Arrivederci... Verona

Son las 17.07 del día 31 de Mayo del 2008. Estamos en Milan-Malpensa y 1h y 40 min nos separan aun del vuelo que nos llevará de vuelta a casa y que nos hará cerrar el año que ha servido de base a este blog.
La última semana ha sido rara, realmente rara. Hacer las cosas con la sensación de que es la última vez que las haces siempre es una sensación extraña. El sabado pasado nos encontramos ante algo que posiblemente no se vuelva a repetir: vivir Eurovisión con un verdadero instinto patritico (aunque avergonzados por lo del toro) al lado de una alemana que no confiaba en sus representantes (normal, por cierto) y ante una finlandesa que odia el heavy metal pero que ese día, por sus colores, hasta movia la cabeza. Fue verdaderamente gracioso. Por su puesto Rodolfo no defraudó.
Tras esto vinieron las últimas pizzas de la mensa, la llamada "ultima cena finlandesa" en la que Noora y Vera nos cocinaron un "pollo, a la española" (si, si, son los efectos de la globalización), antes de ayer Polonia nos dió el dinero, jugamos la última partida de billar con batalla de sexos incluida, por la noche Noora se alejó del oso amoroso para iniciar el reencuentro con los osos blancos, ayer dijimos adios a Nadine, al Corto Maltés, al Malacarne y hoy nos ha tocado la despedida de Gianni.
Esta última semana ha sido intensa. He hecho amigos veroneses, hemos descubierto una pequeña gran historia de las que no se olvidan, hemos regalado cajitas mágicas con llaves en su interior y hemos exportado el mus a Finlandia.
Ahora estamos aquí. Mientras escribo esto Cesar juega a la psp (al NBA, para no variar) y poco a poco la sala se va llenando de gente normal (no como nosotros que hemos llegado ¡¡¡4 horas antes al aeropuerto!!!, la exageración de César no tiene límites). Hemos facturado 2 maletas, una de 19,5kg y la otra de 18kg (nos hemos ajustado ehh...) con lo que damos gracias a todos aquellos que en los últimos meses nos han trasladado pequeñas cosas a casa y que han evitado que sucediera lo que ayer le pasó a Noora, que tuvo que pagar 75€ (y porque la hicieron un buen descuento) por exceso de peso, y eso que vendió casi todos sus libros y dio un montón de ropa...
Se cierra una etapa y se abre otra. Así que el que quiera saber más: a blog.libero.it/vicolofesta
Eso sí, esta vez en italiano, que hay que demostrar lo que hemos aprendido.

Comentario:
No he podido evitar leer vuestro post de cierre como una especie de adelanto de lo que me llegará dentro de unos meses.
De todas maneras, creo que la penita desaparece en cuanto pisas Madrid. En un momento te reencuentras con miles de cosas que se quedaron allí y que se echan de menos.
Besos enormes a los dos!
Ana
De todas maneras, creo que la penita desaparece en cuanto pisas Madrid. En un momento te reencuentras con miles de cosas que se quedaron allí y que se echan de menos.
Besos enormes a los dos!
Ana
Comentario:
Que conazo la fin de Vicolo Festa física :'( Pero viva el Vicolo Festa virtual!
Comentario:
Yo sólo puedo verle el lado bueno... ¿ya estáis en España? :)
Un baccio!!
Un baccio!!










