El relevo, según órdenes de nuestra querida Des
Nuestra fastuosa, erótico-divertida y dicen que compañera Desordenada, me pasa una caliente misiva para que la conteste a modo de formulario, y uno que es un auténtico "mandao" la cumplimenta con rapidez.
Allá va, que de polvos, kikis y regustos varios surge la cuestión ;-))).
1. ¿Cuál ha sido el mejor polvo de tu vida?
Quizás más de uno de los disfrutados tras la vuelta de un viaje de trabajo, por las ganas acumuladas, supongo. También podría añadir los que han caído tras haberlo pasado muy mal, pienso que por la desesperación y la adrenalina que llevas encima.
2. ¿Cuál es el sitio más original donde has echado un polvo?
Las bañeras de hidromasaje, bien usadas, son la leche. Son de un gustirrinín contínuo. No creo que sea lo más original del mundo, pero están mu bien.
3. ¿Qué es lo que más te gusta en el momento de un polvo?
Pues echarle imaginación, ternura y más imaginación. Y cantar a grito pelao Dust in the Wind. Juas, juas ... Por lo de Dust-Polvo.
4. ¿Y lo que menos te gusta?
¿Eh? No hay nada que no me guste, chicos. ¿Acaso no hablamos de un kiki, joé?
5. ¿Qué fantasía sexual te queda por cumplir?
Las que se me ocurran en el futuro ... evidentemente, y siempre que me las permita el cuerpo, claro.
6. ¿Con qué personaje masculino o femenino de la blogosfera te darías un revolcón sin dudar?
Eso es muy fácil de contestar. Soy hetero. Así que, chicas. poneos en lista de espera, que sólo os ruego un poco de paciencia.
Y ahora me toca pasar el suplicio, digo el testigo a algunas víctimas más. Sea.
Wen, Princesa (sí, no te escondas), Fray, Jartos, Paloma y Calamity, ... al salón y mucha suerte.
Mil besazos, bloggers.
P.D.: Por si alguien no lo sabe todavía, El Capitán cabalga de nuevo en su blog y con él la orden cerumítica hace chirriar este aburrido mundo otra vez. Leedlo.
Allá va, que de polvos, kikis y regustos varios surge la cuestión ;-))).
1. ¿Cuál ha sido el mejor polvo de tu vida?
Quizás más de uno de los disfrutados tras la vuelta de un viaje de trabajo, por las ganas acumuladas, supongo. También podría añadir los que han caído tras haberlo pasado muy mal, pienso que por la desesperación y la adrenalina que llevas encima.
2. ¿Cuál es el sitio más original donde has echado un polvo?
Las bañeras de hidromasaje, bien usadas, son la leche. Son de un gustirrinín contínuo. No creo que sea lo más original del mundo, pero están mu bien.
3. ¿Qué es lo que más te gusta en el momento de un polvo?
Pues echarle imaginación, ternura y más imaginación. Y cantar a grito pelao Dust in the Wind. Juas, juas ... Por lo de Dust-Polvo.
4. ¿Y lo que menos te gusta?
¿Eh? No hay nada que no me guste, chicos. ¿Acaso no hablamos de un kiki, joé?
5. ¿Qué fantasía sexual te queda por cumplir?
Las que se me ocurran en el futuro ... evidentemente, y siempre que me las permita el cuerpo, claro.
6. ¿Con qué personaje masculino o femenino de la blogosfera te darías un revolcón sin dudar?
Eso es muy fácil de contestar. Soy hetero. Así que, chicas. poneos en lista de espera, que sólo os ruego un poco de paciencia.
Y ahora me toca pasar el suplicio, digo el testigo a algunas víctimas más. Sea.
Wen, Princesa (sí, no te escondas), Fray, Jartos, Paloma y Calamity, ... al salón y mucha suerte.
Mil besazos, bloggers.
P.D.: Por si alguien no lo sabe todavía, El Capitán cabalga de nuevo en su blog y con él la orden cerumítica hace chirriar este aburrido mundo otra vez. Leedlo.
Sí, vale. También soy el Loco del Viernes.
La semana se va apagando lentamente, como el sol que aún luce en mi ciudad, y aquí no llueve ni a hostias Sra. Narbona, ministra de mi corazón.
Como estoy en plena vorágine impositiva trimestral, me toca hacer un pequeño alto en el camino para tomar fuerzas y seguir trabajando mañana unas cuantas horas más. Así pues, me temo que mi descanso se reducirá a un ratito el Domingo por la tarde. Menos da una piedra, y si no que se lo digan a quienes “disfrutan” del dorado y amargo paro. No me quejaré demasiado por lo tanto.
De lo que sí pienso protestar y con voz bien fuerte es de los meapilas propietarios de una grandiosa doble moral, fervientes aplicadores de la excelsa ley del embudo. Ya sabéis que siempre barren para dentro, y excuso deciros para quién usan el extremo grande y el pequeño del artilugio en cuestión.
Viene el cabreo por asuntos laborales de “mi love”. Lleva tropecientos years currando en la Administración, donde siempre le han exigido resultados y responsabilidad. Es decir, quédate y haz horas extras no retribuidas por un tubo, porque son necesarias para sacar el trabajo adelante y obtener resultados. Sin problemas. Es una chica muy perfeccionista y ha cumplido con creces con tal de hacer las cosas comm’il faut, estupendamente.
Pero, ay de la temporada en que, por mor de repetidas visitas médicas consecuencia de un pequeño accidente de tráfico camino del trabajo, ha ido llegando al curro sin la esperada continuidad. ¡Oh, no era eso lo pactado, esclava! Teníamos confianza en ti… siempre que siguieras cumpliendo como una borrega, a lo tonto y sin protestar.
Si tienes que faltar a tus equis horas habituales, tendremos que replantearnos la política retributiva pactada. Hay que cumplir el horario a rajatabla. La responsabilidad comienza en la puntualidad. No sólo hay que efectuar el trabajo, sino que hay que permanecer espartanamente sentadita en el puesto hasta que suene la bocina y os den la suelta a la calle.
Claro que eso no reza para nosotros. Para ti… bronca y apercibimiento “en pago” a tus servicios anteriores. Para nosotros, refulgentes superiores, flexibilidad absoluta, puesto que el hecho de acudir al campo de golf o a la piscina climatizada durante el horario laboral no merma nuestra disposición responsable, sino que acrecienta nuestra productividad a través del relajo antiestrés.
En fin, que la tengo a la pobre al borde de la depre, jodida porque nadie la había llamado la atención en mierdacientos años de curro, y se siente ninguneada, defraudada y arrastrada por el lodo. Como resultado del show, me veo haciendo horas de pseudo-psiquiatra en casa, apañando el desaguisado de cuatro gilipollas a los que se la suda lo que cualquier persona decente pueda sentir ante sus juiciosos y lacerantes razonamientos.
Siento, pues, que la injusticia me va a putear durante un tiempo hasta que recupere a mi chica y la vuelva a montar en la moto del ajetreo diario. Mientras tanto, postearé, gritaré, la mimaré, oiré música y me pelearé de continuo con la vida, que unos días baila almibaradamente contigo y otros pretende pasarte a cuchillo sin contemplaciones y a traición.
Claro … que yo no pienso dejarme, dreamers.
Os abandono en compañía de un poco de música para el week-end. Que el desánimo que exhala la canción de Sabina y el grito de esperanza de la de Jackson Browne nos pongan delante de los ojos la dualidad que, como casi todo, se desprende de esa aventura llamada vida.
Y que ganen los buenos. O sea, nosotros ;-)))).
Besazos de corazón, anyway.
Powered by Castpost
Vivimos muy cómodos, muy felices, demasiado tal vez. De vez en cuando, es bueno darse cuenta de que existe una vida diferente a la nuestra, Está ahí, junto a nosotros. Solo tenemos que darnos un paseo "a la orilla de la chimenea" para ver las opciones. Sabina lo canta así, con alma.
Powered by Castpost
Este hit del colega Jackson Browne es el contrapunto animoso al desencanto de Sabina. No podemos caer en el desánimo. Debemos apretar el cuerpo para aguantar y sacarle el jugo a cuanto merezca la pena ser vivido. Stay, compañeros.
Como estoy en plena vorágine impositiva trimestral, me toca hacer un pequeño alto en el camino para tomar fuerzas y seguir trabajando mañana unas cuantas horas más. Así pues, me temo que mi descanso se reducirá a un ratito el Domingo por la tarde. Menos da una piedra, y si no que se lo digan a quienes “disfrutan” del dorado y amargo paro. No me quejaré demasiado por lo tanto.
De lo que sí pienso protestar y con voz bien fuerte es de los meapilas propietarios de una grandiosa doble moral, fervientes aplicadores de la excelsa ley del embudo. Ya sabéis que siempre barren para dentro, y excuso deciros para quién usan el extremo grande y el pequeño del artilugio en cuestión.
Viene el cabreo por asuntos laborales de “mi love”. Lleva tropecientos years currando en la Administración, donde siempre le han exigido resultados y responsabilidad. Es decir, quédate y haz horas extras no retribuidas por un tubo, porque son necesarias para sacar el trabajo adelante y obtener resultados. Sin problemas. Es una chica muy perfeccionista y ha cumplido con creces con tal de hacer las cosas comm’il faut, estupendamente.
Pero, ay de la temporada en que, por mor de repetidas visitas médicas consecuencia de un pequeño accidente de tráfico camino del trabajo, ha ido llegando al curro sin la esperada continuidad. ¡Oh, no era eso lo pactado, esclava! Teníamos confianza en ti… siempre que siguieras cumpliendo como una borrega, a lo tonto y sin protestar.
Si tienes que faltar a tus equis horas habituales, tendremos que replantearnos la política retributiva pactada. Hay que cumplir el horario a rajatabla. La responsabilidad comienza en la puntualidad. No sólo hay que efectuar el trabajo, sino que hay que permanecer espartanamente sentadita en el puesto hasta que suene la bocina y os den la suelta a la calle.
Claro que eso no reza para nosotros. Para ti… bronca y apercibimiento “en pago” a tus servicios anteriores. Para nosotros, refulgentes superiores, flexibilidad absoluta, puesto que el hecho de acudir al campo de golf o a la piscina climatizada durante el horario laboral no merma nuestra disposición responsable, sino que acrecienta nuestra productividad a través del relajo antiestrés.
En fin, que la tengo a la pobre al borde de la depre, jodida porque nadie la había llamado la atención en mierdacientos años de curro, y se siente ninguneada, defraudada y arrastrada por el lodo. Como resultado del show, me veo haciendo horas de pseudo-psiquiatra en casa, apañando el desaguisado de cuatro gilipollas a los que se la suda lo que cualquier persona decente pueda sentir ante sus juiciosos y lacerantes razonamientos.
Siento, pues, que la injusticia me va a putear durante un tiempo hasta que recupere a mi chica y la vuelva a montar en la moto del ajetreo diario. Mientras tanto, postearé, gritaré, la mimaré, oiré música y me pelearé de continuo con la vida, que unos días baila almibaradamente contigo y otros pretende pasarte a cuchillo sin contemplaciones y a traición.
Claro … que yo no pienso dejarme, dreamers.
Os abandono en compañía de un poco de música para el week-end. Que el desánimo que exhala la canción de Sabina y el grito de esperanza de la de Jackson Browne nos pongan delante de los ojos la dualidad que, como casi todo, se desprende de esa aventura llamada vida.
Y que ganen los buenos. O sea, nosotros ;-)))).
Besazos de corazón, anyway.
Powered by Castpost
Vivimos muy cómodos, muy felices, demasiado tal vez. De vez en cuando, es bueno darse cuenta de que existe una vida diferente a la nuestra, Está ahí, junto a nosotros. Solo tenemos que darnos un paseo "a la orilla de la chimenea" para ver las opciones. Sabina lo canta así, con alma.
Powered by Castpost
Este hit del colega Jackson Browne es el contrapunto animoso al desencanto de Sabina. No podemos caer en el desánimo. Debemos apretar el cuerpo para aguantar y sacarle el jugo a cuanto merezca la pena ser vivido. Stay, compañeros.
El loco del Lunes
No va bien este lunes extraño de la semana partida que cabalgamos. Y mira que no paro de decirme que, si el miércoles es fiesta, hoy debiera sentirme como si fuese jueves y pensar que falta poco para el próximo minifinde. Pero ni por esas. Hoy habito un día malencarado y extraño, en el que se me juntan las neuras propias y el aluvión de trabajo ajeno que me está cayendo encima.
Así que me cuesta hasta sonreir ¿sabéis? Pero debo reconocer que es en momentos como este, con un cierto aroma a desesperanza, cuando hay que sacar cuanto de bueno pueda haber aprendido uno en esta vida. Y eso hago. Escribo. Os escribo y me quejo con la boca pequeña y con el alma grande, que también para eso se parieron los blogs y los colegas.
Y es hacerlo y notar que la incapacidad que siento hoy se diluye un poco en el ambiente, que el peso compartido con más gente requiere de menos esfuerzo para soportarlo. Que sonrío de pensar lo gilipollas que soy muchas veces. Que los agobios comienzan a irse desde el mismo momento en que se reconoce su presencia y se decide uno a enfrentarlos al ritmo que buenamente se pueda usar, pero haciéndolo, en vez de auto-decirse lo pobre y miserable que se siente cada cual.
Y que ni el menda lerenda ni nadie somos Superman, ni la vida un paseo en carruaje hasta el baile de palacio. Pero que también podemos abrirnos el martes-night a marcarnos unas copas con los amigos, unos vaciles con la basca y unas risas con quien se nos cruce y esté por la labor.
Y el martes está ahí mismo, al lado, y con dos empujones ya habremos subido la cuesta.
Gracias, pues, por el apoyo moral que me habéis dado vía ciber-ondas. Ya decía yo que vosotros estábais ahí mismo para echarme una mano. Y lo habéis hecho, corazones ;-))).
¡Ah! Como esto va de psiquiatra a la carta, aquí os dejo dos opciones para que, según el estado de ánimo de cada uno, las uséis si os da la gana. Son dos canciones, una suave y otra fuerte. Oidlas si os apetecen. A mí me gustan las dos.
So long, dreamers.
Powered by Castpost
Os presento Crunchy Granola Suite, de Neil Diamond en El Greek Theatre de Los Angeles, grabando en directo el concierto Hot August Night. Esta canción es una sintonía para despertar el ánimo. Que así lo haga.
Powered by Castpost
Hay ocasiones en que la nostalgia se apodera de nuestra garganta, como hace Antonio Vega con su El sitio de mi Recreo. Esta otra opción resulta más suave y melancólica, pero también resulta preciosa, por lo menos para mí. Disfrutadlas si es posible. Kisses.
Así que me cuesta hasta sonreir ¿sabéis? Pero debo reconocer que es en momentos como este, con un cierto aroma a desesperanza, cuando hay que sacar cuanto de bueno pueda haber aprendido uno en esta vida. Y eso hago. Escribo. Os escribo y me quejo con la boca pequeña y con el alma grande, que también para eso se parieron los blogs y los colegas.
Y es hacerlo y notar que la incapacidad que siento hoy se diluye un poco en el ambiente, que el peso compartido con más gente requiere de menos esfuerzo para soportarlo. Que sonrío de pensar lo gilipollas que soy muchas veces. Que los agobios comienzan a irse desde el mismo momento en que se reconoce su presencia y se decide uno a enfrentarlos al ritmo que buenamente se pueda usar, pero haciéndolo, en vez de auto-decirse lo pobre y miserable que se siente cada cual.
Y que ni el menda lerenda ni nadie somos Superman, ni la vida un paseo en carruaje hasta el baile de palacio. Pero que también podemos abrirnos el martes-night a marcarnos unas copas con los amigos, unos vaciles con la basca y unas risas con quien se nos cruce y esté por la labor.
Y el martes está ahí mismo, al lado, y con dos empujones ya habremos subido la cuesta.
Gracias, pues, por el apoyo moral que me habéis dado vía ciber-ondas. Ya decía yo que vosotros estábais ahí mismo para echarme una mano. Y lo habéis hecho, corazones ;-))).
¡Ah! Como esto va de psiquiatra a la carta, aquí os dejo dos opciones para que, según el estado de ánimo de cada uno, las uséis si os da la gana. Son dos canciones, una suave y otra fuerte. Oidlas si os apetecen. A mí me gustan las dos.
So long, dreamers.
Powered by Castpost
Os presento Crunchy Granola Suite, de Neil Diamond en El Greek Theatre de Los Angeles, grabando en directo el concierto Hot August Night. Esta canción es una sintonía para despertar el ánimo. Que así lo haga.
Powered by Castpost
Hay ocasiones en que la nostalgia se apodera de nuestra garganta, como hace Antonio Vega con su El sitio de mi Recreo. Esta otra opción resulta más suave y melancólica, pero también resulta preciosa, por lo menos para mí. Disfrutadlas si es posible. Kisses.
Probando Castpost: The Sunset
Delenda est Cartago
En España hay muchas fiestas. De hecho, a los extranjeros les sorprende un montón la cantidad de fiestecillas, juergas, puentes y acueductos que coleccionamos por aquí. Y en cada Comunidad Autónoma, ciudad o pueblecito que se precie, nos lucimos con eventos a mayor gloria del patrón de la zona y para solaz de la gente del lugar y de los foráneos que nos visitan.
En el Arco Mediterráneo, al que me honro en pertenecer, somos muy dados a fabricarnos actividades lúdico-festivas en las que intervienen fuerzas antagónicas que luchan y se enconan representando batallas y escaramuzas acaecidas tiempo atrás. Lo más habitual es que en esos fastos aparezcan las fuerzas moras y cristianas rivalizando, antes en sus bélicos esfuerzos, ahora en riqueza de ropajes y suntuosidad de desfiles y recintos festeros. Todo ello se acompaña de grandes alardes pirotécnicos, arropados de inefables espectáculos de luz y sonido.
Pues bien, a finales de Septiembre le tocó el turno festero a mi ciudad. Claro que por aquí no usamos de los clonados "Moros y Cristianos" que tan amplia difusión tienen. En esta bendita y anciana tierra costera nos hacemos eco de la respuesta bélica de la imperial Roma al púnico atrevimiento del desafiante general cartaginés Aníbal. Sí. Hablo de aquel militar de Cartago (Túnez, por cierto), que plantó cara al augusto imperio (anticipándose a Astérix y Obélix) y, con elefantes incluidos, cruzó los Alpes y derrotó a las casi invencibles legiones en Tesino, Trebia, Trasimeno y Cannas, antes de pagar su agotada insolencia en la batalla de Zama.
Vengo con esto a deciros que en Cartago Nova se juega a "Cartagineses y Romanos", conmemorando que hace algo más de 2.200 años Escipión el Africano tuvo que poner en juego toda la potencia conjunta de Legiones y Armada de Roma para conquistar este trocito de Hispania que "resistía aún al invasor". Y lo celebramos con desfiles, brillantes armaduras, vibrantes desembarcos, rudas batallas, circo romano, bodas púnicas, campamento festero, música, juerga, comida y alcohol ... Comm'il faut, c'est vrai.
Todo es perfecto. Viva la diversión. Pero a mí me sigue acojonando, entre divertido e irónico, la extraña figura que apareja el funcionario pequeñito, tímido y de huidiza mirada que me atendiera hace pocos días en un organismo oficial, convertido por mor de la vorágine histórica en un tonante Tribuno bajo cuyo encendido y marcial verbo las tropas parecen a punto de escalar las murallas. O quedo convertido en estatua de sal al percibir a la comedida secretaria del arquitecto vecino, transformada en feroz Amazona de Uxama, sedienta de sangre romana, arengar a sus huestes enarbolando la refulgente falcata ibérica y con los ojos poseídos de venganza.
Ya sé que cualquier desmadre o relajo son legítimos y sientan de maravilla para salir un poco del delirium cotidiano. Conozco igualmente que nos encanta disfrazarnos de lo que sea, rememorando un eterno Carnaval que invirtiese la realidad con la ficción.
Pero como siempre, como cada año, me acabo preguntando quién constituye la verdadera faz de nuestra vida, si el funcionario y la secretaria o el tribuno y la amazona. ¿Sabremos algún día si es bueno ser quienes aparentemente somos ... o quienes desearíamos ser?
Es posible que haya algo en la propia vida que nos obligue a ir transitándola "con el freno puesto", sin permitirnos exhibir nuestra auténtica condición, nuestra alma verdadera. O que sea necesario ser "muy hombre" (o muy mujer ... sin acritud) para dar ese paso adelante y quitarnos la otra máscara, la falsa. O que nos dé miedo hacerlo ... o qué sé yo, corazones.
Pero veo el reflejo del Tribuno y de la Amazona ... Y si yo fuese Roma, tendría miedo.
Un deslumbrante par de besazos cartagineses para todos, dreamers.
Ave, romanos. Temblad. He vuelto ;-))))
En el Arco Mediterráneo, al que me honro en pertenecer, somos muy dados a fabricarnos actividades lúdico-festivas en las que intervienen fuerzas antagónicas que luchan y se enconan representando batallas y escaramuzas acaecidas tiempo atrás. Lo más habitual es que en esos fastos aparezcan las fuerzas moras y cristianas rivalizando, antes en sus bélicos esfuerzos, ahora en riqueza de ropajes y suntuosidad de desfiles y recintos festeros. Todo ello se acompaña de grandes alardes pirotécnicos, arropados de inefables espectáculos de luz y sonido.
Pues bien, a finales de Septiembre le tocó el turno festero a mi ciudad. Claro que por aquí no usamos de los clonados "Moros y Cristianos" que tan amplia difusión tienen. En esta bendita y anciana tierra costera nos hacemos eco de la respuesta bélica de la imperial Roma al púnico atrevimiento del desafiante general cartaginés Aníbal. Sí. Hablo de aquel militar de Cartago (Túnez, por cierto), que plantó cara al augusto imperio (anticipándose a Astérix y Obélix) y, con elefantes incluidos, cruzó los Alpes y derrotó a las casi invencibles legiones en Tesino, Trebia, Trasimeno y Cannas, antes de pagar su agotada insolencia en la batalla de Zama.
Vengo con esto a deciros que en Cartago Nova se juega a "Cartagineses y Romanos", conmemorando que hace algo más de 2.200 años Escipión el Africano tuvo que poner en juego toda la potencia conjunta de Legiones y Armada de Roma para conquistar este trocito de Hispania que "resistía aún al invasor". Y lo celebramos con desfiles, brillantes armaduras, vibrantes desembarcos, rudas batallas, circo romano, bodas púnicas, campamento festero, música, juerga, comida y alcohol ... Comm'il faut, c'est vrai.
Todo es perfecto. Viva la diversión. Pero a mí me sigue acojonando, entre divertido e irónico, la extraña figura que apareja el funcionario pequeñito, tímido y de huidiza mirada que me atendiera hace pocos días en un organismo oficial, convertido por mor de la vorágine histórica en un tonante Tribuno bajo cuyo encendido y marcial verbo las tropas parecen a punto de escalar las murallas. O quedo convertido en estatua de sal al percibir a la comedida secretaria del arquitecto vecino, transformada en feroz Amazona de Uxama, sedienta de sangre romana, arengar a sus huestes enarbolando la refulgente falcata ibérica y con los ojos poseídos de venganza.
Ya sé que cualquier desmadre o relajo son legítimos y sientan de maravilla para salir un poco del delirium cotidiano. Conozco igualmente que nos encanta disfrazarnos de lo que sea, rememorando un eterno Carnaval que invirtiese la realidad con la ficción.
Pero como siempre, como cada año, me acabo preguntando quién constituye la verdadera faz de nuestra vida, si el funcionario y la secretaria o el tribuno y la amazona. ¿Sabremos algún día si es bueno ser quienes aparentemente somos ... o quienes desearíamos ser?
Es posible que haya algo en la propia vida que nos obligue a ir transitándola "con el freno puesto", sin permitirnos exhibir nuestra auténtica condición, nuestra alma verdadera. O que sea necesario ser "muy hombre" (o muy mujer ... sin acritud) para dar ese paso adelante y quitarnos la otra máscara, la falsa. O que nos dé miedo hacerlo ... o qué sé yo, corazones.
Pero veo el reflejo del Tribuno y de la Amazona ... Y si yo fuese Roma, tendría miedo.
Un deslumbrante par de besazos cartagineses para todos, dreamers.
Ave, romanos. Temblad. He vuelto ;-))))