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Las vacas dicen mu
diario de un pesimista nato
Acerca de
Pequeñas y humildes historias de un hombre que admira a las vacas
Sindicación
 
El mundo a mi alrededor
El ser humano es tan narcisita que cree que todo gira a su alrededor, y no me refiero sólo a la especie. Individualmente todos tenemos ese punto de egocentrismo, ya sea públicamente manifiesto o escondido en nuestros adentros. Nos resulta tremendamente complicado sentir empatía con aquel con cuyas ideas no comulguemos o simplemente con aquel que no actúa como nosotros esperamos.

Pero la gravedad de la situación se acentúa cuando perdemos la perspectiva incluso de nuestra propia realidad, cuando ya no somos capaces de destinguir entre nuestro universo paralelo y el desarrollo real de las situaciones que vivimos.

Solemos creer que nuestras películas favoritas son las mejores, que tenemos un exquisito gusto literario, que nuestros ídolos y mitos son insuperables y que nuestro sentido del humor se asemeja al de la mayoría. Hasta ahí todo más o menos correcto. ¿Pero qué sucede cuando nos creemos protagonistas de una película que aún no se ha escrito, personajes de una historia altamente dramática o increíblemente apasionada de la cual nadie es capaz de despertarnos? ¿Qué hacer con aquel que siempre cree haber sufrido más que tú cuando atraviesas una mala racha o que presume de aplastante felicidad cuando tienes una buena noticia? Hay personas a las que me considero incapaz de controlar, envueltas desde hace bastante tiempo en una corriente de ilusionismo a la que no puedo acceder, y de la que dudo que puedan desprenderse por mucho tiempo...

Hoy he tenido uno de esos días raros. Esos días en los que te sientes triste o asustado por algo, pero no llegas a saber muy bien por qué. Yo creo que esto sucede cuando nuestra mente se ha cansado de sufrir por algún motivo, y borra fulminantemente de nuestros sistemas operativos la información que nos ha provocado esa extraña sensación, pero que no ha sido capaz de arrastrar consigo mismo el sentimiento de malestar que ello nos ha provocado, generando ese estado de confusión del que dificilmente podamos salir.

Y hoy, teniendo esta sensación, es cuando me siento más humano y narcisista, y creo que el mundo está contra mi, que merezco más de lo que tengo, en un intento egoista de echar balones fuera y culpar a los elementos de la mayoría de daños que, probablemente, haya causado yo mismo en este mundo extraño que gira a mi alrededor.

 
A ver si me explico
Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española:

Haber:
(Del lat. habēre).
1. aux. U. para conjugar otros verbos en los tiempos compuestos. Yo he amado Tú habrás leído
2. aux. U. con infinitivo que denota deber, conveniencia o necesidad de realizar lo expresado por dicho infinitivo. He de salir temprano Habré de conformarme
3. tr. Apoderarse alguien de alguien o algo, llegar a tenerlo en su poder. Antonio lee cuantos libros puede haber
4. tr. desus. poseer (ǁ tener en su poder).
5. impers. ocurrir (ǁ acaecer, acontecer). Hubo una hecatombe
6. impers. Celebrarse, efectuarse. Ayer hubo junta Mañana habrá función
7. impers. Ser necesario o conveniente aquello que expresa el verbo o cláusula que sigue. Habrá que pasear Hay que tener paciencia Hay que ver lo que se hace
8. impers. Estar realmente en alguna parte. Haber veinte personas en una reunión Haber poco dinero en la caja
9. impers. Hallarse o existir real o figuradamente. Hay hombres sin caridad Hay razones en apoyo de tu dictamen
10. impers. Denota la culminación o cumplimiento de la medida expresada. Poco tiempo ha Habrá diez años
11. prnl. Portarse, proceder bien o mal.

Bien, ¿entonces por qué el 80% de los jóvenes utilizan el verbo haber cuando quieren referirse a la expresión a ver?

Ejemplo sencillo para adultos y niños: "Pepe, ¡a ver si nos vemos mañana!"

Ejemplo de lo que nunca se debe escribir: "Ay Manolo, haber si me arreglas de una puñetera vez el secador, que no me funciona desde que lo compramos en 1987"

¿Queda claro?


 
Tiempo
Es curioso lo poco que da el tiempo de sí cuando no sabemos administrarlo bien. Yo siempre he sido de esos que se desesperan cuando no tienen cosas con las que ocupar su tiempo, y de los que anhelan tiempo para hacer las cosas que no tiene tiempo de hacer cuando está muy ocupado. Y claro, ante esta falta de organización, cuando llega el momento en el que tienes un rato libre para poner tus asuntos al día, te da por no hacer nada y disfrutar de ese tiempo que odiabas tener cuando no tenías nada que hacer.

No se si me he explicado, pero todo se resume a que ahora soy becario.

Para ser un perfecto becario, debes cumplir una serie de requisitos:

1.- Trabajar más que los empleados de la empresa.
2.- Cobrar cuatro duros o, como ocurre en mi caso, no cobrar absolutamente ni un céntimo.
3.- No tener ni diez minutos para un triste café.
4.- Que tus compañeros se aprovechen de tu precaria situación.
5.- Tener, al fin y al cabo, entusiasmo por hacer un trabajo bien hecho, con la triste esperanza de que eso repercuta en un futuro próximo para encontrar un buen empleo.

Y así estoy, sin poder actualizar el blog desde hace no se cuantas semanas, perdiendo a mis dos o dos y medio lectores fieles, que se han encontrado algún blogger un poco más atento con sus feligreses. Siempre prometo que volveré a pillar el ritmo y que escribiré, pero ahora no lo hago porque ni yo mismo me creo. Lo mismo escribo mañana que dentro de cuatro meses, cuando probablemente mi vida haya cambiado.

Ha llegado una terrible época de decisiones, de esas que te cambian la vida, de esas como cuando tienes que decidir a qué universidad ir (parezco un puto yanki, me refiero a qué carrera estudiar) y a qué quieres dedicarte gran parte del resto de tu existencia, de esas en las que soy bastante propicio a cagarla por completo. Por ese motivo busco voluntarios para que decidan por mi, ¿es que no podría haber un servicio público de orientación extrema?

"Mire, soy titulado en tal y trabajé en pascual, hablo 0.75 idiomas y tengo poca experiencia laboral, ¿usted a dónde cree que debo ir?"

"A un psiquiatra de momento, y cuando haya recuperado un poco de estabilidad mental, a la cola del INEM, como todo hijo de vecino de familia de clase media"