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La vida al sol
Cada momento vivido es irrepetible: comunícalo.
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La vida transcurre como también lo hace el sol que le da soporte. Comunicar aquello que nos gusta o que nos destroza, pero que -al fin y al cabo- nos acontece, puede ser una buena experiencia.
Sindicación
 
Sólo pienso en tí
Ni siquiera era viernes, ni sábado, ni finde. Aconteció ayer, un simple miércoles a las once y pico de la noche. Y lo ocurrido me reafirmó en la idea de que hay que vivir todos los días que se nos pongan por delante, en lugar de dejarlos pasar en pos de un “maravilloso e irrepetible” week-end que quizás nunca suceda.

Habito en los aledaños de la Alameda con la Avenida Reina Victoria de mi ciudad. La zona es un boulevard amplio, de edificios modernos, con hileras de palmeras en las aceras laterales y un ancho paseo central lleno de arbolado, césped y fuente. Bastante agradable para pasear casi “a la antigua”, sin prisas y disfrutando del tiempo.

Por ese lugar tan “adecuado” tiene por costumbre sacarme a caminar mi amo-perro todas las noches, llueva o no (que no lo hace casi nunca), para tranquilizar mis ánimos encendidos tras una jornada de trabajo y dotarme de un liviano ejercicio físico que vigorice mi cuerpo y me permita organizar mi cerebro y todo lo que bulle en su interior.

Serían casi las once y media de la noche. Hacía una temperatura mediterráneamente sabrosa: diecisiete grados de auténtico lujo. Comenzamos (mi amo y yo) nuestro paseo nocturno, él hozando por todas partes y disfrutando de sus locas idas y venidas, yo controlándolo desde lejos y abstrayéndome a un tiempo, tal como me gusta hacer habitualmente, dejando la cabeza pensando al ralentí, permitiendo que mis pensamientos fluyesen libremente y con suavidad.

Me crucé con la gente de siempre. Otros pares de amos-perros/siervos-humanos ejercitándose en idénticas tareas a la nuestra. Parejitas chico-chica haciendo acrobáticos ejercicios amorosos, dándose unos piquitos cuando no devorándose en feliz nocturnidad. Pandillas de chavales volviendo a casa, hablando fuerte, desperdigando hormonas en ruidoso bullicio. Lo de siempre, nada especial bajo la Luna.

Y entonces lo ví. Mejor dicho, les ví. A ella, flaquita, larguirucha, melenita morena corta, vaqueros interminables sobre finos alambres de piernas, la conocía. Sé de su ligera deficiencia mental, porque la veo a diario tomar el autobús que la lleva junto a otros compañeros a la “Escuela de Educación Especial”, eufemismo que indica el sitio donde les entretienen enseñándoles un oficio primario para ocupar sus horas y darles sensación de trabajo. A pesar de cómo lo expreso, sé que funcionan muy bien, porque conozco el centro. Sólo critico el nombre, ya sabéis, por joder un poco.

Él, algo más bajo y definitivamente más fuerte, con el pelo rubio corto, tenía buena planta visto de espaldas. Sólo su andar vacilante, como el de un marino que acabara de bajar a tierra tras una larga travesía, me hizo sospechar algún tipo de complicación etílica. Errónea apreciación. La chavala lo llevaba amorosamente cogido de la punta de la mano, tirando de él, hablándose los dos en media lengua, mientras chapoteaban en seco y trastabillaban pugnando por mantener una inquieta dignidad.

Yo me encontraba a la sazón a no más de 15 ó 20 pasos. De repente, se pararon en firme. Lentamente, compusieron a cámara lenta una extraña figura, en la que se ponían las manos en los hombros, separando el resto del tronco y acercando entre sí las caritas pálidas. No necesité más para intuir el lejanamente infinitesimal piquito que se estaban dando. Como niños jugando a los médicos, recordé.

Aparté al momento ese pensamiento de mi mente. ¿Acaso no tienen derechos, ... ningún derecho? La idea se abrió paso en mi cabeza de forma contundente, dolorosa. Y torpemente, casi pidiendo perdón, me dí la vuelta con mi perro de forma arrebatada, para no molestarlos, con la intención de dejarles el escenario verde y frondoso de la Alameda para ellos solos y para su amor cómplice.

Mientras lo hacía, me venía a la cabeza aquella canción que nos brindaba Víctor Manuel hace unas primaveras : “ Hey, sólo pienso en ti. Juntos de la mano se les ve por el jardín. No puede haber nadie en este mundo tan feliz. Hey, sólo pienso en ti”.

Y se me cayeron, toc-toc, los pirulos al suelo. Y un par de lagrimillas ensayaron a salir de mis ojos y a querer rodar por la nariz, pero fui un pistolero rápido y me las limpié antes que nadie las observara.

Y me fui para casa. Jodido pero contento de los prodigios que nos son dados ver en algunas ocasiones, aunque no sea fin de semana, sino sólo un puto miércoles casi a media noche. Y os prometo que llevaba una sonrisa de oreja a oreja, que todo el mundo me parecía buena gente y que hoy el día está resultando una balsa de aceite.

“Sólo pienso en ti”, je, je , … y en el blog, y en el Sunset, y en la vida que parece ser un poco más humana si cabe.

Cálidos besos, con croissants y café con leche, queridos dreamers.






 
Comentario:
A ver... Un bloody-mary con absolut para el freire que está este Sunset muy apagado. A ver si dejas a la AEAT un rato y te acuerdas de nosotros.
Un abrazo conventual.
 
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¡Corriendo me has hecho venir!... ¡Mira que compararme con la Renta!, amos por dios, así cualquiera escribe, jajaja, es broma.
Cuídate mucho mucho mucho
 
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Vengo a corregirte ¿cómo que si tu escribieras así? me cagu'en la leche .. ¿y cómo te crees que escribes, corasón de melón?
¿no has tenido un buen día?
Muchos besitos y un abrazo enorme de fuerte
 
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Muchos besitos dulces para ti
 
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Muchos besitos dulces para ti
 
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Solo una sonrisa :) cómplice.

Besos de una maia.
 
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Increíble, Doc. Me has hecho que yo también me emocione sólo al leerlo y que en mi cabeza resuene con claridad la voz de Víctor Manuel, que seguro me acompañará hasta quedarme dormida.
Sigue descubriendo las pequeñas cosas y compratiéndolas con nosotros.

Besotes.
 
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Querido Doc, lo que cuentas me deja como una sardina.
Ufff, muchas gracias por recordar cosas como esa.

Besos
 
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mas besitos salados de CHOI :)
 
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Sin duda, oyes, sin duda, este el post que más me ha gustado.
Te diría cien cosas, pero para qué, qué carajo te voy a contar yo después de lo que has escrito... sería una inutilidad, no crees?
yo también tengo un amo-perro, pero me faltan tus ojos o la forma de usarlos para darme cuenta de esas cosas que caminan a mi alrededor, a ti no te pasan desapercibidas doc, ese es el rollo.
Cómo no puedo competir, qué tontería, te voy a poner algo que me acaba de llegar a mi bandeja de correo, no viene a cuento el texto pero me ha encantado y lo quiero compartir. Cuidado, que este sí puede competir contigo, es decir, que lo veo a tu altura ;-)
mil besos doc... mil besos

"Amor mío, no te quiero por vos, ni por mí, ni por los dos juntos. No te quiero porque la sangre me llame a quererte. Te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no paso de tu cuerpo, de tu risa. Hay horas en que me atormenta que me ames [...] Total parcial: te quiero. Total general: te amo [...] Lo que mucha gente llama 'amar' consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor. Como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto".

[ Julio Cortázar, Rayuela ]
 
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Todos necesitamos el amor, sentirnos amados y amar. Es una historia muy bonita y tierna.
Un beso
 
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Eres capaz de ver lo mas bello de las personas y hacermelo ver como si fueran mis ojos los que paseaban por la Alameda.
Que gustazo volver a verte por aqui.
Sabes que necesito leerte.
Un besazo
P.D. Un dia de estos te mando el resto del espejo.
 
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Muy bueno el post, menos la canción...
No me gusta nada, me angustia...
Un abrazo
 
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Hostia, Doc, qué maravilloso artículo.

Maravilloso, de verdad.

Una noche me escapo a compartir contigo ese paseo.

Abrazos, amigo.
 
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Regrese y de nuevo estas en el blog!!

despues de leerte es imposible contener el sentimiento, gracias por sensibilizarnos, la vida tiene tantos momentos magicos...hay que tener los ojos abiertos y el corazon limpio

Un beso en la punta de la nariz!
 
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Ah, el amor... L'Amour... siempre sabe abrirse camino superando todas las adversidades... Felices ellos, los que caen, los que se dejan arrastrar por el amor y la pasión... y felices los que podemos contemplarlo... y los que tenemos un Dock que nos lo cuenta porque lo ha sentido...
 
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¡Jo! Dock, eres especial para hacernos llegar esos sentimientos y ponernos "bandurrio" el corazón. Pero ¡mira que te quiero!.
Un besito.
 
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Precioso post, doc. Y más hoy, que tengo la lágrima fácil ¡si hasta he llorado con Urgencias!

Son bonitos esos momentos que, aunque te emocionen, te dejan luego con la sonrisa puesta todo el día.

Un besazo.
 
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Bonito post y bonita canción.

Y sí, son especiales, ven el mundo de una manera más honesta, sin dobleces...

(Me encanta como escribes)
 
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jop, me he quedeado CHOF
:S
besitos salados de CHOI
 
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Ellos ven el mundo de una manera más real. Ellos pueden encontrar el amor y la felicidad más rapidamente que nosotros que enfrascados en nuestras idas y venidas a la maxima velocidad nos olvidamos de pensar y de sentir. Tienen todo su derecho.
Bueno, como veras me llamo Leonel y vengo desde el blog de Choi y no me arrepiento ya que este es un precioso post. Gracias por compartir esa hermosa experiencia con nosotros.
 
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Ella le regala alguna flor y él le dibuja en un papel... algo parecido a un corazón... hey, sólo pienso en ti.
Muchos piquitos con corazón para ti, querido Doc.
 
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Puedo asegurarte que si son especiales, en ellos no cabe la mentira, la traición, o la falsedad. Debió ser hermoso verlos en su demostración de amor, y no te de verguenza que te ven llorar por ello, los hombres también lloramos y ello nos dignifica.
Un abrazo conventual.
 
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A mí me parece que ante esta realidad concreta que tú cuentas, lo peor no es la sorpresa, lo peor es cerrar los ojos, y no sólo quienes no tenemos a nadie cercano así, también lo hacen quienes tienen que velar por su bienestar. No nos damos cuenta de que les negamos un derecho que tienen por el hecho de ser personas.
Por otro lado, un secreto (que deja de serlo ahora mismo, claro): escuchando esta canción, mientras alguien me la cantaba mirándome a los ojos, empezó mi primera relación un poco seria ;)
Un beso
 
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Esos momentos hay que vivirlos y sentirlos. Hay que buscarlos y tu eres un buen cazador. Ya esta esa dichosa mota en el ojo!.

dame un abrazo, pijo.
 
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Un beso enorme, una buena lección.

Besos de una maia.
 
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Ehhhhh no vale hacer llorar, leñe, que estamos en horas de trabajo!! ;)

Un post precioso, de verdad que sí.


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