CIERRA EL LIMBO

Ya era hora. Los millones de niños del limbo, gracias a la misericordia divina, van a ser trasladados en breves fechas al Cielo. Muchos de ellos llevan cientos de años allí, sin poder disfrutar de los pecados del infierno ni tampoco de la benéfica presencia de Dios y sus angelitos en el Cielo.
No sabemos exactamente los motivos de esta medida, lo que está claro es que Dios no se ha equivocado. He estado revisando el Catecismo de la Doctrina Cristiana de segundo grado editado por la Comisión Episcopal de Enseñanza en el año 1.965 y en el punto número 21 lo dice claramente: ¿Cómo es Dios? – Dios es Espíritu purísimo, infinitamente perfecto, bueno, sabio, poderoso y eterno, principio y fin de todas las cosas.

Se me ocurre que quizá quieran recalificar los terrenos del limbo para ampliar el infierno ya que cada día tiene mas inquilinos y de paso dar un pelotazo para poder apechugar con los gastos que los fieles se niegan a afrontar.
Estoy repasando ese Catecismo que, en aquellos tiempos, había que saber de memoria para hacer la Primera Comunión. El mismo que, tomado así, al pie de la letra, hacía que los chavales de entonces viviéramos permanentemente en pecado mortal y con el miedo a vernos abocados a una existencia infinita entre llamas y pinchazos de tridente por todos los lados. Sería por eso que a mi, en aquellas fechas, los nenes del limbo me parecía que vivían tranquilos de cojones.

Pues ahora, como decía, estos señores del Vaticano van a trasladar a los niños del limbo. Supongo que les tendrán que indemnizar o darles una satisfacción. Incluso es posible que lleguen a un acuerdo con los del otro rollo y los lleven a pasar una temporadita a su Paraíso. A ese que está lleno de bellas huríes y que tantos adeptos tendría sino fuera porque para entrar hay que forrarse el cuerpo de dinamita y quedar en trocitos pequeños como de confetti.
Niños del limbo, rebelaos, están jugando con vosotros, se están riendo de vosotros. Desde aquí y aunque os sirva para poco, tenéis toda mi solidaridad.
Comentario:
Jajajaja, ya veo que a ti también te sorprendió este cierre. Si es que son como niños.
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Me ha impresionado la visión de los catecismos ¿eran los suyos? ¿aun los conserva D. Tonino?
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Gracias a todos los que habeis dejado vuestra opinión.
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Yo también estudié ese puñetero catecismo... el cura de mi parroquia se negó a actualizarse, yo creo que se jubiló con el en la mano... que tortura.
Lo del limbo nunca lo entendí muy bien, pero si lo cierran ¿que van a hacer todos los niños limbenses? ¿vagar como parias entre el cielo y el infierno? ¿y la pasta del domund?, esa que pedían para bautizar niños del tercer mundo?
cuanta duda teológica!!
Lo del limbo nunca lo entendí muy bien, pero si lo cierran ¿que van a hacer todos los niños limbenses? ¿vagar como parias entre el cielo y el infierno? ¿y la pasta del domund?, esa que pedían para bautizar niños del tercer mundo?
cuanta duda teológica!!
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Expropiación forzosa, recalificación de las nubes, pelotazo inmobiliario celestial... cosas muy raras veo yo en todo este tejemaneje, eh!
Un abrazo :-)
Un abrazo :-)
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¿Está usted un poquito socarrón? Esto es "el efecto boomerang". Donde las dan, las toman. Tanto catecismo, que al final se vomita. Punto y pelota. Besitos
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¿Está usted un poquito socarrón? Esto es "el efecto boomerang". Donde las dan, las toman. Tanto catecismo, que al final se vomita. Punto y pelota. Besitos
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Esto del limbo debe ser una especie de sala de espera, ¿está el cielo tan saturado? No entiendo que hacían los niños en el limbo, ¿no se supone que no conocen el pecado y que son puros? Deberían haber entrado directamente en el cielo, junto con los indios americanos, que según el Padre Victoria,en su "Relectio de Indis", no conocían el pecado original
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Se te van a echar encima DonTonino :), a mi sin embargo me hace mucha gracia tu post y además me ha recordado el catecismo. Yo también lo tenía de pequeño en el colegio y además muy parecido.