Besos y abrazos de malva y romero
Hoy es Viernes Santo. Estoy de vacaciones. No voy a mi despacho. O mejor dicho, sí que voy. Voy todos los días con la familia y los amigos a ver pasar las procesiones de esta Semana Santa. Y las vemos de puta madre desde el balcón y el mirador del primer piso en el que trabajo, que da a una calle por donde transitan todas ellas.
La calle, … mi calle. Es raro en los tiempos que corren, pero trabajo en la calle Mayor (Main Street, que dirían los ingleses) de la ciudad mediterránea en la que yo nací. Ya no es habitual, por la movilidad geográfica y social y por el propio ritmo de vida que llevamos, crecer y trabajar en la misma villa en la que “caímos” al mundo. Pero así ha sido, debido a una serie de casualidades. Y no me quejo … demasiado.
Aunque se llama calle Mayor, su nombre es un anacronismo, una reminiscencia del pasado. No es la más grande, ni la mejor cuidada, ni la de mejores edificios, … ni siquiera vive gente en ella, porque está ocupada por oficinas, bancos, cafeterías y tiendas, pero está enclavada en su sitio justo, en medio del casco antiguo, en la ruta que lleva del edificio de Capitanía General al Puerto “a quien los de Cartago dieron nombre”, hendiendo esa vieja zona como un cuchillo, y convirtiéndose durante el día en la Wall Street de la ciudad.
Para mí representa casi la cuadratura del círculo, porque en sus aledaños comencé mis estudios infantiles hace “dos o tres días” ;-)) (es broma, claro), y tras salir fuera a cursar carrera universitaria, hacer de comando con el ejército, volver e iniciar mi primer curro adulto, he vuelto a terminar en el mismo sitio donde empecé, apenas a unos pocos cientos de metros, los que separan mi antiguo colegio de mi actual despacho.
Y eso me lleva a preguntarme si así es el devenir de la vida. Si estamos condenados a volver siempre al mismo lugar para aprender de nuevo y desaprender después. Si tenemos que desenamorarnos cada vez para posteriormente volvernos a querer. Si habrá otro fin para esta rueda que no sea la propia desaparición nuestra cuando nos llegue el momento.
Quiero pensar que no funcione esta ruleta así, de forma tan determinista. Necesito también creer que se puede romper esa rutina lineal y convertirla al menos en círculos concéntricos que siguen girando pero se agrandan y mejoran cada vez más, conforme nosotros mejoramos, aprendemos, maduramos y ensayamos ser felices.
No deseo ser tan esotérico, pero es que cuesta explicarse. No me importa seguir en mi “inicio del círculo” en mi calle Mayor. No. Pero quiero, necesito cambiar y mejorar. No me conformo con quedarme como soy, con no evolucionar, con acomodarme. A través de vuestra ayuda, lo estoy consiguiendo. Por de pronto, me he puesto a escribir, que hacía siglos que no lo intentaba. He comenzado a comunicarme, a no estar solo. Y me gusta, Y me gustáis, bloggers.
Y me sigo desnudando. Ya lo creo que lo hago. Con una impudicia extraña y deseada a la vez, casi sensual. Pero con auténtica necesidad y ansia. De verdad.
Hoy, tras la ducha, para enfrentar o acariciar al día, que lo mismo da, llevaba perfume de Yatchman, unos ceñidos culeros de color malva … y ganas de que el día se hiciera mi amigo o mi amante. Ya es un cambio, corazones.
Ha pasado el Sunset del día. Ya son las nueve de la noche. Entré en casa, en la playa, respondí a vuestros comentarios del blog con mucho cariño, porque me apetecía, no por obligación. Allí estábais todos, bellos y risueños como dioses griegos. Mi corazón se alegró al veros. Tomé exóticos brebajes con vosotros y me despedí hasta mañana, en el mismo sitio. Feliz.
Tras nuestro encuentro, remansé las sensaciones vividas y ahora, en bandeja de algodón, os las sirvo en forma de post.
Un montón de besos y abrazos de malva y romero ¿sensuales?
La calle, … mi calle. Es raro en los tiempos que corren, pero trabajo en la calle Mayor (Main Street, que dirían los ingleses) de la ciudad mediterránea en la que yo nací. Ya no es habitual, por la movilidad geográfica y social y por el propio ritmo de vida que llevamos, crecer y trabajar en la misma villa en la que “caímos” al mundo. Pero así ha sido, debido a una serie de casualidades. Y no me quejo … demasiado.
Aunque se llama calle Mayor, su nombre es un anacronismo, una reminiscencia del pasado. No es la más grande, ni la mejor cuidada, ni la de mejores edificios, … ni siquiera vive gente en ella, porque está ocupada por oficinas, bancos, cafeterías y tiendas, pero está enclavada en su sitio justo, en medio del casco antiguo, en la ruta que lleva del edificio de Capitanía General al Puerto “a quien los de Cartago dieron nombre”, hendiendo esa vieja zona como un cuchillo, y convirtiéndose durante el día en la Wall Street de la ciudad.
Para mí representa casi la cuadratura del círculo, porque en sus aledaños comencé mis estudios infantiles hace “dos o tres días” ;-)) (es broma, claro), y tras salir fuera a cursar carrera universitaria, hacer de comando con el ejército, volver e iniciar mi primer curro adulto, he vuelto a terminar en el mismo sitio donde empecé, apenas a unos pocos cientos de metros, los que separan mi antiguo colegio de mi actual despacho.
Y eso me lleva a preguntarme si así es el devenir de la vida. Si estamos condenados a volver siempre al mismo lugar para aprender de nuevo y desaprender después. Si tenemos que desenamorarnos cada vez para posteriormente volvernos a querer. Si habrá otro fin para esta rueda que no sea la propia desaparición nuestra cuando nos llegue el momento.
Quiero pensar que no funcione esta ruleta así, de forma tan determinista. Necesito también creer que se puede romper esa rutina lineal y convertirla al menos en círculos concéntricos que siguen girando pero se agrandan y mejoran cada vez más, conforme nosotros mejoramos, aprendemos, maduramos y ensayamos ser felices.
No deseo ser tan esotérico, pero es que cuesta explicarse. No me importa seguir en mi “inicio del círculo” en mi calle Mayor. No. Pero quiero, necesito cambiar y mejorar. No me conformo con quedarme como soy, con no evolucionar, con acomodarme. A través de vuestra ayuda, lo estoy consiguiendo. Por de pronto, me he puesto a escribir, que hacía siglos que no lo intentaba. He comenzado a comunicarme, a no estar solo. Y me gusta, Y me gustáis, bloggers.
Y me sigo desnudando. Ya lo creo que lo hago. Con una impudicia extraña y deseada a la vez, casi sensual. Pero con auténtica necesidad y ansia. De verdad.
Hoy, tras la ducha, para enfrentar o acariciar al día, que lo mismo da, llevaba perfume de Yatchman, unos ceñidos culeros de color malva … y ganas de que el día se hiciera mi amigo o mi amante. Ya es un cambio, corazones.
Ha pasado el Sunset del día. Ya son las nueve de la noche. Entré en casa, en la playa, respondí a vuestros comentarios del blog con mucho cariño, porque me apetecía, no por obligación. Allí estábais todos, bellos y risueños como dioses griegos. Mi corazón se alegró al veros. Tomé exóticos brebajes con vosotros y me despedí hasta mañana, en el mismo sitio. Feliz.
Tras nuestro encuentro, remansé las sensaciones vividas y ahora, en bandeja de algodón, os las sirvo en forma de post.
Un montón de besos y abrazos de malva y romero ¿sensuales?
Comentario:
Choi, la vida tiene apariencia de círculo. Pero yo quiero romperlo para mejorar. ¿Te parece, guapa?
Hi, MayBe. Lo de la coincidencia geográfica es un mero accidente. Me importa más la evolución en la vida. Y estoy en eso, peleándome un poco cada día, y con inquietudes. Gracias por tu reflexión. Montón de kisses.
Jartos, te leeré con más tranquilidad el Lunes. Siento que estés fuera de tu tierra, pero algo me dice que sabes aprovechar cada momento de tu vida.
Tengo la sangre roja, Walker. Pero muchas gracias por el piropo. Explícamelo en algún Sunset, porfa. Besazos camineros y rocieros.
Paloma, eso es. Así es la vida. Siempre haciendo, comenzando, viviendo algo, aunque tenga marcas o tachones. Pero los hemos hecho nosotros, y eso es importante. Besos.
Hola, Des, pa eso estamos. Para encontrarnos cuando estamos solos, aunque sea Semana Santa. Sweet kisses pa la semana que viene, que nos hará falta.
Fray, en la diana. Es justo lo que me está pasando. Hay temas recurrentes que vuelven a visitarme, a sucederme. Aunque, yo sé algo más que la última vez que los enfrenté. Gracias y un abrazo.
Golfo, bienvenido, compañero. Me alegro de que te bebas mis post, pero yo cuando quiero algo genial, me tomo los tuyos, canalla. Tranqui, no citaré más mis slips ceñidos, salvo alguna petición expresa ... ;-))
Hi, MayBe. Lo de la coincidencia geográfica es un mero accidente. Me importa más la evolución en la vida. Y estoy en eso, peleándome un poco cada día, y con inquietudes. Gracias por tu reflexión. Montón de kisses.
Jartos, te leeré con más tranquilidad el Lunes. Siento que estés fuera de tu tierra, pero algo me dice que sabes aprovechar cada momento de tu vida.
Tengo la sangre roja, Walker. Pero muchas gracias por el piropo. Explícamelo en algún Sunset, porfa. Besazos camineros y rocieros.
Paloma, eso es. Así es la vida. Siempre haciendo, comenzando, viviendo algo, aunque tenga marcas o tachones. Pero los hemos hecho nosotros, y eso es importante. Besos.
Hola, Des, pa eso estamos. Para encontrarnos cuando estamos solos, aunque sea Semana Santa. Sweet kisses pa la semana que viene, que nos hará falta.
Fray, en la diana. Es justo lo que me está pasando. Hay temas recurrentes que vuelven a visitarme, a sucederme. Aunque, yo sé algo más que la última vez que los enfrenté. Gracias y un abrazo.
Golfo, bienvenido, compañero. Me alegro de que te bebas mis post, pero yo cuando quiero algo genial, me tomo los tuyos, canalla. Tranqui, no citaré más mis slips ceñidos, salvo alguna petición expresa ... ;-))
Comentario:
Ya lo creo que escribes, Doc, y de qué manera. Y aquí nos tienes a todos tus fieles lectores cada día (yo he faltado un par de ellos, pero vuelvo al redil) deseando bebernos otro frasquito de esas esencias de vida que tan bien escancias.
Un saludo santo, Doc, y un abrazo golfo. Y empieza a ser una mala costumbre eso de hablarnos de tus ceñidos calzoncillos de después de la ducha. ¡Que no semos de piedra, Doc!
Un saludo santo, Doc, y un abrazo golfo. Y empieza a ser una mala costumbre eso de hablarnos de tus ceñidos calzoncillos de después de la ducha. ¡Que no semos de piedra, Doc!
Comentario:
Nuestra linea de la vida suele entrecruzarse muchas veces consigo misma, es como si nos diera la oportunidad de recomenzar de nuevo evitando los errores del pasado.
Un abrazo desde mi convento.
Un abrazo desde mi convento.
Comentario:
Esto está un poco triste con todo el mundo de vacaciones, por esos mundos de Dios y os echo de menos. Así que me he alegrado de pasar por aqui y encontrarme con tu post.Eres un tío "guay del Paraguay" y ¿pa qué voy a decir más?
Besitos desde el Mediterráneo.
Besitos desde el Mediterráneo.
Comentario:
Nos pasamos la vida pasando página, cerrando y abriendo capítulos nuevos, escribiendo sobre páginas en blanco, algunas veces con tachones, pero ¿así es la vida?
Muchos besitos
Muchos besitos
Comentario:
Eres de una nobleza que pasma
Comentario:
Pues a lo mejor eres un tipo con suerte, lo más seguro, pero por eso y por otras muchas cosas.
Refiriendome al tema geografico, yo no pude estar o quedarme donde nací (por cierto cerca de tu tierra) y ahora donde estoy no es mi tierra, pero aquí estamos y aquí seguimos. Contentos, porque no, hay que arrimarse a las pocas alegrias y disfrutar de ellas.
Gracias por tu relato. Un abrazo.
Refiriendome al tema geografico, yo no pude estar o quedarme donde nací (por cierto cerca de tu tierra) y ahora donde estoy no es mi tierra, pero aquí estamos y aquí seguimos. Contentos, porque no, hay que arrimarse a las pocas alegrias y disfrutar de ellas.
Gracias por tu relato. Un abrazo.
Comentario:
Creo que cada historia es distinta, cada una con su principio y final propios, y que nos ayudan a evolucionar. El que las experiencias puedan resultar tediosas por parecer repetitivas, al menos nos impulsa a buscar y emprender cosas nuevas, y eso siempre es positivo. En cuanto a que tu vida se desarrolle siempre en el mismo entorno geográfico, piensa que te ahorras la añoranza de otros paisajes.
Bisous :)
Bisous :)
Comentario:
la vida no es solo un acpitulo, son muchos, cada uno con un principio y con un final y por supuesto un continua, y ala atra cosa!! quizas estemos dando vueltas en circulo??
besitos salados de CHOI
besitos salados de CHOI





