Pequeñas cosas de mi nueva vida cotidiana
Hay cosas a las que me voy acostumbrando:
1.- A tener que lavar la ropa a mano, y además siempre que menos me apetece.
2.- A no poder comer pan del día cada vez que tomo algo (véase manzanas, pasta, incluso un yogur...)
3.- A comer fuera de casa dos o tres días a la semana, y no por voluntad propia ni en restaurante.
4.- A que haga calor de agosto y a los cinco minutos frío de diciembre
5.- A que mi pelo siempre esté MUY despeinado, eche lo que me eche y haga lo que haga.
6.- A utilizar lo poco que se de tres idiomas en una misma conversación y con la misma persona (il y a tres personas in this room)
7.- A no llamar por teléfono
8.- A no ver la televisión NUNCA
9.- A no saber quién es la tía del hermano del primo del hijo de Andrés Pajares.
10- A compartir el ordenador
Hay cosas a las que aún no he conseguido acostumbrarme:
1.- A clavarme los muelles de la cama en cada ligero movimiento que doy.
2.- A encontrar pelos enormes ajenos en las suelas de mis zapatos, en mis calcetines, en mis pantalones y en toda mi ropa en general.
3.- A discutir absolutamente por todo, a las maras caras y a los gestos feos.
4.- A escuchar a alguien hablar en inglés durante 2 horas sin entender absolutamente nada de lo que dice, bien por su acento, bien por los términos que usa, bien por mi ignorancia.
5.- A no saber que está sucediendo en el mundo
6.- A no ver a mi madre y a mi familia en general
7.- A vivir en la penumbra si no quiero que todo el mundo me vea/ a que todo el mundo me vea si no quiero vivir en la penumbra
8.- A comer mal, a deshoras y sin tener variedad
9.- A no jugar con mi perro cuando llego de clase
10.- A no poder leer varios blogs al día, con lo que me divierten
1.- A tener que lavar la ropa a mano, y además siempre que menos me apetece.
2.- A no poder comer pan del día cada vez que tomo algo (véase manzanas, pasta, incluso un yogur...)
3.- A comer fuera de casa dos o tres días a la semana, y no por voluntad propia ni en restaurante.
4.- A que haga calor de agosto y a los cinco minutos frío de diciembre
5.- A que mi pelo siempre esté MUY despeinado, eche lo que me eche y haga lo que haga.
6.- A utilizar lo poco que se de tres idiomas en una misma conversación y con la misma persona (il y a tres personas in this room)
7.- A no llamar por teléfono
8.- A no ver la televisión NUNCA
9.- A no saber quién es la tía del hermano del primo del hijo de Andrés Pajares.
10- A compartir el ordenador
Hay cosas a las que aún no he conseguido acostumbrarme:
1.- A clavarme los muelles de la cama en cada ligero movimiento que doy.
2.- A encontrar pelos enormes ajenos en las suelas de mis zapatos, en mis calcetines, en mis pantalones y en toda mi ropa en general.
3.- A discutir absolutamente por todo, a las maras caras y a los gestos feos.
4.- A escuchar a alguien hablar en inglés durante 2 horas sin entender absolutamente nada de lo que dice, bien por su acento, bien por los términos que usa, bien por mi ignorancia.
5.- A no saber que está sucediendo en el mundo
6.- A no ver a mi madre y a mi familia en general
7.- A vivir en la penumbra si no quiero que todo el mundo me vea/ a que todo el mundo me vea si no quiero vivir en la penumbra
8.- A comer mal, a deshoras y sin tener variedad
9.- A no jugar con mi perro cuando llego de clase
10.- A no poder leer varios blogs al día, con lo que me divierten
Quiero pan
El período de adaptación a mi nueva vida ha durado más o menos lo esperado, entre 7 y 10 días. Lo que me trae por la calle de la amargura es la falta de nutrición que estoy sufriendo por momentos. Los horarios cambian a mayor velocidad que mi capacidad de asimilación, por lo que me he quedado varios días sin probar ni una miga de pan hasta la noche. Lo que no se es como aún no han tenido que venir a por mi en ambulancia, porque mi cara empieza a dar bastante miedo.
La comida en esta zona del mundo es bastante rarita, o al menos de primeras. Bueno, maticemos: la comida de este país en los supermercados, porque evidentemente en un restaurante de 5 tenedores en la guía Michelín no creo que me quejara mucho. Lo que más echo en falta de momento es el pan. Ese bocado de placer crujiente mojado en el aceitito que ha sobrado del plato con tomate y orégano. Y los potajes, y la comida caliente en general. He pedido a las autoridades competentes que me envíen desde dónde sea necesario algunos sobres de Sopistant, que nunca he probado porque yo pertenezco a una familia de bien, y en mi casa se come comida de verdad, pero dada la situación y ante la falta de una mísera olla dónde hacer un pucherito....
Estoy 100% desconectado de lo que pasa en España, supongo que Aceves y Zaplana estarán super irritados por algún nuevo proyecto de ley, la Iglesia Católica seguirá escandalizada por la aprobación de la ley del divorcio de los años 80 y Ana Obregón habrá sido pillada con un jovencito de 19 años en la trasera de un Mercedes. Debería suscribirme a algún diario digital.
Me han comentado que dentro de poco empezaré a sufrir el verdadero clima del lugar, no muy agradable según he intuido, así que si me amputan algún miembro, espero que no sea ninguno de mis dedos, y así poder seguir narrando que tal es la vida de un amigo de las vacas en este lugar del mundo.
La comida en esta zona del mundo es bastante rarita, o al menos de primeras. Bueno, maticemos: la comida de este país en los supermercados, porque evidentemente en un restaurante de 5 tenedores en la guía Michelín no creo que me quejara mucho. Lo que más echo en falta de momento es el pan. Ese bocado de placer crujiente mojado en el aceitito que ha sobrado del plato con tomate y orégano. Y los potajes, y la comida caliente en general. He pedido a las autoridades competentes que me envíen desde dónde sea necesario algunos sobres de Sopistant, que nunca he probado porque yo pertenezco a una familia de bien, y en mi casa se come comida de verdad, pero dada la situación y ante la falta de una mísera olla dónde hacer un pucherito....
Estoy 100% desconectado de lo que pasa en España, supongo que Aceves y Zaplana estarán super irritados por algún nuevo proyecto de ley, la Iglesia Católica seguirá escandalizada por la aprobación de la ley del divorcio de los años 80 y Ana Obregón habrá sido pillada con un jovencito de 19 años en la trasera de un Mercedes. Debería suscribirme a algún diario digital.
Me han comentado que dentro de poco empezaré a sufrir el verdadero clima del lugar, no muy agradable según he intuido, así que si me amputan algún miembro, espero que no sea ninguno de mis dedos, y así poder seguir narrando que tal es la vida de un amigo de las vacas en este lugar del mundo.
El viaje
Después de tanto tiempo de pensar en maletas, aviones, alojamientos, idas y vueltas, despedidas y llamadas, ha llegado lo que tanto deseaba.
Reconozco que tengo miedo, por el hecho de que soy muy ducho en arrepentirme de todo lo que hago, y esta es una de las últimas oportunidades que me doy para tomar decisiones que en principio pueden ayudar a cambiar un poco mi existencia o al menos a revolverla. Se que al principio me vendré abajo, que luego me parecerá que no todo es tan dramático como pensé los primeros días, pero la fase que más me preocupa es la de la estabilidad absoluta, cuando ya te has hecho al lugar y a sus gentes, y ya sabes todo lo que puedes y no puedes encontrar. Espero que por primera vez en mis experiencias, esa etapa sea reconfortante y sentirme relajado, sin contar los días que faltan para mi regreso.
Soy bastante adicto a la red, así que espero poder disponer en mi alojamiento de conexión para mi portátil, y sino siempre me quedará el ciber, como a la miss, pero creo que me vendrá bien narrar mis experiencias desde ese plano más visceral e interno que suelo usar en este blog y no los típicos e-mails a los conocidos contando lo asquerosa que es la comida y lo simpática que es la gente.
Vale, nervioso, pero me siento bien, el miedo a lo desconocido es perdonable, pero voy con la intención de no fracasar en mis espectativas, y así os lo contaré, si es que alguien se pasa a visitarme ;-)
PD - Le deseo suerte a Miércoles en su vida laboral y prometo que me llevaré apuntadas las direcciones de los habituales, que me tenéis enganchado (gracias a oscar me enteraré de todas las chorraditas que le pasen a la campos y a los futuros grandes hermanos).
Hasta pronto, en general, a todo y todos, y a mi mísmo, o al yo que me dejo por aquí.
Reconozco que tengo miedo, por el hecho de que soy muy ducho en arrepentirme de todo lo que hago, y esta es una de las últimas oportunidades que me doy para tomar decisiones que en principio pueden ayudar a cambiar un poco mi existencia o al menos a revolverla. Se que al principio me vendré abajo, que luego me parecerá que no todo es tan dramático como pensé los primeros días, pero la fase que más me preocupa es la de la estabilidad absoluta, cuando ya te has hecho al lugar y a sus gentes, y ya sabes todo lo que puedes y no puedes encontrar. Espero que por primera vez en mis experiencias, esa etapa sea reconfortante y sentirme relajado, sin contar los días que faltan para mi regreso.
Soy bastante adicto a la red, así que espero poder disponer en mi alojamiento de conexión para mi portátil, y sino siempre me quedará el ciber, como a la miss, pero creo que me vendrá bien narrar mis experiencias desde ese plano más visceral e interno que suelo usar en este blog y no los típicos e-mails a los conocidos contando lo asquerosa que es la comida y lo simpática que es la gente.
Vale, nervioso, pero me siento bien, el miedo a lo desconocido es perdonable, pero voy con la intención de no fracasar en mis espectativas, y así os lo contaré, si es que alguien se pasa a visitarme ;-)
PD - Le deseo suerte a Miércoles en su vida laboral y prometo que me llevaré apuntadas las direcciones de los habituales, que me tenéis enganchado (gracias a oscar me enteraré de todas las chorraditas que le pasen a la campos y a los futuros grandes hermanos).
Hasta pronto, en general, a todo y todos, y a mi mísmo, o al yo que me dejo por aquí.