logotipo

img_google
Laura Knightley
Año 1984... quizás de lo único que esté segura...
Sindicación
 
¿Estoy a salvo?
Con un miedo terrible vuelvo a escribir unas líneas en este mi diario. He pasado un mes horrible, huyendo de la Policía y vagabundeando por las ciudades proles, para encontrar un poco de alivio. Pero me he dado cuenta, que ni allí estoy a salvo. Las cosas se están poniendo cada vez más difíciles. Para comprobarlo solo hace falta ver el eslogan que cuelga en casi todas las paredes de Oceanía:

EL GRAN HERMANO TE VIGILA
 
Pesadilla
El otro día tuve una pesadilla, muy rara. Eran un cúmulo de sensaciones las que me atormentaban. Me levanté temiendo todavía más al Ingsoc, y sobre todo al Gran Hermano. Veía su cara en todas partes, no solo en la realidad, sino también en mi imaginación...

 
Ilógicamente destructivo
 
Un sueño
Esta tarde he ido a vagabundear un poco por un barrio prole. He decidido que no vuelvo más, porque ya ni en esos lugares se puede encontrar un mínimo de tranquilidad. El partido tiene cada vez más vigilantes en todas partes, y hay que andar siempre con mucho cuidado de no hacer nada que pueda parecer sospechoso. Cuando he salido del barrio me he encontrado una manifestación multitudinaria de esas que organiza el Ingsoc. Me he quedado parada mirando con aprobación para que mi rostro no revelara lo que pasaba por mi mente. Miraba en dirección al suelo, y me detuve a observar como pisaban las botas toscas y raídas de esos hombres y mujeres que defendían este asqueroso régimen tiránico. Cuando levanté la mirada, encontré a un chico que miraba hacia mí. Por un momento me sentí protegida, sentí como si él estuviera pensando lo mismo que yo. Pero, ¿Y si no fuera así?, ¿y si solo fuera un producto de mi mente para defenderme del mundo en el que vivo?No sé, lo único que sé es que fue peligroso, porque mi cara me delató, y por menos de eso me podían acusar de crimental. Pero es la primera vez en mi vida que eso me importa más bien poco. Solo quiero volvérmelo a encontrar y poder saber lo que piensa. ¿Pero cómo? Es demasiado peligroso, pero tengo muy poco que perder. Ojalá no sea solo un sueño...

 
Obviando el peligro
Hacía mucho tiempo que no me sentía como hoy. Mi sueño se ha cumplido. Me volví a encontrar con ese chico y por un momento sentí la felicidad. Era increible que en este mundo todavía existiera alguien como él, alguien que no se deja corromper por todo lo que el Gran Hermano inculca diariamente. He encontrado a un compañero al que no le tengo que llamar "camarada", a alguien que te mira a los ojos sin juzgar, a alguien que tiene más tema de conversación que las alabanzas al Ingsoc y sus asquerosas prácticas. Y todo eso, lo compartimos ambos.

Los dos, volvimos al lugar donde nos habíamos encontrado en medio de aquella manifestación, a la misma hora. Fue muy emocionante ver que íbamos el uno en busca del otro. Seguimos una ruta algo peligrosa, sin decirnos nada para no levantar sospechas. Finalmente llegamos a un bosque, libre de las miradas de la gente y de las telepantallas. Es un lugar precioso, y relativamente seguro al que acudiremos de aquí en adelante, obviando el peligro. Ojalá pudiéramos ser totalmente libres, ojalá fueramos capaces de librarnos de todas las cadenas.