Quiero comunicarme
Me gustaría hacer una reflexión sobre algo que está a la orden del día y que nos puede pasar a todos como es el problema de vernos en un país desconocido, en el que no conocemos la lengua y tener que hacer papeleos tortuosos. Parece una situación desconocida a primera vista, pero a cualquier extranjero que le haya pillado el Tsunami y que simplemente estaba de vacaciones le habrá sido muy complicado desemvolverse para hacer papeles y poder volver a su país, o que simplemente le entiendan en un hospital.
En general partimos de la basa de que todo el mundo sabe inglés, sin embargo, la burocracia y los asuntos menos cotidianos se pueden convertir en un atolladero. Teniendo en cuenta el caos en el que se ha sumergido dicha zona y los pocos medios de los que disponen, ha debido de ser casi imposible tener al personal suficiente para manejar la situación idiomática. Ya ocurre en España con los inmigrantes marroquíes y la guardia costera, así que suponemos que la desesperación para comunicarse habrá ralentizado enormente la ayuda y los trámites.
En definitiva, reivindico la cantidad de camino que queda por hacer con respecto a la traducción y la poca importancia que se le da en general a día de hoy.
En general partimos de la basa de que todo el mundo sabe inglés, sin embargo, la burocracia y los asuntos menos cotidianos se pueden convertir en un atolladero. Teniendo en cuenta el caos en el que se ha sumergido dicha zona y los pocos medios de los que disponen, ha debido de ser casi imposible tener al personal suficiente para manejar la situación idiomática. Ya ocurre en España con los inmigrantes marroquíes y la guardia costera, así que suponemos que la desesperación para comunicarse habrá ralentizado enormente la ayuda y los trámites.
En definitiva, reivindico la cantidad de camino que queda por hacer con respecto a la traducción y la poca importancia que se le da en general a día de hoy.





