PARA UN AÑO QUE EMPIEZA
PARA UN AÑO QUE EMPIEZA
Tiende tu mano .
Cuando veas una lágrima caer , tiende tu mano.
Cuando sientas el dolor ajeno tiende tu mano.
Tiéndela al que sufre , al que se le hace duro el camino , al que es incapaz de vadear su angustia , al que ha perdido la batalla con su alma , o que ,cegado( por las luces o las tinieblas) va camino de una inminente derrota .
Al que escala , pero desea soltar su arnés y caer al vacío, abandonar , porque lleva toda una vida en esa pared , sin recibir más que frío y quebrantos, y ya no hay diferencia entre lo subido y lo que falta hasta la cima, solo cielo y suelo , lejanos e infinitos en la incesante búsqueda de una grieta más a la que agarrarse.
A ese que en la noche camina , sin brújula ni farol , sin más rumbo que andar un paso tras otro ,en el negro sin fin , de muchos días , tropezando , sintiendo cómo lo más duro de caer es volver a erguirse, desorientado en un laberinto de paredes que no ve.
Hazlo dichoso , valiente , desafiante , ofrece esa parte de ti que tantas veces dices que te falta pero otras tantas te sobra . Ofrece eso que con tanta frivolidad pides a veces , pero con tanta usura ofreces otras.
Tu puedes vencer al dolor , alejar a los espíritus maléficos , a los sentimientos ponzoñosos , al veneno de la soledad , puedes , con un solo gesto , con un poco de tu aliento , alejar el inminente naufragio , colmar las vacías velas de quien está a punto de perecer , con un valioso viento que le aleje de los oscuros acantilados de su vida .
Que tu mano sea la creadora del bálsamo , la que aplique el ungüento y restañe las quemaduras de las lágrimas , la mano del sanador ,la del mago que todo lo puede .La que imparta justicia y la que ofrezca pan.
Tiende tu alma en esa mano , ofréndala , compártela en ese gesto , en esa íntima comunión , quizás , una sonrisa, sea tu premio.
Tiende tu mano .
Cuando veas una lágrima caer , tiende tu mano.
Cuando sientas el dolor ajeno tiende tu mano.
Tiéndela al que sufre , al que se le hace duro el camino , al que es incapaz de vadear su angustia , al que ha perdido la batalla con su alma , o que ,cegado( por las luces o las tinieblas) va camino de una inminente derrota .
Al que escala , pero desea soltar su arnés y caer al vacío, abandonar , porque lleva toda una vida en esa pared , sin recibir más que frío y quebrantos, y ya no hay diferencia entre lo subido y lo que falta hasta la cima, solo cielo y suelo , lejanos e infinitos en la incesante búsqueda de una grieta más a la que agarrarse.
A ese que en la noche camina , sin brújula ni farol , sin más rumbo que andar un paso tras otro ,en el negro sin fin , de muchos días , tropezando , sintiendo cómo lo más duro de caer es volver a erguirse, desorientado en un laberinto de paredes que no ve.
Hazlo dichoso , valiente , desafiante , ofrece esa parte de ti que tantas veces dices que te falta pero otras tantas te sobra . Ofrece eso que con tanta frivolidad pides a veces , pero con tanta usura ofreces otras.
Tu puedes vencer al dolor , alejar a los espíritus maléficos , a los sentimientos ponzoñosos , al veneno de la soledad , puedes , con un solo gesto , con un poco de tu aliento , alejar el inminente naufragio , colmar las vacías velas de quien está a punto de perecer , con un valioso viento que le aleje de los oscuros acantilados de su vida .
Que tu mano sea la creadora del bálsamo , la que aplique el ungüento y restañe las quemaduras de las lágrimas , la mano del sanador ,la del mago que todo lo puede .La que imparta justicia y la que ofrezca pan.
Tiende tu alma en esa mano , ofréndala , compártela en ese gesto , en esa íntima comunión , quizás , una sonrisa, sea tu premio.
TIEMPO DE SALITRE ( I )
TIEMPO DE SALITRE ( I )
Sentado en su banco bogaba día a día , no recordaba desde cuándo porque tampoco tenía importancia , no sabía hasta cuando , ni siquiera pensaba en ello , aferrado a su remo , golpe a golpe , en un cadencioso batir por un mar que no conocía , apenas lo veía por la pequeña tronera que daba salida al remo en las contadas ocasiones en que se abría para que entrara aire en aquella bodega, aire y luz , salitre y humedad , sus ojos y su piel agradecían aquellos breves momentos de pausa en que el crujir de los remos tensos y el sonido del timbal se detenían . Nunca miraba a su alrededor , sabía que había más gente porque muchos eran los remos que impulsaban aquella galera y , al final de cada uno , había un hombre como él bogando , todos en un mismo mar , cada uno en el suyo…….
Los días pasaban , había días de tormenta y días de sol , galernas aterradoras y tediosas y sofocantes calmas , no había estaciones que marcaran el paso del tiempo , ni árboles que florecieran o perdieran sus hojas , ni olor a hierba verde , ni a simiente madura , la luna iba y venía reflejada en el mar que no en el cielo , era lo único que buscaba a cada golpe de remo en la noche , batía su reflejo , sentía la pala hundirse en esa luz de fuera deseando que ascendiera por el remo , que lo bañara y que se quedara ahí , brillante y muda compañía , para alumbrarle , tarea imposible por supuesto , pero , el tiempo sobraba , y cuando sobra demasiado , uno se puede entregar
a la más estrambótica quimera , y , capturar el reflejo de la luna , a fe mía que lo es.
Una noche de calma daba cuenta de la escudilla de pescado seco y pan , que era más alimento para el remo que otra cosa , debía vaciarla , eran las normas , apurar aquello hasta la última migaja , más para esquivar los azotes que para saciar un hambre que ya no tenía , o quizás ya no notaba , aquella noche arrojó el contenido por el pequeño ventanuco , prefería aprovechar aquel tiempo aspirando la brisa y las pequeñas gotitas que se colaban que dando más quebranto a su cuerpo engullendo aquello , escuchó un chapoteo y notó una vibración en su remo , quizás , algún gran pez había tropezado con él atraído por el fuerte olor de aquello que acababa de chocar contra el agua , fue una sensación extraña , había algo ahí afuera , algo vivo , diferente , y cualquier diferencia era mucho en aquel mundo repetitivo e igual de su día a día , asió el remo , expectante , con la delicadeza con la que asía de niño su caña de pescar cuando presentía que el pez andaba tanteando el cebo , con la misma excitación , pendiente de cualquier nueva vibración que le confirmara que de veras contra aquel distante extremo se rozaba algo más que el fruto de su imaginación , notó de nuevo el contacto , no se movió, excitado , impaciente , percibiendo el nuevo cambio , el nuevo roce , quieto , notando en sus encallecidas manos el suave contacto , aquél movimiento que algo producía y , que no era fruto de la casualidad . El sonido mecánico que producía el timbalero y los juramentos y maldiciones que provenían de los otros bancos le devolvieron a su rutina , a su vida en si misma , pero aquella noche , desde hacía mucho tiempo algo diferente había sucedido , algo que no podía explicar , pero , que durante breves instantes , había conseguido sacarlo de su mecánico letargo.





