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LA VaGiNa mEcÁniCa
Arte y ensayo para brutos mecánicos. Sé rotundo.
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Vuelve la vagina, mas furiosa que nunca....
Sindicación
 
DE ACTOS CULTURALES
Por supuesto aqui somos brutos ante todo, pero no lo suficiente como para no asistir a actos culturales. Pues si señores, no hace falta ser ni culto ni refinado ni nada que se le parezca. Lo único que hace falta para ir a un acto de este tipo es el siguiente.


ESTAR OBLIGADO


Efectivamente. Si no es por quedar bien como acto social, hacer amigos de conveniencia o simplemente salir en la foto, lo más probable que te suceda si te ves en medio de uno de ellos es porque no te queda otro remedio.
Quede claro desde un principio que aprecio mucho el arte, la cultura y de hecho pretendo vivir de ella. Pero un acto cultural tampoco tiene nada que ver con esto. La mayoría son un verdadero coñazo de tomo y lomo. A no ser que te hayan puesto entre la espada y la pared, uno no acudiría jamás. A mi eso me pasó el otro dia.
En mi caso, fue porque la empresa para la que trabajo me llamó para poner unos foquitos de nada en un acto cultural que se celebraría en un centro cultural de una conocida caja de ahorros de la provincia. Me recorrió un sudor frío por todo el espinazo cuando me lo notificaron.
El acto estaba integrado en un bienintecionado ciclo de una semana que tenía por objetivo promover la lectura y a los autores hispanoamericanos. Mi cometido era ponerle focos a una lectura de poesía amenizada por un acordeonista y una flautista. Varias voces recorrerían la trayectoria literaria de tal poeta un viernes por la noche en una sala de cultura RODEADA de bares de copas. Brillante.

-"Es una verguenza poner un acto a estas horas"- mascullaba entre dientes el acordeonista mientras apuraba su cigarrillo conmigo a la puerta de la sala. Pasaba un grupo de chicas claramente borrachas diciendo nosequé de su bravío coño y comenzaban a congregarse en la sala los lectores (de esmoquin), los cantantes, los músicos y el señor octogenario que organizaba tan fastuoso evento.
El buen hombre apenas podía con las gafas y estaba visiblemente nervioso. No entendía tanta agitación. Al fin y al cabo pasaban 20 minutos 20 del comienzo oficial del acto y alli estaban nada más que los participantes, sus acompañantes y dos señoras que parecían mal del oido y sonreían mucho.
El guarda de seguridad de la sala parecía interesado y quería colaborar conmigo en todo lo posible. A mi menor movimiento meneaba su regordete cuerpo sala arriba y abajo ajustandose la rebequita gris que llevaba para que no se le viera su inevitable y generosa barriga.
La sala estaba plagada de cuadros con poemas acompañados de fotografías. Me fijé que conocía a dos de los poetas que figuraban en el cartel.
El anciano organizador esta vez acompañado de su adolescente y su atontado nieto (que me miraba como las vacas miran al tren) me avisa que el acto está a punto de comenzar. Tomo una silla y me siento frente a un rudimentario control de iluminación.
Compruebo atónito cómo hay más personas encima del escenario que debajo (es decir, en la sala). Algunos de los acompañantes bostezan. Las señoras sonríen. El guarda cierra las cortinas de la sala y se sienta emocionado.
Coienza el espectáculo. El señor me va indicando, agitado, a quién debo iluminar en cada momento. Indicación fútil, pues se sabía fácilmente ya que cada lector se levantaba y tosía lentamente antes de su intervención.

DOS HORAS DESPUÉS

Fin de trayecto. Y yo que ya estaba cogiendo sueño. Después de enardecidas lecturas y agotadoras introducciones musicales, el acto finaliza. El guarda aplaude entregado. Las señoras se miran como sin comprender que pasa pero aplauden,... y sonríen. El nieto me mira como si mirara al infinito. El abuelo me dice que podía haber puesto ese foco un poco más alto. "Lo habrá notado también el guarda" - pienso para mis adentros.
Recogo mis focos y me voy.
Al los pocos dias veo a uno de los autores de los poemas. Le digo, le informo, le comento que he visto unos poemas suyos en tal sala en tal evento, en tal circunstancia....

-"¿Ah si?... Mira, me dijeron algo así pero realmente no sabía dónde los habían puesto.... y ¿cuando fue el acto?"
-El viernes
-"Vaya, resulta que no pude ir porque ya había quedado para ir a cenar con unos amigos. De todas maneras debió ser un coñazo no?"
- Debió


 
Comentario:
La próxima vez intenta que te manden a poner focos a alguna fiesta farandulera, que por lo menos te echarás unas risas con los famosetes y frikis del momento, y luego nos lo cuentas. Saluditos!
 
Comentario:
Con cosas como estas tienes que reconocer que has nacido para el petardeo y no para la cultura, mi afamado director. Y casi doy por hecho, que el calor de tus focos fue soporífero, dándole así más 'énfasis' al acto. Sin acritud, te saluda gentilmente tu oprimido actor en ocasiones y tu acérrimo fustigador en la sombra en otras tantas. :D
No