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Las vacas dicen mu
diario de un pesimista nato
Acerca de
Pequeñas y humildes historias de un hombre que admira a las vacas
Sindicación
 
El punto
He llegado, o eso creo...

He llegado al punto en el que me he dado cuenta de que estoy mucho mejor aquí, que bueno, como en casa no se está en ningún sitio, pero que tampoco importa tanto, que cualquier tiempo pasado siempre fue peor, que para qué volver a lo mismo, prefiero crearme aquí mi propia rutina...

No es que esté plenamente feliz 100% ni nada parecido, aún hay muchos peldaños que subir, pero es que en España tampoco es que tenga nada mejor por lo que quedarme, no me siento atado a mi ciudad EN ABSOLUTO y creo que mi período de estancia se va a pasar volando, y realmente NO ME APETECE NADA pensar en que tengo que volver.

Aquí es como si no me sintiera obligado a dar explicaciones, como si no tuviera esa losa de 30kg encima cada vez que salgo a la calle y veo LAS MISMAS CARAS de toda la vida, como si no me sintiera juzgado a cada paso que doy...

Quedan un par de meses prácticamente para las vacaciones de navidad, me estoy planteando no pasarlas en España, no se...o al menos no pasar las 2 semanas anteras... vuelo chárter directo a la cena de nochebuena y ver el fin de año en otro lugar, con otra gente.

Otra gente, es lo que más me llena del todo, ver caras nuevas, personas que me aportan, momentos irrepetibles en lugares distintos... No esperaba adaptarme tan bien a mi paradero desconocido, o que él se adaptara tan bien a mi. Suelo tener un gesto mucho más sonriente cuando voy por la calle, no discuto con la gente de aquí, no me paso el día alterado y no tengo días de esos que odio a todo el mundo.

Ahora me voy a clase. Incluso hasta eso me parece mucho más leve en mi nueva ciudad, si es que no me hace falta tanto para sonreir...
 
Aires de libertad
Se cumple un mes del inicio de mi "aventura", y creo que he sabido llevar bien el asunto. He aprendido algunas cosas, como por ejemplo:

1.- Que mi madre en realidad no se pasa la mañana dando vueltas y luego a última hora se pone a hacer todo, sino que hay que dedicar varias horas a hacer todas las cosas de la casa...
2.- Que las manchas salen mejor con agua caliente, pero la ropa despinta menos con agua fría.
3.- Que España es un paraíso culinario, no en calidad, cosa que ya sabia, sino en precios.
4.- Que robar no es inmoral, siempre y cuando sea algo necesario y no sea a particulares ni pequeños establecimientos. Los grandes almacenes no me dan ninguna pena, y las franquicias tampoco.
5.- He aprendido a administrarme el dinero con bastante soltura.

Cierto es que todavía me quedan algunos asuntillos pendientes...

1.- No se que se considera exactamente ropa de color y ropa oscura, qué tonalidad de azul diferencia a una cosa de la otra?
2.- Encontrar legumbres (me han dicho que en tiendas de comida exótica puedes pillar algo, entre el cus-cus y los frijoles)
3.- Aún no soy nada tolerante con las costumbres de mis paisanos a la hora de hacer la comida.
4.- Tengo que saber aceptar a cada cual como es, sea estúpido, ignorante, prepotente, pijo o directamente insoportable.
5.- EL PUÑETERO INGLÉS

Aún así, estoy feliz y satisfecho. Me he adaptado perfectamente, no tengo excesivas ganas de volver, aunque echo de menos a la gente y mi casa. Haber conseguido tener internet me ha ayudado a mantener el contacto con la gente y a poder descargarme la música que me habría perdido en estos meses. Puedo leer los blogs de vez en cuando, puedo enterarme de cuándo y dónde hay fiesta cada fin de semana y recibo a diario mails de mi universidad de acogida.

Me siento libre, todo lo que hago y todo lo que me pasa depende de mi, nadie me dice qué y cómo tengo que hacer las cosas y nadie me resuelve los problemas.

En cuanto a lo de mi paradero exacto... ¿no es mejor dejarlo a la imaginación de cada cual? Soy como alguno de los protagonistas de Perdidos, sabéis que sobrevivo, que estoy por ahí en cualquier punto del mapa, pero no podréis venir a rescatarme hasta que mande una señal, buscaré un transceptor...