DEL SEXO DE LOS ÁNGELES
Transcribo un fragmento de una novela que ando leyendo ultimamente.....
"Rondando la treintena y muy inteligente, Sara no sólo era judía, sino una judía ortodoxa que vivía con su madre en el Lower East side, tenía que marcharse del trabajo temprano los viernes para estar en casa antes de que oscureciese y vestía, incluso los días más calurosos del verano, blusas cuyas mangas le cubrían hasta más abajo de los codos, medias y falda hasta las rodillas. Tenía un cabello tan tieso y rubio que al principio me pregunté si no estaría obligada a usar una de aquellas pelucas que tienen que ponerse las ortodoxas casadas para que los hombres no vean tentadores sus mechones. En realidad, era su pelo natural y Sara era soltera. Esto suponía un problema, pues aunque ella insistía en que nunca podría casarse con un hombre que no fuese judío ortodoxo, tampoco soportaba a la mayoría de ellos, porque le parecían zafios. "Bueno, entonces, ¿por qué no te casas con un judío moderado?", le preguntaba yo algunas veces que almorzábamos juntos. ¿Por qué no comer gambas, llevar pantalones o cocinar carne con leche? A lo cual ella respondía que en la arbitrariedad de la práctica ortodoxa radicaba precisamente su esencia: puesto que las normas eran anticuadas, su aceptación constituía la prueba suprema de su fe.
(.....) Fue alli donde le dije, una noche de jueves, que era gay. Ella se quedó perpleja.
- Pero apuesto a que no hay judíos ortodoxos que sean gays, ¿verdad? -la desafié.
- Claro que los hay.
- ¿Cómo concilian, entonces, su vida sexual con su religión?
- Pues -dijo Sara- los que yo conozco, como la ley bíblica dice que no se puede yacer con otro hombre, lo hacen de pie.
La ingeniosidad de esta artimaña -que era a la vez judía y gay- me hizo reír. Así nuestra amistad quedó asegurada.
Martin Bauman, por David Leavitt
"Rondando la treintena y muy inteligente, Sara no sólo era judía, sino una judía ortodoxa que vivía con su madre en el Lower East side, tenía que marcharse del trabajo temprano los viernes para estar en casa antes de que oscureciese y vestía, incluso los días más calurosos del verano, blusas cuyas mangas le cubrían hasta más abajo de los codos, medias y falda hasta las rodillas. Tenía un cabello tan tieso y rubio que al principio me pregunté si no estaría obligada a usar una de aquellas pelucas que tienen que ponerse las ortodoxas casadas para que los hombres no vean tentadores sus mechones. En realidad, era su pelo natural y Sara era soltera. Esto suponía un problema, pues aunque ella insistía en que nunca podría casarse con un hombre que no fuese judío ortodoxo, tampoco soportaba a la mayoría de ellos, porque le parecían zafios. "Bueno, entonces, ¿por qué no te casas con un judío moderado?", le preguntaba yo algunas veces que almorzábamos juntos. ¿Por qué no comer gambas, llevar pantalones o cocinar carne con leche? A lo cual ella respondía que en la arbitrariedad de la práctica ortodoxa radicaba precisamente su esencia: puesto que las normas eran anticuadas, su aceptación constituía la prueba suprema de su fe.
(.....) Fue alli donde le dije, una noche de jueves, que era gay. Ella se quedó perpleja.
- Pero apuesto a que no hay judíos ortodoxos que sean gays, ¿verdad? -la desafié.
- Claro que los hay.
- ¿Cómo concilian, entonces, su vida sexual con su religión?
- Pues -dijo Sara- los que yo conozco, como la ley bíblica dice que no se puede yacer con otro hombre, lo hacen de pie.
La ingeniosidad de esta artimaña -que era a la vez judía y gay- me hizo reír. Así nuestra amistad quedó asegurada.
Martin Bauman, por David Leavitt
Comentario:
Por eso los asentamientos en Gaza son casas tan estrechitas... Con un cuartito de escobas está solucionado el tema reproductivo.
Kiss*
Kiss*
Comentario:
q bueno, osea q lo de Judio ORTO-doxo tiene más acepciones en el Antiguo Testamento. De todas formas yo sigo opinando como Woody Allen: "No sólo no hay Dios, sino que ¡intenta conseguir un electricista en un fin de semana!"
Comentario:
que tontería. Yo antes de tener que follar de pié, les mando a los reyes de oriente una carta de apostatía, para que se la manden a jesusito, el de las 4 esquinitas. Sino, siempre nos quedará la cienciología...
Comentario:
Siempre hay forma de burlar las leyes, sean bíblicas o no. Sino que se lo digan a el Dioni...





