logotipo

img_google
la sustancia interior
quizas haya que vaciar el alma de lo vivido para llenarla de vida
Acerca de
Derribando para construir
Enlaces
Te leo
Sindicación
 
MONOLOGO EN UNA CAMA
MONOLOGO EN UNA CAMA
( REFLEXIONES DESDE EL OTRO LADO)
Me llamo Antonio y ya soy mayor , a veces se me olvida hasta mi edad , que cosas ,menos mal que me acuerdo del año de mi quinta y eso es un alivio.
Trabajé toda mi creo larga vida en un hospital , fui enfermero , de “los de antes” diría yo. Hay gente dicen , que me recuerda aún por mi talante , unos por mi buen hacer y otros por mi carácter siempre campechano y servicial.
Lo que si recuerdo, a veces , cuando a esta perdida cabeza mía le da por funcionar es cómo era mi vida, cómo era mi trabajo , y , sobre todo cuánto me gustaba hacerlo……
Me llamo Antonio y me jubilé , el tiempo pasó para mi y , la verdad , es que no recuerdo exactamente cuándo ,los años , que se le va a hacer , solo son buenos para los “ caldos” si son de calidad claro. Ahora , tristemente me he convertido en un usuario de aquel sistema para el que trabajé y , me veo al otro lado de los pies de la cama, para ser más exacto sobre ella , ocupando la horizontal frente a la verticalidad de antaño.
Mis “ colegas” de profesión ahora me atienden , todo está más moderno , lo que no asocio a más limpio ni ordenado , el término “aséptico” que tantas veces usé creo que encajaría bien en este entorno. Comida de “ plástico” , camas complejísimas, nuevos aparatos que traen de cabeza a más de uno consultando manuales al tiempo que te enchufan cables , médicos que te dedican no se cuanto de su tiempo ( creo que poco), casi más empeñados en leer lo que de mi cuerpo extraen , analíticas, informes , radiografías y otras lindezas que “ de verdad” a explorarme . Y , sobre todo enfermeras –os , “los míos” diría yo . Jóvenes , etiquetados , cortados por el mismo patrón y……..permanentemente ocupados , presurosos y muchas veces malhumorados , empeñados en tareas de las que poco entiendo y en prestarme una “ atención” que yo ni quiero , ni pienso que muchas veces venga al caso .Eso sí , esas presentaciones con el nombre completo , con el “ usted” por delante y recitando mi nombre , casi siempre , leído de un papel. Esas pastillas que te dejan amontonadas , sin tiempo casi para explicarte para que son y ….sobre todo , esos fugaces pasos por la habitación donde pretenden arreglarlo todo con la “piedra filosofal” de un fármaco puntual y con una celeridad que me atrevería yo a decir que enfermiza .Convirtiendo aquel “ arte y ciencia” de antaño en una cosa que podría hacer cualquier autómata , y yo , que viví y sufrí tanto con esta labor , lo que menos necesito ahora son automatismos.
Quizá suene a antiguo , o a tópico pero yo necesito ver frente a mí a alguien que cuando hable conmigo yo perciba que lo hace altruistamente , que me preste atención , me escuche , y , que no sólo recopile datos para rellenar éste u otro papel con el que hará un fabuloso informe o un magnífico “plan” de cuidados , un documento que será modelo de perfección , pero cuya repercusión en mí , ni veo ni entiendo.
Alguien se ha molestado en preguntarme lo que yo quiero? Aparte de rellenar una encuesta , alguien ha buscado en mí lo que necesito?.
Quizá sea algo tan sencillo como sentarse a los pies de mi cama y cogerme la mano , o escucharme en estas largas noches en que siento que la vida se me va , algo tan sencillo como reír conmigo , o bromear , o explicarme con palabras que yo entienda qué son estas u otras pastillas que debo tomar .
No quiero que me tasen como a un mueble antiguo , pasándome escalas con nombres que no entiendo , para ver que actuación seguir , o mejor , para engordar una estadística ficticia por la que alguien seguro va a cobrar más. Barthel , Pffeifer, Braden , Norton , Katz,…….Señores que al fin y al cabo yo no conozco , y lo que es más gracioso , ni ellos a mí y que lo único que hacen es robarme tiempo para estar con mi enfermera porque ella los está atendiendo a ellos, que paradoja , y rellenando una inmensa carpeta con papeles a mi nombre, en lugar de rellenar con cachitos de atenciones mi ajada y casi vacía alma.
Todo está ya inventado , puede que hasta yo sepa qué me pasa , darle un nombre lógico que entienda hasta Paco , mi compañero de habitación , ella mientras tanto se encarga de diagnosticarme cosas cuyo significado se me escapa o mejor dicho , con palabras complejas que no consigo digerir. Afrontamientos ineficaces , manejos inefectivos , riesgos extraños , déficit de cosas…….Seguro que algo de eso debo tener, ya a mi edad lo que no se tienen son otras cosas , quizás lo que más se necesita.
Y ya no hablemos de lo que se escribe sobre mis hijos , que si cansancio de “roles” , que si afrontamientos familiares……..todo bien , pero cuando ellos no están ….quien se ocupa de mi?
Un montón de cosas encaminadas a que , cuando decidan que me tengo que ir me lleve una hermosa hoja llena de crucecitas en un montón de casillas que no van a cambiar mi estado , ni , por desgracia , tal y como están las cosas que ni siquiera ellos hagan mucho más por mi de lo que ya hacen.
Siento que me han robado tiempo , tiempo para que de verdad me cuiden en lugar de planificar cómo lo deben hacer .Tiempo de reír y de llorar, de charla, de sentir unas manos amigas como las del “practicante” que atendía a mi padre .Tiempo de sufrir a mi lado cuando me duele , de darme ánimos mientras ven como se me va la vida , de entender mis “ deslices” y mis “ incontinencias” con una sonrisa.
Tiempo para disfrutar de mis “ ángeles “ de blanco , no para que ellos se dediquen a diseccionar en un papel lo que de mi va quedando.
Seré un fabuloso caso , una entrevista modélica , me enlazarán con esto y con aquello , todo mecánico , estructurado , protocolizado , calculado , registrado , medido y presentado.
Y dónde quedo yo? Y yo qué opino de esto?
Quiero que en lugar de rellenar papeles con mis miserias camufladas rellenen mi espíritu con el calor que necesito.
Estoy enfermo y soy mayor , dadme por lo menos éste último capricho. Quizás , cuando acabéis con mis papeles y ya tenga un montón de códigos asignados , de teóricas intervenciones y de números al fin y al cabo , quizás ya no los necesite o tal vez ya no esté , de lo que estoy seguro es de que ese montón de cosas no va a sacar risas de mi alma , ni sabor al poco tiempo que me queda.
Tal vez , esos diez minutos de interrogatorio fueran mis últimos diez minutos de lucidez , y , la verdad, hubiera preferido pasarlos de otra manera.
 
Comentario:
Una triste historia muy bien escrita, me has llevado al lado del señor y me ha dado mucha pena su soledad.

Volveré para leer tus otros post, tienes mucha capacidad para contar historias.

Feliz fin de semana.

Un abrazo.
No