Los desplazamientos en España
En los últimos días, se ha empezado a anunciar la “oferta” que tiene preparada la agencia de viajes que trabaja con el Real Madrid para los aficionados que quieran ir al partido de vuelta de octavos de final de la Liga de Campeones, a disputarse entre el equipo blanco y la Juventus de Turín a finales de febrero. El precio para avión ida y vuelta, seguro y traslados aeropuerto-ciudad-estadio-aeropuerto es de 335 euros (entrada asegurada, pero no incluida en el precio, lo que quiere decir que hay que sumarle entre 30 y 50 euros más al coste del viaje).
Y a esto, a más de 60.000 de las antiguas pesetas, le llaman oferta. Tomando como base este precio y suponiendo que el Madrid llegara a la final, un aficionado madridista que quiera seguir a su equipo deberá gastarse entre 1500 y 2000 euros. Una cifra al alcance de muy pocos, y menos de los aficionados jóvenes.
Éstas es una consecuencia más del fútbol negocio que nos ha tocado “disfrutar”. Antes las agencias no sacaban nada de este estilo hasta que llegaban las finales, y ahora que lo hacen intentan sacar la mayor tajada posible, con el beneplácito de los clubes claro está. La mayoría de los clubes europeos se preocupan por organizar, o al menos supervisar, los viajes de su hinchada de forma que les resulte lo más económico posible; incluso muchos de ellos tienen agencia de viajes propia.
En cambio, en nuestro país la cultura de viajar acompañando al equipo allá donde juegue es prácticamente nula (salvo muy raras excepciones), y tampoco es fomentada por los clubes. A nivel de la selección nacional, la situación es la misma o peor, cuya principal afición fuera de nuestras fronteras la conforman los estudiantes Erasmus del país en cuestión. Eso sí, luego a Portugal todos queremos ir, como está aquí al lado; a ver si para el mundial de Alemania 2006 también se agotan las entradas correspondientes a la Federación Española (por cierto, lo del reparto de entradas para la Eurocopa del pasado verano por parte de la RFEF se merece un artículo aparte; de todo menos facilidades para los aficionados).
Lo sangrante es ver como luego la prensa destaca la cantidad de aficionados extranjeros que vienen a nuestro país siguiendo a sus equipos o selecciones, y en cambio son incapaces de preguntarse por qué en España los aficionados sólo se mueven en masa para las finales y poco más. Está claro que eso de adaptar las vacaciones al calendario futbolístico como hacen muchos aficionados europeos difícilmente se va a ver por aquí, pero sí que se puede hacer algo por mejorar la situación lamentable de los desplazamientos en nuestro país.
Mientras cualquier equipo europeo está siempre acompañado por miles de sus aficionados en cualquier partido, bien sea liguero o de competición europea, los aficionados visitantes desplazados en España apenas llegan a unas pocas centenas. Y los clubes no hacen absolutamente nada. Lo mismo es que prefieren que sus propios seguidores se queden en casa viendo el partido por pay per view…
NO AL FÚTBOL MODERNO
NO AL PPV
Y a esto, a más de 60.000 de las antiguas pesetas, le llaman oferta. Tomando como base este precio y suponiendo que el Madrid llegara a la final, un aficionado madridista que quiera seguir a su equipo deberá gastarse entre 1500 y 2000 euros. Una cifra al alcance de muy pocos, y menos de los aficionados jóvenes.
Éstas es una consecuencia más del fútbol negocio que nos ha tocado “disfrutar”. Antes las agencias no sacaban nada de este estilo hasta que llegaban las finales, y ahora que lo hacen intentan sacar la mayor tajada posible, con el beneplácito de los clubes claro está. La mayoría de los clubes europeos se preocupan por organizar, o al menos supervisar, los viajes de su hinchada de forma que les resulte lo más económico posible; incluso muchos de ellos tienen agencia de viajes propia.
En cambio, en nuestro país la cultura de viajar acompañando al equipo allá donde juegue es prácticamente nula (salvo muy raras excepciones), y tampoco es fomentada por los clubes. A nivel de la selección nacional, la situación es la misma o peor, cuya principal afición fuera de nuestras fronteras la conforman los estudiantes Erasmus del país en cuestión. Eso sí, luego a Portugal todos queremos ir, como está aquí al lado; a ver si para el mundial de Alemania 2006 también se agotan las entradas correspondientes a la Federación Española (por cierto, lo del reparto de entradas para la Eurocopa del pasado verano por parte de la RFEF se merece un artículo aparte; de todo menos facilidades para los aficionados).
Lo sangrante es ver como luego la prensa destaca la cantidad de aficionados extranjeros que vienen a nuestro país siguiendo a sus equipos o selecciones, y en cambio son incapaces de preguntarse por qué en España los aficionados sólo se mueven en masa para las finales y poco más. Está claro que eso de adaptar las vacaciones al calendario futbolístico como hacen muchos aficionados europeos difícilmente se va a ver por aquí, pero sí que se puede hacer algo por mejorar la situación lamentable de los desplazamientos en nuestro país.
Mientras cualquier equipo europeo está siempre acompañado por miles de sus aficionados en cualquier partido, bien sea liguero o de competición europea, los aficionados visitantes desplazados en España apenas llegan a unas pocas centenas. Y los clubes no hacen absolutamente nada. Lo mismo es que prefieren que sus propios seguidores se queden en casa viendo el partido por pay per view…
NO AL FÚTBOL MODERNO
NO AL PPV
Paolo Di Canio
Éste iba a ser un artículo dedicado al derby romano, el Lazio- Roma disputado hace un par de semanas. Y en cierto modo lo va a seguir siendo, pero centrándonos en su auténtico protagonista: el delantero lazial Paolo Di Canio. Y esto ya es algo raro en un foro dedicado a las grads y no a lo que ocurre en el cesped, pero esta vez, estos dos ámbitos, generalmente tan distantes, se unen en la figura del jugador italiano.
Por todos es conocida la identificación de Di Canio con el equipo lazial y con los ultras de la Curva Nord. Siempre ha sido hincha de la lazio y era un habitual de la curva lazial. Esta temporada el jugador ha vuelto a la Lazio y siempre ha tenido gestos de complicidad con sus ultras. Pero lo que hizo en el derby hacía mucho tiempo que no se veía.
Tras marcar uno de los goles, el delantero se acercó a la Curva Nord para celebrarlo con sus ultras y realizó una serie de gestos con el brazo en alto, imitando el saludo romano, un saludo identificado con el fascismo. Hay que decir, para el que no lo sepa, que los ultras de la Lazio destacan por su ideología ultraderechista, de ahí los saludos de Di Canio a los ultras. El caso es que ahora el jugador de la Lazio está siendo investigado y puede ser sancionado.



Lo que quiero resaltar no es la polémica desatada (aunque si alguno quiere hablar sobre ello, pues hablamos sin problema), sino la identificación que tiene este jugador con su equipo y sus ultras en particular. En el fútbol negocio que padecemos actualmente, son escasísimos los casos como los de Di Canio, y es de alabar y agradecer que un jugador muestre esa adhesión a unos colores y que se identifique con sus aficionados, que al fin y al cabo son los verdaderos dueños del fútbol. Ya me gustaría que en España, los jugadores se mojaran tanto por sus ultras, los únicos que no van a fallar al equipo.
Pd: que hablando de un derby romano me haya centrado en este hecho protagonizado por Di Canio, dice muy poco de lo que se pudo ver en las gradas. Los tifos de ambas partes fueron más bien pobres para tratarse de un derby, y sólo se salvan en cierta parte las pancartas-mensaje.
Por todos es conocida la identificación de Di Canio con el equipo lazial y con los ultras de la Curva Nord. Siempre ha sido hincha de la lazio y era un habitual de la curva lazial. Esta temporada el jugador ha vuelto a la Lazio y siempre ha tenido gestos de complicidad con sus ultras. Pero lo que hizo en el derby hacía mucho tiempo que no se veía.
Tras marcar uno de los goles, el delantero se acercó a la Curva Nord para celebrarlo con sus ultras y realizó una serie de gestos con el brazo en alto, imitando el saludo romano, un saludo identificado con el fascismo. Hay que decir, para el que no lo sepa, que los ultras de la Lazio destacan por su ideología ultraderechista, de ahí los saludos de Di Canio a los ultras. El caso es que ahora el jugador de la Lazio está siendo investigado y puede ser sancionado.



Lo que quiero resaltar no es la polémica desatada (aunque si alguno quiere hablar sobre ello, pues hablamos sin problema), sino la identificación que tiene este jugador con su equipo y sus ultras en particular. En el fútbol negocio que padecemos actualmente, son escasísimos los casos como los de Di Canio, y es de alabar y agradecer que un jugador muestre esa adhesión a unos colores y que se identifique con sus aficionados, que al fin y al cabo son los verdaderos dueños del fútbol. Ya me gustaría que en España, los jugadores se mojaran tanto por sus ultras, los únicos que no van a fallar al equipo.
Pd: que hablando de un derby romano me haya centrado en este hecho protagonizado por Di Canio, dice muy poco de lo que se pudo ver en las gradas. Los tifos de ambas partes fueron más bien pobres para tratarse de un derby, y sólo se salvan en cierta parte las pancartas-mensaje.
Derby madrileño
El pasado domingo se disputó uno de los partidos más esperados del año para los amantes de la animación y el tifo organizado de nuestro país: el derby madrileño. La calidad de los tifos con los que nos deleitan los grupos de ambos equipos en cada uno de estos envites vecinales hacen que sea una cita marcada en rojo, no sólo para ultras madridistas y atléticos, sino también para todos los grupos españoles y europeos.
Pues a pesar de que esperábamos bastante de este partido, diversas circunstancias han provocado que no haya estado al mismo nivel que otros años. En cuanto a animación, los dos grupos no han estado a la altura de un partido de máxima rivalidad; en tifos, el resultado final ha sido menos vistoso que los realizados en derbys anteriores, y eso por parte atlética, porque por parte madridista ni siquiera pudieron desplegar el suyo, ya que la Policía tenía órdenes de no dejar pasar nada a los ultras madridistas desplazados al estadio Vicente Calderón.
Pero vayamos por partes. Este año, y tras dos temporadas realizando tifos dedicados a los madridistas, los responsables de los tifos del Frente Atlético se decantaron por realizar un tifo enteramente atlético.
Cada uno que juzgue viendo la foto. En mi opinión es un tifo bastante bueno, aunque un escalón por debajo de lo visto en pasados derbys en cuanto a espectacularidad y originalidad; si a esto le unimos que el escudo se rasga, lo mismo que alguna de la pancartas, y que en la parte de arriba los espectadores no colaboraron lo suficiente, pues el resultado final baja un poquito. Pero en general me parece un tifo bastante bueno y que responde a un duro trabajo (y, como ya he dicho en alguna ocasión, desinteresado).
Antes de este tifo principal, los hinchas atléticos desplegaron otro más, un poco más modesto y dirigido enteramente al Real Madrid. Por si en la foto no queda claro, se trata de una serie de caricaturas de los siete pecados capitales representados en varios jugadores madridistas, Florentino Pérez y uno de los emblemas de Ultras Sur.
Una idea muy original, aunque artísticamente mejorable, ya que algunas caricaturas no se distinguen muy bien. De todas formas, hay que destacar el esfuerzo de los ultras atléticos por realizar dos tifos de gran envergadura en un mismo partido, con todo el trabajo que eso conlleva; precisamente ha sido la gran cantidad de trabajo lo que ha provocado un bajón en la calidad de los tifos, como ellos mismos han reconocido en algun foro.
En cuanto a los ultras madridistas, éste no ha sido su mejor desplazamiento al Calderón ni mucho menos, aunque hay que señalar que ha sido una situación provocada por circunstancias ajenas a ellos. En primer lugar, sólo disponían de 200 entradas (a 45 euros cada una), cuando luego muchos de los "madridistas" presentes en el Calderón resultaron ser ingleses, japoneses y turistas en general; en segundo lugar, la Policía retrasó el desplazamiento en corteo al estadio atlético para que entrasen con el partido empezado, provocando que muchos de los desplazados entrasen cerca del minuto 20 de la primera parte y se perdiesen el primero de los goles de su equipo ; y por último, no pudieron desplegar el tifo que tenían preparado por orden de la Policía, y tuvieron que dejarlo todo tirado en una de las puertas del estadio. En definitiva, una pena porque han jugado con el trabajo y la ilusión de mucha gente.
En resumen, un derby un tanto descafeinado en cuanto a las gradas, o por lo menos por debajo de otros. Lejos quedan ya esos derbys con miles de desplazados a cada uno de los campos, y en los que el colorido y la rivalidad en cánticos formaban un espectáculo paralelo al qu se desarrollaba en el cesped.
Y esta situación no ha sido provocada por los grupos de animación de ambos clubes, sino por los dirigentes de los mismos. Las entradas a precios desorbitantes en ambos campos y la poca cantidad que se conceden a los grupos están provocando que, poco a poco y si la situación no se remedia, el derby más apasionante de nuestro país (junto al sevillano, claro está) pierda toda su esencia y relevancia. Una consecuencia más de este fútbol moderno que por desgracia nos ha tocado vivir.
Pd: me hubiese gustado escribir la crónica del derby de Valencia, el Valencia- Levante, que también se disputó en esta jornada, pero por desgracia no he encontrado nada sobre le mismo en lo referente a las gradas. Parece que en la Ciudad del Turia hubo cierta psicosis sobre posibles incidentes entre aficionados radicales de ambos equipos, y desde todos los medios se hacía un llamamiento a la hermandad entre aficiones.
Loss derbys son pasión y rivalidad, y si le quitamos eso nos hemos quedado sin derby. Ver a los dos presidentes de los equipos valencianos decir que son equipos hermanos y no sé que chorradas más me pareció muy lamentable, sobre todo porque su única intención es seguir el juego a la Prensa, que con su habitual doble moral había sido la causante de esa psicosis., como bien ha denunciado Yomus, grupo de animación valencianista.
Pues a pesar de que esperábamos bastante de este partido, diversas circunstancias han provocado que no haya estado al mismo nivel que otros años. En cuanto a animación, los dos grupos no han estado a la altura de un partido de máxima rivalidad; en tifos, el resultado final ha sido menos vistoso que los realizados en derbys anteriores, y eso por parte atlética, porque por parte madridista ni siquiera pudieron desplegar el suyo, ya que la Policía tenía órdenes de no dejar pasar nada a los ultras madridistas desplazados al estadio Vicente Calderón.
Pero vayamos por partes. Este año, y tras dos temporadas realizando tifos dedicados a los madridistas, los responsables de los tifos del Frente Atlético se decantaron por realizar un tifo enteramente atlético.
Cada uno que juzgue viendo la foto. En mi opinión es un tifo bastante bueno, aunque un escalón por debajo de lo visto en pasados derbys en cuanto a espectacularidad y originalidad; si a esto le unimos que el escudo se rasga, lo mismo que alguna de la pancartas, y que en la parte de arriba los espectadores no colaboraron lo suficiente, pues el resultado final baja un poquito. Pero en general me parece un tifo bastante bueno y que responde a un duro trabajo (y, como ya he dicho en alguna ocasión, desinteresado).
Antes de este tifo principal, los hinchas atléticos desplegaron otro más, un poco más modesto y dirigido enteramente al Real Madrid. Por si en la foto no queda claro, se trata de una serie de caricaturas de los siete pecados capitales representados en varios jugadores madridistas, Florentino Pérez y uno de los emblemas de Ultras Sur.

Una idea muy original, aunque artísticamente mejorable, ya que algunas caricaturas no se distinguen muy bien. De todas formas, hay que destacar el esfuerzo de los ultras atléticos por realizar dos tifos de gran envergadura en un mismo partido, con todo el trabajo que eso conlleva; precisamente ha sido la gran cantidad de trabajo lo que ha provocado un bajón en la calidad de los tifos, como ellos mismos han reconocido en algun foro.
En cuanto a los ultras madridistas, éste no ha sido su mejor desplazamiento al Calderón ni mucho menos, aunque hay que señalar que ha sido una situación provocada por circunstancias ajenas a ellos. En primer lugar, sólo disponían de 200 entradas (a 45 euros cada una), cuando luego muchos de los "madridistas" presentes en el Calderón resultaron ser ingleses, japoneses y turistas en general; en segundo lugar, la Policía retrasó el desplazamiento en corteo al estadio atlético para que entrasen con el partido empezado, provocando que muchos de los desplazados entrasen cerca del minuto 20 de la primera parte y se perdiesen el primero de los goles de su equipo ; y por último, no pudieron desplegar el tifo que tenían preparado por orden de la Policía, y tuvieron que dejarlo todo tirado en una de las puertas del estadio. En definitiva, una pena porque han jugado con el trabajo y la ilusión de mucha gente.
En resumen, un derby un tanto descafeinado en cuanto a las gradas, o por lo menos por debajo de otros. Lejos quedan ya esos derbys con miles de desplazados a cada uno de los campos, y en los que el colorido y la rivalidad en cánticos formaban un espectáculo paralelo al qu se desarrollaba en el cesped.
Y esta situación no ha sido provocada por los grupos de animación de ambos clubes, sino por los dirigentes de los mismos. Las entradas a precios desorbitantes en ambos campos y la poca cantidad que se conceden a los grupos están provocando que, poco a poco y si la situación no se remedia, el derby más apasionante de nuestro país (junto al sevillano, claro está) pierda toda su esencia y relevancia. Una consecuencia más de este fútbol moderno que por desgracia nos ha tocado vivir.
Pd: me hubiese gustado escribir la crónica del derby de Valencia, el Valencia- Levante, que también se disputó en esta jornada, pero por desgracia no he encontrado nada sobre le mismo en lo referente a las gradas. Parece que en la Ciudad del Turia hubo cierta psicosis sobre posibles incidentes entre aficionados radicales de ambos equipos, y desde todos los medios se hacía un llamamiento a la hermandad entre aficiones.
Loss derbys son pasión y rivalidad, y si le quitamos eso nos hemos quedado sin derby. Ver a los dos presidentes de los equipos valencianos decir que son equipos hermanos y no sé que chorradas más me pareció muy lamentable, sobre todo porque su única intención es seguir el juego a la Prensa, que con su habitual doble moral había sido la causante de esa psicosis., como bien ha denunciado Yomus, grupo de animación valencianista.
Mis andanzas por Liverpool
Como muchos ya sabéis, durante el mes de diciembre he pasado varios días en Liverpool visitando a un amigo que juega en el Liverpool F.C. un histórico del fútbol europeo. En total he visto cuatro partidos del Liverpool, equipo del cual ya me he convertido en ferviente seguidor dicho sea de paso, en los cuales he podido observar in situ otra forma de ver y vivir el fútbol distinta a la que estamos acostumbrados en España.
El fútbol inglés (y británico en general) es una perfecta mezcla de pasión y tradición, en el que los aficionados destacan sobre todas las cosas por su fidelidad al club de sus amores. Allí no conciben pitar o increpar a sus jugadores; dan por sentado que el jugador hace todo lo que puede en beneficio del equipo, y por tanto jamás le van a negar el apoyo. De hecho, ocurre todo lo contrario: muchos aficionados no dejan de cantar y apoyar a su equipo en ningún momento, incluso cuando la derrota es ya inevitable, como fue el caso de la afición del Newcastle desplazada a Anfield que no dejó de cantar ni con 3-1 en contra y un jugador menos sobre el campo, o el de la propia afición del Liverpool en el partido de Champions League frente al Olympiakos, partido que los "reds" tenían perdido al descanso y que finalmente lograron remontar. La atmósfera que se crea en un partido en Inglaterra es de fútbol de verdad, del de toda la vida, y en él, la afición también tiene su parte importante de protagonismo.

Y, como es lógico, los jugadores se empapan de todo este ambiente y agradecen en todo momento a los aficionados el apoyo que les brindan. Y es importante señalar que allí el jugador siempre tiene un gesto de agradecimiento gane, pierda o empate: ocurra lo que ocurra en el partido, los jugadores devuelven en forma de aplauso todo el apoyo recibido por sus seguidores, en muestra de agradecimiento y de que ese ánimo que les han dado desde las gradas les ha llegado. La comunión entre afición y jugadores en el fútbol inglés (y británico en general) es total y absoluta, en las buenas y en las malas.
Pero donde más se ve y se vive esa comunión es en los encuentros fuera de su estadio. Yo he tenido la oportunidad de acompañar al Liverpool a Birminghan, y en el estadio del Aston Villa no había menos de 2500 liverpoodians; más o menos el mismo número que estuvieron en el campo del Everton en el derby de la ciudad, que también pude vivir en directo. Y viendo más partidos por la televisión, el equipo visitante siempre está acompañado por una gran cantidad de seguidores; y casualmente es en los partidos de fuera cuando más cantan. Es muy habitual que sea la afición visitante la que más se haga escuchar durante el encuentro. Como me decía mi amigo, a los jugadores les da pena perder sólo por ellos, porque están en las buenas y en las malas, y eso lo notan y lo agradecen los jugadores.

Por otra parte, en Inglaterra no hay grupos de animación como aquí o en Italia. No hacen falta; allí canta toda la afición, jóvenes y no tan jóvenes, y todos se saben las canciones. El colorido es totalmente espontáneo: cada uno lleva su bandera, su bufanda, su banderón más o menos grande, su pancarta...
En definitiva, es otra historia. Este viaje me ha servido para comprobar y confirmar personalmente todo lo que había conocido vía televisor sobre el fútbol inglés y su ambiente. He tenido la oportunidad de vivir en directo partidos históricos ( como lo fue la remontada al Olympiakos) y grandes clásicos (el derby del Mersey y un Liverpool-Newcastle), y en ningún caso me han defraudado. Pero sobre todo me ha gustado palpar el respeto que existe por el fútbol como deporte, no como espectáculo; a los jugadores se les admira por sus cualidades futbolísticas, no por su glamour, y todos tienen su porción de ánimo, no sólo las estrellas. En fin, mucho, pero que mucho mucho, deberíamos aprender aquí de la afición inglesa.
Pd: aquí os dejo un fichero de audio con el "You'll never walk alone", himno oficioso de la hinchada del Liverpool. Absolutamente impresionante, cuidado con el vello que se pone de punta.
Youll_Never_Walk_Alone__live_long.mp3
El fútbol inglés (y británico en general) es una perfecta mezcla de pasión y tradición, en el que los aficionados destacan sobre todas las cosas por su fidelidad al club de sus amores. Allí no conciben pitar o increpar a sus jugadores; dan por sentado que el jugador hace todo lo que puede en beneficio del equipo, y por tanto jamás le van a negar el apoyo. De hecho, ocurre todo lo contrario: muchos aficionados no dejan de cantar y apoyar a su equipo en ningún momento, incluso cuando la derrota es ya inevitable, como fue el caso de la afición del Newcastle desplazada a Anfield que no dejó de cantar ni con 3-1 en contra y un jugador menos sobre el campo, o el de la propia afición del Liverpool en el partido de Champions League frente al Olympiakos, partido que los "reds" tenían perdido al descanso y que finalmente lograron remontar. La atmósfera que se crea en un partido en Inglaterra es de fútbol de verdad, del de toda la vida, y en él, la afición también tiene su parte importante de protagonismo.

Y, como es lógico, los jugadores se empapan de todo este ambiente y agradecen en todo momento a los aficionados el apoyo que les brindan. Y es importante señalar que allí el jugador siempre tiene un gesto de agradecimiento gane, pierda o empate: ocurra lo que ocurra en el partido, los jugadores devuelven en forma de aplauso todo el apoyo recibido por sus seguidores, en muestra de agradecimiento y de que ese ánimo que les han dado desde las gradas les ha llegado. La comunión entre afición y jugadores en el fútbol inglés (y británico en general) es total y absoluta, en las buenas y en las malas.
Pero donde más se ve y se vive esa comunión es en los encuentros fuera de su estadio. Yo he tenido la oportunidad de acompañar al Liverpool a Birminghan, y en el estadio del Aston Villa no había menos de 2500 liverpoodians; más o menos el mismo número que estuvieron en el campo del Everton en el derby de la ciudad, que también pude vivir en directo. Y viendo más partidos por la televisión, el equipo visitante siempre está acompañado por una gran cantidad de seguidores; y casualmente es en los partidos de fuera cuando más cantan. Es muy habitual que sea la afición visitante la que más se haga escuchar durante el encuentro. Como me decía mi amigo, a los jugadores les da pena perder sólo por ellos, porque están en las buenas y en las malas, y eso lo notan y lo agradecen los jugadores.

Por otra parte, en Inglaterra no hay grupos de animación como aquí o en Italia. No hacen falta; allí canta toda la afición, jóvenes y no tan jóvenes, y todos se saben las canciones. El colorido es totalmente espontáneo: cada uno lleva su bandera, su bufanda, su banderón más o menos grande, su pancarta...
En definitiva, es otra historia. Este viaje me ha servido para comprobar y confirmar personalmente todo lo que había conocido vía televisor sobre el fútbol inglés y su ambiente. He tenido la oportunidad de vivir en directo partidos históricos ( como lo fue la remontada al Olympiakos) y grandes clásicos (el derby del Mersey y un Liverpool-Newcastle), y en ningún caso me han defraudado. Pero sobre todo me ha gustado palpar el respeto que existe por el fútbol como deporte, no como espectáculo; a los jugadores se les admira por sus cualidades futbolísticas, no por su glamour, y todos tienen su porción de ánimo, no sólo las estrellas. En fin, mucho, pero que mucho mucho, deberíamos aprender aquí de la afición inglesa.
Pd: aquí os dejo un fichero de audio con el "You'll never walk alone", himno oficioso de la hinchada del Liverpool. Absolutamente impresionante, cuidado con el vello que se pone de punta.
Youll_Never_Walk_Alone__live_long.mp3





