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La Teta de Julieta
. . .Crónicas desde Verona. . .
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¡Hola! Somos María y César, y tenemos 22 años. Como ya era hora de cambiar de aires, hemos decidido irnos a pasar un año a Verona. ¡Este es el resultado!
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Asentamiento 3.0 La pioggia ci ferma (II)

Uno tras otro, con caras de sueño, resignación y añoranza por la almohada que hasta hacía poco nos acompañaba, salimos de casa a las 8.00 de la mañana dirección Porta Vescovo, donde cogeríamos el tren del carnaval. Y si el lunes anterior habíamos asistido a la mayor cadena de fortuna en cuanto a Trenitalia se refiere, por qué no repetir? El tren, inusualmente en hora, apareció majestuoso, nuevo, impecable, y con cada vagón dividido en dos amplios pisos. No era posible. Resignandome a la siempre recurrente frase de "siamo in Italia, tutto è possibile", me encogí de hombros y subí.

El día, para un virgen en cuanto a Venezia se refiere, estuvo bien. Vimos gran parte de la ciudad, paseamos mucho y, aunque no entramos en museos ni sitios dignos de ver, excepto en la Basílica de San Marcos, conseguimos respirar ese ambiente, ese ambiente a ciudad vieja y elegante, señorial y decadente. Y en este punto, mi barra de pedantería comienza a bajar, por riesgo a perder los pocos lectores que me queden.

Llovió, había niebla e hizo frío. Un día horrible. La mayoría de los actos se suspendieron, y lo más notable que vimos fue un baile "regional", aunque más bien parecía el segundo ensayo de una actuación infantil de final de curso. Eso sí, las señoras, muy señoriales todas. Si el baile casero obtiene el segundo puesto, la medalla de campeón se la ponemos a unos Hare Krisna que, armados de valor, un megáfono y poca vergüenza, hicieron que creyentes y ateos, sectarios y no sectarios, turistas todos, saltaran y gritaran sus frases. No sé si esta pobre descripción puede reflejar lo idem que fue el espectáculo del "Carnevale veneziano", espero que sus hagáis una idea.

Al día siguiente, por gentileza del Comune Lega Nord, los museos y sitios de interés de Verona eran de visita gratuita o, al menos, muy barata. Fuimos al teatro romano, al Castelvecchio, a l'Arena, al Duomo, comimos en la peor pizzería de Piazza Bra (como si dices la Plaza Mayor en Madrid, vaya) y, como no, cuando la luz se fue, comenzó a llover. Ya era como que faltaba algo si no nos mojábamos. El día finalizó con una gran visita al Cappa Cafè, en el que un Long Iceland Ice Tea (più o meno) hizo que terminara por ver todo de color de rosa. Viva Marge. Y viva su cogorza.

La última noche comunal finalizó cuando, después de haber partido el núcleo duro de la Hincadera a las 5.30h, Sandrá cerró la puerta de casa a eso de las 8.30 de la mañana. El resto de la semana y lo que llevamos de la siguiente ha transcurrido entre cosas que hacer, gritar al banco que nos roba, citas con la lavandería de Coixet, compras tediosas (la palabra tediosas me recuerda a tobillos frágiles, no sé muy bien porqué), estudiar mis escasos exámenes, y retomar nuestro ritmo cinéfilo.

Ah, y me he leido un libro de Dashiell Hammett. En italiano. Chachi!


 
Comentario:
Que seguimiento tan real que has hecho! jeje Al menos desde tu perspectiva! jeje Desde la mía también tendría que añadirle, entre otras cosas, mi asombro por aquella cruz gigantesca sobre la montaña! Madre mía!

En fin, Verona, Venecia...me encantaron! Disfruté mucho con vosotros y amigos!

P.D.Por cierto, como os dije, Fussen es visita obligada, precioso! :)

A huge free hug. Sandra
 
Comentario:
Cesi, me tienes anonadada (que no tediosa)... eres un narrador extraordinario! Te admiro, te admiro
No