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la sustancia interior
quizas haya que vaciar el alma de lo vivido para llenarla de vida
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LA VIDA A TRAVES DEL GRIS HUMO ( PARTE II)
El contacto de sus pies sobre el frío suelo le resultaba agradable , solía ponerse algunas veces unas zapatillas de ante sin suela para andar por casa pero hoy no se molestó siquiera en buscarlas. Abrió el grifo para que el agua caliente empezara a fluir por la ducha y lo llenara todo de una densa neblina que iba creciendo por momentos dando un aire fantasmal al cuarto de baño mientras lo llenaba todo poco a poco de minúsculas gotitas que reflejaban con un fugaz brillo la tenue luz. Dejó que el agua golpeara su cara como mil agujas , inmóvil allí durante un tiempo que se le antojaba detenido , notando cada pequeño chorro , cada gota , cada minúscula punzada en su cara , despejando sus sentidos hasta tenerlos a flor de piel , hoy necesitaba más que nunca estar despierto , más vivo de lo que estaba y percibir hasta el más mínimo detalle , la más fútil sensación .
Enjabonó su cuerpo con energía , como desprendiendo de su piel todo lo acumulado en años de sufrimiento , como queriendo arrancarlo así de su cuerpo con el vano fin de ver si el agua arrastraba también la suciedad de su alma.
La esponja ya raspaba demasiado su piel que empezaba a enrojecer , pero él , como siempre , seguía notando la costra que envolvía su interior y que por más que frotara no conseguía siquiera limar.
Llegaban a su cabeza los ratos en que se acicalaba así en las pocas ocasiones en que salió con ella , para que lo viera perfecto , impoluto , para que no percibiera de él más que frescura y que la pulcritud de su cuerpo le transmitiera todo el amor que guardaba para ella en su alma . Recordaba la impaciencia , el nerviosismo mientras se duchaba en aquellos momentos , con el tiempo ajustado , jamás se hubiera perdonado llegar tarde a “su” cita. Unas sensaciones que ahora no percibía , que sólo quedaban ya en su recuerdo junto con unas pocas y ajadas fotos .

Fue hacia el dormitorio después de secarse con energía y se vistió pausadamente . tomando la ropa que había dispuesto con sumo cuidado en la cama .

Apuró el último trago de la cerveza que ya había empezado a calentarse y encaminó sus pasos hacia el salón .
Se sentó en el viejo sofá como tantas noches . La tenue luz de la rota lámpara mil veces reparada , daba , aún más un aire triste a la ya de por si lúgubre estancia .
Había algo raro en el ambiente , algo que no se podía oler ni escuchar , pero que invadía la habitación como una densa niebla imperceptible . El sabía que aquella noche no era una “noche más” , que aunque el ritual era casi el mismo de todos los días aquella era diferente.
Habitualmente dejaba cosas al azar , esparcidas en un ordenado desorden , pero aquel día todo estaba dispuesto con una exquisita meticulosidad . Había adecentado su entorno como hacía años , devolviendo un orden olvidado ya a muebles y objetos . El polvo , fiel y habitual compañero , había sido sustituido por un brillo que se le antojaba intenso al desaparecer la gris pátina que lo cubría todo.

Colocó la gastada cinta en el equipo de música , amenazaba una vez más con romperse del mucho uso que le había dado escuchándola una y otra vez , no sabía muy bien por qué pero le gustaba , no tanto las agudas notas musicales como la dureza de las letras con las que se sentía plenamente identificado , mensajes que le habían acompañado muchas veces e incluso servido de consejo en algunos momentos.
Se había vestido para la ocasión cuidando hasta el más mínimo detalle . El traje nuevo que colgaba casi olvidado en su armario le pareció la mejor opción , combinó , con exquisito mimo , una camisa y una corbata . Se calzó los antiguos zapatos , los que nunca usaba que con una dedicación frenética había dejado pulidos como el cristal.
No se sentía cómodo con aquella ropa , pero la ocasión lo
requería como tantas otras situaciones especiales y aquella noche lo era . Hacía tiempo que no se veía así cuando se plantó ante el espejo para ajustarse el cinturón. Estaba magnífico con aquella ropa que tan poco usaba , el afeitado y su nuevo corte de pelo también contribuían a ello . Pero de normal se sentía cómodo con su habitual desaliñado aspecto , o lo que él mismo llamaba , andar cómodo .
No esperaba a nadie pero se había vestido como para asistir a la cita de su vida ( que en el fondo lo era ) y la casa estaba preparada para recibir al más importante de sus invitados , pero él no iba a salir a ningún lado , ni tampoco nadie iba a venir , y lo sabía. Era consciente de que se había acicalado para sí mismo y de que aquella noche era diferente .









Había dispuesto en la pequeña mesita de café todo lo que pudiera hacerle falta , hasta lo más mínimo para no tener que levantarse y romper la magia del momento . Encendió la pequeña vela y quemó uno de esos conos que al momento empezó a vomitar pequeñas volutas de humo aromático que inundaron de un misterioso olor toda la estancia , una sensación agradable le invadió al percibirlo , antiguas sensaciones volvieron y viejos recuerdos empezaron a estallar en su mente como pequeños "flashes".
Siempre asociaba recuerdos a aromas . Cada situación pasada tenía su especial olor, y ,cuando volvía a percibirlo, aunque fuese tras muchos años , aquella vivencia volvía a brotar como activada por un resorte llenando su mente de imágenes nítidas , como si estuvieran pasando en ese momento las situaciones vividas tiempo atrás , el tiempo no pasaba para esa especial cualidad suya y aunque a veces consideraba esa peculiar cualidad suya como la responsable de muchas de sus pocas manías olfatorias no dejaba de sentir placer con ese tipo de recuerdos .El aroma del incienso ardiendo le empezaba a transportar , brotaban a borbotones las imágenes ,no eran las que buscaba en su caótica mente pero las percibía sin poder evitarlo y sin contrariarse por ello .
Descorchó con parsimonia aquella botella de vino que había comprado esa misma tarde sin importarle el precio , a sabiendas de que era un lujo que no podía permitirse , pero la ocasión lo requería y consideró que valía la pena . Lo dejó que se airease el tiempo justo antes de servirse la primera copa , una generosa ración en el mejor de los cristales sabía que acentuaría el placer de tomarlo , además , para que estaban aquellas magníficas copas de Bohemia sino para usarlas , para darle un deleite casi olvidado .
Aspiró aquel peculiar aroma , a sabiendas de que nunca evocaría nada con él , y se mojó los labios de aquel elixir para que su boca fuese impregnándose de toda su delicadeza , con calma , deseando no perderse ningún matiz , por pequeño que fuera , intentando , con la avidez del que toma su último trago de disfrutar de aquello . Al empapar sus sentidos con el primer sorbo , supo el por qué de su elevado precio , jamás había probado nada igual , había valido la pena la elección . Repetiría en otra ocasión si la hubiera pero sabía que eso no volvería a repetirse , esa situación iba a ser única , exclusiva e irrepetible.
Repasó mentalmente los últimos meses de su vida a la búsqueda de una explicación razonable , de algo que le iluminara, del motivo últi
mo que le había abocado a esta situación. No había un motivo , un cúmulo de circunstancias , de vivencias o casualidades sí . Un nombre , un rostro que martilleaba en su cabeza ahora como lo hizo durante gran parte de su vida, por mucho que intentara arrancarlo de su mente , un día u otro volvía , breve ,pero recordándole que seguía estando allí , alojado en el más oscuro abismo de su alma.
¿Era razón suficiente? ¿De verdad su última opción? Su cabeza buscaba algo que le ayudara a dar marcha atrás , a alargar el plazo , pero su corazón había llegado ya al punto sin retorno y ya lo estaba traspasando decidido a no sufrir más después de aquella noche , el dolor se iría para no volver nunca más y con él se irían esos ojos que permanentemente taladraban dentro de su cabeza . Aquellos azules cristales que tan tiernos y sensibles le parecieron , tan cálidos y acogedores , pero cuyo brillo delataba , hacía ya tiempo que se había dado cuenta , el gélido hielo del alma de su dueña .Eran iguales pero cuán diferentes le parecían ahora de aquellos que en su adolescencia engancharon su alma para no soltarla más y robaron su voluntad para no volver a ser suya , secuestrada por un alma que no la quería para nada más que para infringirle la terrible agonía de la calculada indiferencia.
Cuanto tiempo vivió engañado , o cegado sin poder ver el lado oscuro de aquella que le obsesionaba , aquella que era la oscuridad misma y que tiñó de tinieblas su vida envolviéndola en la oscura capa de una "parka" que jugaba tejiendo su tela con los jirones que iba arrancando de su alma .
Siempre se dijo así mismo y a quien quiso escucharlo que era un hombre sin suerte, que nunca había vivido esas alegrías que siempre les sucedían a los demás y que la fortuna pasaba por su lado sin dedicarle ni siquiera una fugaz mirada . Jamás había ganado en nada , ni siquiera recordaba haber sido bueno en algo , ni siquiera en su infancia . Nunca le gustaron los deportes como a la mayoría de sus amigos , ni compartía con demasiada frecuencia el resto de sus aficiones . Vivió siempre en una especie de submundo aparte integrado pero distante al tiempo , en una íntima burbuja que le envolvió todo este tiempo con la melancolía como única y fiel compañera.
Pero se sentía querido por la gente , no sabía muy bien por qué pero así era , jamás se esforzó por caer bien , pero parecía que cualquier mínimo gesto era de vital importancia para el que tenía enfrente y éste le guardaba una especie de gratitud eterna como elevando mil veces el valor de aquél gesto para él sin importancia , los demás notaban su odio a dejar a nadie en la estacada a poco que pudiera hacer él , lo notaban y acudían con sus cosas, con sus confidencias más íntimas y en lugar de cansarse los escuchaba cada vez con más gusto , a sabiendas que ese acto acababa por proporcionar , paz y placer mutuos . Algunos le reprochaban , mitad en broma, mitad en serio , la seriedad de su gesto , la perpetua dificultad de acceso que presagiaba visto desde fuera para quien pretendiera acercarse y sobre todo la frialdad de alguna de sus respuestas , demasiado directas también con demasiada frecuencia ( lo de andarse por las ramas nunca fue su credo).Pero al poco tiempo descubrían que una vez cruzada esa primera barrera se encontraban con un ser extremadamente acogedor y tierno que nada tenía que ver con lo que habían supuesto de antemano.
Pero en lo que todos coincidían era en su impenetrabilidad , en que no había manera de entrar en su mundo interior ni aún en sus momentos más bajos y de verdad que éste que estaba viviendo ahora lo era. Su último momento bajo. Un momento que nadie esperaba , planeado , sentido , vivido y hablado tan solo consigo mismo.
Después todo el mundo se enteraría pero a él ya le daría igual que entendieran o no los motivos. Con que alguien leyera lo escrito por un lado e hiciera llegar el sobre sin abrir a la persona indicada se daría por satisfecho y si no sucedía así , pues también , ya de todas formas nada iba a cambiar cuando unas manos que no fueran las suyas tocaran esos papeles .
Casi seguro que ni para eso tendría suerte y alguien cumpliría mal sus instrucciones en el mejor de los casos o acabarían en la basura en el peor de ellos. Que importancia tenía aquello? Que valor el de aquellos papeles? Ninguno fue la respuesta , lo que iba a hacer era un gesto íntimo y suyo , un acto , la culminación de una obra que por fin le dejaría descansar , una historia , quizás de las pocas en su vida que iba a tener el fin que había deseado , un final escrito , dirigido e interpretado por él mismo y con un único espectador , un monólogo sin oyentes y sin aplauso al final.
El seco chasquido le indicó que la cara de la cinta había terminado , con parsimonia y un leve gesto de enfado se dirigió hacia el equipo y le dio la vuelta pensó , como en otras ocasiones si no hubiera sido mejor comprarlo con " auto reverse" y no tener que molestarse en girar la cinta cada vez , casi de inmediato las agudas notas volvieron a inundar la estancia y volvió a sentirse bien.
Apuró la copa de vino y se sirvió otra . Al paladearlo le pareció mejor aún que la primera ahora lo notaba mejor pues tras el primer contacto parecía que sus sentidos hubieran despertado y el sabor le llegaba prácticamente con toda su intensidad.
Abrió una sobada carpeta y allí volvieron a aparecer aquellos ojos mirándole fijamente desde una foto ( con que mimo había guardado aquellas instantáneas, con que emoción llevó el carrete a revelar y recordaba nítidamente como la impaciencia le roía por dentro mientras esperaba el momento de verla plasmada en el papel como quien espera ver hechos realidad sus anhelos ) Había tardado veinte años en tener una foto suya , y , aunque no le hacía falta para poder sentir cómo era , mirarla era algo que no podía evitar , consideró un logro incomparable haber sido él el que disparase la cámara con el beneplácito de ella , un gesto , un momento que nada pudo ya superar , una sensación incomparable de triunfo , la satisfacción máxima , el clímax más intimo. La victoria de su alma sobre las tinieblas pensó en el momento de oprimir el botón de la cámara , con que placer recordaba aquél momento , quizá , casi con toda seguridad el que consideraba el mejor de su vida .
Las miró fíjamente como queriendo hablarles y una lágrima resbaló por su mejilla ( cuánto le había costado siempre llorar) la dejó rodar hasta caer sobre la foto en , quizá , un postrer acto de despedida , pero la secó de inmediato , con un gesto compulsivo no fuera a estropearse ( que tontería).Las guardó en el bolsillo interior de la chaqueta , bien cerca de él , donde le hubiese gustado tenerla a ella por toda la eternidad.
Sacó luego dos sobres de la misma carpeta , papeles en los que estaba impresa su voz, comprimida en unas letras , líneas que al ser leídas le musitaban sus palabras al oído , papeles en los que estuvieron cautivas sus ilusiones durante unos meses .
Releyó aquello por última vez, despacio , mientras su paladar se llenaba de los exquisitos matices del vino y su cerebro y su alma se regocijaban con el sonido de aquella voz una vez más , como tantas otras, como durante tantos días y tantas noches de soledad y de espera.
Como cuando levantaba castillos en el aire de una felicidad y un futuro que nunca fueron , pero que en aquellos momentos eran reales , tangibles , placenteros........
No