner derecho como Canario y nosotros en el izquierdo como Carlos Lapetra.
Ahora solemos rematar todos juntos desde el centro del área, como Marcelino. Y solemos repetir la jugada en diversos estadios, cada fin de semana, hasta la hora de comer. Tiempo habrá, en otras ocasiones, de presentar al resto del equipo.
Bueno, pues este fin de semana, Miguel e Isabel han celebrado sus bodas de plata.
Cuando unos amigos se nos casan, es difícil predecir el resultado posterior. Cuando ya los casamos de plata, el negocio está tan probado que lo único que nos preocupa es poder casarlos de oro sin que disminuya demasiado el número de invitados.
No han sido las Bodas de Sangre de Lorca porque aquí todo ha sido alegría hasta el final, ni han sido las Bodas de Caná porque el buen vino se sirvió desde el principio, tampoco han sido las Bodas de Camacho del Quijote porque en aquellos tiempos nadie se preocupaba del colesterol. Han sido las Bodas de Plata de Los Triquinos y ha sido algo …. demasiao pal cuerpo.
Todo fue precioso. La ceremonia emotiva hasta las lagrimicas. Confeti, arroz y traca potente, como tiene que ser. Pero yo me quedo con las horas posteriores a la cena. La música de los 60 con los legendarios Aucanes, el impagable relato del showman Paco Lacaba, el extraordinario monologo de Daniel Latorre y los chistes tan requetebien contados por Guillermo hicieron de la velada una de esas que se recuerdan para siempre.
Yo quise regalarles un soneto. Nunca antes había escrito ninguno y tenia curiosidad por hacerlo. Me resultó muy difícil, mucho mas de lo que esperaba.
La pintura figurativa y la poesía con rima tienen hoy un aire decadente, poco acorde con los gustos actuales y es complicado hacerlo sin resultar demasiado cursi. Componer dos cuartetos y dos tercetos de versos endecasílabos con rima consonante y encorsetar dentro de ellos una idea concreta sin caer en rimas forzadas, en este país, actualmente, solo está al alcance de Joaquín Sabina y de algún otro poeta menos conocido.
Mi resultado, no demasiado brillante aunque digno, fui capaz de leerlo ante tan numerosa audiencia sin desatar la furia de los dioses de la poesía. Nervioso perdido pero con la fuerza que me daba el cariño que les tengo a los “recién casados”, fui desgranando los catorce versos ante el micro y pude arrancar un montón de aplausos que me supieron a gloria.
En mi casa, yo solito, lo escribo de nuevo sabiendo como sé, que mis amigos de plata suelen pasarse por http://blogia.com/tonino/ y allí podrán encontrarlo. Quizá lo lean hoy, en Egipto, en su hotel, y les endulce la miel de una noche de luna de plata.
Aquí, los mas críticos deben dejar de leer, los más benévolos pueden continuar.
SONETO PARA UNA PAREJA FELIZ
De ese seis de septiembre del ochenta
a este diez del corriente de este año,
¡Vaya cuarto de siglo!, no me engaño,
a no ser, que me salga mal la cuenta.
A Miguel, el triquino de Dragados,
y a Isabel, la señora de la casa,
les queremos decir que lo que pasa
es que siguen igual de enamorados.
Que tenéis cuatro hijos como soles,
la salud y el cariño de la gente
y un futuro cargado de ilusiones.
Que queremos, todos los que aquí estamos,
que un domingo del año dos mil treinta
las de oro, nadie nos las perdamos.