Con un miedo terrible vuelvo a escribir unas líneas en este mi diario. He pasado un mes horrible, huyendo de la Policía y vagabundeando por las ciudades proles, para encontrar un poco de alivio. Pero me he dado cuenta, que ni allí estoy a salvo. Las cosas se están poniendo cada vez más difíciles. Para comprobarlo solo hace falta ver el eslogan que cuelga en casi todas las paredes de Oceanía:
EL GRAN HERMANO TE VIGILA

Hacía mucho tiempo que no me sentía como hoy. Mi sueño se ha cumplido. Me volví a encontrar con ese chico y por un momento sentí la felicidad. Era increible que en este mundo todavía existiera alguien como él, alguien que no se deja corromper por todo lo que el Gran Hermano inculca diariamente. He encontrado a un compañero al que no le tengo que llamar "camarada", a alguien que te mira a los ojos sin juzgar, a alguien que tiene más tema de conversación que las alabanzas al Ingsoc y sus asquerosas prácticas. Y todo eso, lo compartimos ambos.
Los dos, volvimos al lugar donde nos habíamos encontrado en medio de aquella manifestación, a la misma hora. Fue muy emocionante ver que íbamos el uno en busca del otro. Seguimos una ruta algo peligrosa, sin decirnos nada para no levantar sospechas. Finalmente llegamos a un bosque, libre de las miradas de la gente y de las telepantallas. Es un lugar precioso, y relativamente seguro al que acudiremos de aquí en adelante, obviando el peligro. Ojalá pudiéramos ser totalmente libres, ojalá fueramos capaces de librarnos de todas las cadenas.
Los dos, volvimos al lugar donde nos habíamos encontrado en medio de aquella manifestación, a la misma hora. Fue muy emocionante ver que íbamos el uno en busca del otro. Seguimos una ruta algo peligrosa, sin decirnos nada para no levantar sospechas. Finalmente llegamos a un bosque, libre de las miradas de la gente y de las telepantallas. Es un lugar precioso, y relativamente seguro al que acudiremos de aquí en adelante, obviando el peligro. Ojalá pudiéramos ser totalmente libres, ojalá fueramos capaces de librarnos de todas las cadenas.






