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La vida al sol
Cada momento vivido es irrepetible: comunícalo.
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La vida transcurre como también lo hace el sol que le da soporte. Comunicar aquello que nos gusta o que nos destroza, pero que -al fin y al cabo- nos acontece, puede ser una buena experiencia.
Sindicación
 
¿Qué me pasa, Doctor?
A veces, es duro reconocerlo, tomo conciencia de que tengo mis adicciones. No es que me dedique al levantamiento de vidrio, a la jeringuilla o al polvo blanco. No, aunque podría hacer un intento. Más bien me refiero al duro deporte del bloggin’, de las bitácoras en internet.

No es un deporte olímpico, aunque pudiera merecerlo, sino algo más disciplinado y suave, como el tai-chi, la meditación trascendental, la cocina japonesa o el tute. No os riáis, compañeros. Contestadme si no. Llegó desmañadamente un día, como una de esas cosas que se prueban porque estás harto de verlas publicitadas en revistas informáticas y en anuncios que te llegan vía e-mail. Ya sabéis, si no tienes un blog no eres nadie ;-))

Entré, por probar y por probarme, una melancólica tarde (ah, el “spleen” de las tardes en algunas ciudades). Tras cumplimentar las formalidades que te exigen este tipo de prácticas informáticas (usuario, password, nombre del espacio, …) pergeñé unas descoloridas líneas en las que intentaba contar por qué narices me metía en estos vericuetos. No miento. Ahí está. En mi blog. Conformando mi primer post de hace un mes o algo así.

Sorpresivamente, dos, creo que tres, personas se asomaron y me escribieron los primeros comentarios. Asombroso, había gente que dedicaba un poco (o un mucho) de su tiempo a estos menesteres. Y no les importaba compartirlo/perderlo con los demás. De ahí a que pensara en el blog como un instrumento solidario pasaron pocos instantes. Estaba realmente sorprendido.

Me piqué. Y eso fue mi perdición. Poco a poco fui navegando, conociendo más gente a través de la red, atreviéndome a desgranar post tras post, comenzando a desnudarme ante los demás (cosa que jamás hubiera siquiera contemplado) y aprendiendo las reglas “non scriptas” del juego: respeto, libertad, tolerancia, curiosidad, diversión, generosidad, solidaridad, familiaridad, vida –pues- vivida de otra forma “diferente” y novedosa.

También aprendí que buscando buena gente … sueles encontrar buena gente. Casi nada. Y que todo este jaleo me gustaba, me encantaba. Y ahora no puedo pasar sin ello, doctor. ¿Usted cree, vosotros creéis, que esto es malo? ¿Pensáis que me curaré de esta adicción? ¿O quizás sea mejor renunciar a toda cura y vivir bajo el mandato de este dulce pecado?

Pero, ¿qué razones te pueden impulsar a este “strip-poker” periódico de tu alma y de tus sentimientos ante gente a la cual no has visto en tu puñetera vida? Yo ando hecho un lío. No sé si se debe a un natural impulso exhibicionista que podamos tener. O quizás a la urgente necesidad de contar tus penas o tus alegrías a quien sea. O será la apremiante sensación de compartir en vez de meramente atesorar vivencias. O es posible que prime el instinto de ejercer de “voyeur” en los post ajenos, espiando por un agujerito de la pared sin que nos vean. Algún día os preguntaré vuestros motivos para hacerlo.

¿Y sabéis qué os digo? Que me da igual. Que me importa un huevo. Que no pienso (hoy por lo menos ;-D) plantearme siquiera qué arcanas razones me llevaron a este vicio o a esta aventura.

Porque aquí estoy, con vosotros, tomándome un café y charlando tan rica y placenteramente. En mi casa, con tranquilidad y relax.

Al sol. Con un par …

Besos de Café con Leche, bloggers.
 
Comentario:
guauuuuu Doc, te leo, leo y leo ... quiero dejarte mis buenas noches pero aun no quiero comentar, quiero leerte un poco más.
Muchos besitos y un abrazo muy fuerte
 
Comentario:
La pregunta del millón, Dock. Yo, he dejado de hacérmela ¿para qué? si esto nos proporciona momentos tan agradables (o más) que una charla en el café de la esquina con los amigos. Dicen que todo lo que da placer, es pecado o engorda, pues no, al fín encontré algo que no cumple las normas.
Un beso blogero.
 
Comentario:
A mi me gusta leer blogs porque creo que la gente cuando escribe es mas real, dejan su esencia en cada frase, a veces incluso escriben lo que no se atreven a decir.
Por cierto, tienes un ojo clinico para entender lo que quiero decir. No me suelo arrepentir, aunque hay momentos en los que dudo.
Probare esa pepsi!
Un beso
 
Comentario:
Yo, si no es mucho pedir, prefiero Pepsi-Max, también sin azúcar: el refresco definitivo, creedme.

 
Comentario:
Definitivamente, el blog crea adicción, probablemente buena para la salud, pero adicción sentimental al fin y al cabo.
Ya sé que podrías llamar a alguien por teléfono, pero no sería lo mismo. Los post de un blog son un producto algo más elaborado, sentido con más hondura, más plenos, de sabor más fuerte.
Además, están las acotaciones. los comentarios, que jalonan tu camino y te hacen sentirte comunicado con los ángeles ... o con los demonios ;-)
Veo que, de seguir así, no tendré más remedio que ampliar el negocio y, aparte del café, poner Coca-Cola light con limón y algún orujo pa las ocasiones, compañeros.
Salud, bloggers.
 
Comentario:
Para mí ha sido totalmente adictivo, empieza incluso a sobrepasarme, he dejado de ver otro tipo d páginas en internet, pues no tengo tiempo para otra cosa que no sean blog's.
Saludos desde mi convento.
Post salutio: Dockof tu maestría es una droga que necesitamos a diario.
 
Comentario:
Casi más que escribir, lo paso mejor leyendo y leyendo cosas interesantes como las tuyas. Has contado lo que nos pasa a todos pero o no sabemos o podemos contar.

Un abrazo.
 
Comentario:
Caro Doc: Ah...,¿ pero el doctor no lo eras tú?, al menos yo vengo todos los días por mi píldora balsámica, con el sabor a eucalipto de este verde que sirve de lecho a las letras de oro con que nos obsequias. Usted lo que tiene querido - te diría el doctor - es un ataque de cordura y lo mejor es que lo comparte con los demás. Sigue filosofando Doc, que aquí tienes un acólito peripatético con el que charlar a la orilla de la mar. Un abrazo libertario Doc.
 
Comentario:
Esto es algo que disfruto...y si admito que es adictivo, uff me ire una semana sera mi prueba de fuego si puedo sobrevivir sin leerlos!!

siempre es un placer pasar por su espacio...y disfrutar su cafè!

Un beso en la punta de la nariz!
 
Comentario:
Mis besos son de Coca Cola light al limón aliñada con alguna lagrimilla. Hoy, definitivamente, no es mi día.

Besos.
 
Comentario:
Pues a mi me encanta ese café (el mío sin leche, por favor... y sin azucar, que según mi médico, la dulzura la pongo yo de largo) que bebo contigo todas las tardes.

Gracias por dejarme sentar en tu mesa.

Besos de una maia.
 
Comentario:
Doc...
a este paso, tu blog va a convertirse en un diván de bloggers inquietos que buscan una explicación. Porque hasta cuando preguntas, estás respondiendo.
No sé qué te pasa, pero no creo que sea nada malo.
Es sólo bloggería, una forma de ser, de preguntarse y, sin querer, responderse.
Gárgaras.
 
Comentario:
Yo empecé por provar,( como casi todo), empecé hablando de noticias, y mis puntos de vista, pero un buen día, la cosa cambió, el blog evolucionó, y se convirtió en lo que hoy es, (que no lo tengo muy claro), y la verdad, disfruto más blogeando, que visitando las típicas páginas web. Somos tantos, tan diferentes y con tantas cosas por decir...
Un saludo;
J.
 
Comentario:
En mi caso nunca el tiempo es perdido que diría Manolo García, es compartido contigo y el resto de la pandi. Y sabes una cosa? Para mí es muy placentero y gratificante aunque a veces si que es un poco adictivo jajajja
Besos
No