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Las vacas dicen mu
diario de un pesimista nato
Acerca de
Pequeñas y humildes historias de un hombre que admira a las vacas
Sindicación
 
necesidad+blog
¿De dónde coño ha surgido la moda esta de los weblogs? Está claro, la sociedad occidental, la cultura de la comunicación, está fracasando.

Resulta curioso observar la contradicción entre la evolución de las tecnologías de la comunicación y la cada vez más avanzada falta de la misma entre las personas.

A medida que pasan los años, tenemos menos tiempo para dedicárselo a los demás. Todos los actos de buena voluntad suelen tener un trasfondo de egoísmo o interés, que al fin y al cabo viene a ser lo mismo.

Nuestra necesidad de expresarnos es muy difícil de satisfacer, por mucho móvil de vegésimo tercera generación, mucha ADSL y mucha tarifa plana a fijos nacionales de Telefónica que tengamos. Las conversaciones en grupo se han convertido en verdaderas batallas de poder, quien tiene la palabra, ha ganado la partida. Ya no está de moda eso de ser un hombro sobre el que llorar. Para testimonio en El diario de Patricia queda de lujo, pero en la vida real sabes que eres un fracasado si tu egocentrismo se ve superado por el de tus semejantes.

Ahora ya no sólo se nos exige ser felices, sino también demostrarlo y difundirlo. De ahí viene lo que comentaba en el opening: la felicidad es un arma de destrucción masiva. Y que mejor forma de sacar todo lo que llevamos dentro -sobre todo si es bueno- que con los más allegados. Es la era de comunicación, si, pero comunicación unilateral.

Y ahí radica el éxito del weblog. No tengo la certeza de que nadie lea mis palabras, y, si es así, de que causen el más mínimo efecto en el receptor, pero al menos saciaré mi necesidad de expresarme y podré evitar convertirme en una bomba de relojería cargada de emociones sin canalizar.
 
Esos días
Hoy es uno de esos días en los que no haces absolutamente nada, ni productivo ni todo lo contrario, NADA.

Cuando estás muy ocupado no paras de llenar tu mente de proyectos realmente apasionantes que harán de tu tiempo libre una auténtica aventura digna de ser televisada y narrada por Paula Vázquez.

Pero existe cierta ley (que no me extrañaría nada que perteneciera a Murphy) que hace que todas esas actividades fascinantes permanezcan en el baúl del olvido cuando no tenemos nada que hacer.

Y claro, visto está que cuando no hay nada ni ganas de que lo haya, la solución suele estar a medio camino entre el teclado de tu pc y el mando de tu televisión, como si la literatura, la música, el cine o la gastronomía fuesen actos que requieran un gran desgaste emocional e intelectual.

Y así han pasado las horas de este día que nunca pasará a la historia, uno de esos días en los que prácticamente no has abierto la boca, no has meditado sobre tu futuro o la vida en general ni has dedicado a hacer todo aquello que no puedes cuando las obligaciones te lo impiden. Hoy ha sido uno de esos días.
 
Ruge el motor...
Aquí comienza el diario no diario (no tengo tanta fuerza de voluntad) de un ser a medio camino entre el perro, la vaca y la raza humana.

Resulta curioso escribir esto cuando sabes que puede que nadie te vaya a leer, pero aún asi gratificante por el hecho de expresarte sin la censura de aquellos que te rodean e intentan llevarte por su camino inconscientemente (o no tanto). Podría empezar comentando mi espectacular bajonazo físico gracias a un estúpido accidente semi-casero, pero bueno, tampoco es cuestión.

Sólo decir que odio que la gente cumpla sus sueños, sus metas y vengan a contármelo. No entiendo cómo las personas no se dan cuenta de que sus palabras de felicidad pueden provocar en los demás furia, envidia, odio, celos e instintos asesinos. ¿Qué te cuesta omitir ciertos comentarios?

Estoy tan perro (ya lo dije, a medio camino entre los tres) que prefiero desarrollar mi tesis sobre la felicidad usada como arma de destrucción masiva en próximas ediciones.

Pd - me he notado bastante espeso, prometo intentar mejorar.