La Bolognia decadente y carne como bien preciado.
Cuando eres niño, preadolescente, adolescente... y lo que sigue, sabes los precios del cine, los cd's, los conciertos, los batidos... pero no sabes cuanto cuesta la carne. Ah! No lo compras tú, sino tu madre, hermana mayor, padre, abuelos... Es en los momentos de soledad culinaria cuando te das cuenta de las cosas.
Entras a un supermercado y buscas algo de una óptima relación calidad-precio. No existe. Buscas algo de una aceptable relación calidad-precio. No existe. Al final acabas cogiendo una bandeja de carne híbrida (sí, seguramente del cubo de los desechos de las demás carnes, homenaje a mcdonalds) insanamente rebozada para matar el mal olor, y pagas 8 euros. 8 euros! Con eso compras desayuno para una semana, te pagas un billete de tren a Venezia, te tomas 6 capuccinos... 8 euros dan para mucho. Pero como no está aquí tu madre, te los tienes que gastar en carne. O en algo parecido.Este domingo fuimos a Bologna. Después de dos domingos en blanco, es decir, caseros. No sé muy bien porqué ocurrió pero fue así, el primero no salimos porque la marcha de los dos domingos anteriores nos obligaba a tener un día de dormir hasta tarde (los sábados tenemos clase de Italiano a las 8.30.... hachazo!), y el segundo fue un domingo extraño, ya que no se sabe muy bien por qué no salió nada.
Pues bien, a la tercera fue la vencida. Pocos pero bien avenidos (los tedescos aprovecharon el puente y se fueron a sus germanias, y el otro español se marchó al Salón del Manga, en Barcelona. Sí, sé lo que estáis pensando) nos plantamos en la città rossa. Qué decepción! Nos encontramos con una ciudad triste, apagada, pobre y, por no repetir el adjetivo del título, descuidada. Lo más gliorioso fue que subimos a una torre de casi 100m desde la cual las vistas eran dignas de su altura, y que escenificamos una corrida de toros, en la que yo era el maromo y Noora la finlandesa el toro. Digno de ver. Pero aún no.
Pasado mañana me voy a Barcelona. Me apetece cambiar de aires. Qué absurdo, cambiar de aires, no? Sí, a mí también me lo parece. Pero dado que me he planteado este año como de desconexión, vacaciones santillana o relax (escójase la que proceda), me apetece viajar, moverme. Las asignaturas que apruebe bienvenidas serán. Las que no, mejor suerte la próxima vez. Sé que este puede ser mi penúltimo año de pseudo-libertad. Um... ya va siendo hora de ser mayor. O al menos de hacérselo. Pero hasta entonces, me encanta el día a día de no hacer prácticamente nada, estudiar por relajación, casi por placer, ver pelis, hacer viajecitos, tomarse una cerveza por la noche (y no muy de noche, todo cierra a las 2 a.m.)... es una sensación de placer y libertad de la cual supongo en junio estaré cansado pero de la que ahora mismo me encanta disfrutar.Tenemos planeado un viaje a Rumanía para primavera. Por cortesía de EasyJet y sus vuelos Milan-Bucarest de 30 euros. Sería el primer gran viaje erasmusiano, si antes no cae Eslovenia y Croacia, que los tenemos en el punto de mira. También haremos una escapada finalndesa, pero esa aún no tiene fecha.
Todos estos detalles, en el próximo episodio.
Comentario:
Y luego os metías conmigo por las salchicas de 19 céntimos!! eso sí que era una maravilla para la economía estudiantil...jejeje...Aunque estos vascos no sé por qué tienen las cosas más caras...qué manía con marcar la diferencia con el resto de España!
Que lo paséis muy bien y suerte con la búsqueda de supermercados económicos!
(no os perdáis croacia, merece muchísimo la pena)
Que lo paséis muy bien y suerte con la búsqueda de supermercados económicos!
(no os perdáis croacia, merece muchísimo la pena)
Comentario:
Se os ve muy erasmusianos... eso da envidia!! Por cierto, no cuenta la leyenda que los estudiantes que se suben a la torre no se licencian jamás?? Ay Cesi... espero equivocarme!
Y sí, más allá de la pasta y el arroz TODO es caro. Al menos Meri ya es medio vegetariana...
Muchos besitos espagnolos
Y sí, más allá de la pasta y el arroz TODO es caro. Al menos Meri ya es medio vegetariana...
Muchos besitos espagnolos
Comentario:
Convengo contigo en que comprar carne cuando pretendes llenar tu propia despensa es una experiencia sorprendente: ¿cómo pueden ser tan caros esos filetitos de las bandejas?.
Como consejo, os recomiendo las salchichas. Su precio es moderado, dan para varias comidas y sientes que, aunque no sé en qué porcentaje, estás comiendo algo de carne.
Por lo demás, también os aconsejo que sigáis con ese espíritu erasmus. Carpe diem, qué coño!
Un beso grande!
Como consejo, os recomiendo las salchichas. Su precio es moderado, dan para varias comidas y sientes que, aunque no sé en qué porcentaje, estás comiendo algo de carne.
Por lo demás, también os aconsejo que sigáis con ese espíritu erasmus. Carpe diem, qué coño!
Un beso grande!










