El Samurai
Hace un rato hice acopio de valor y me dirigí, con la cabeza gacha y las manos en los bolsillos, como disimulando, hacia la puerta del Sunset. Desde lejos, he visto la pintura de la puerta, desgastada, pidiendo a gritos una reparación urgente. Al llegar, abrí con esfuerzo el herrumbroso candado. Mmmmmm, joder, cómo se desgasta el metal bajo la brisa marina.
¡Ñiuikkk! Hay polvo para barrer y limpiar. El frigorífico y las bebidas están bajo mínimos, y en el bote del café no queda ni para hacer un cortadito medio decente. Sin embargo, mi dulce Sunset me ha recibido sin un reproche, casi con un “como decíamos ayer…” coloquial, lleno de agradecimiento como un perrillo temporalmente abandonado.
Y claro, me ha sacado los colores su bondad y su paciencia para conmigo. Así que le he hecho promesas de fidelidad y, poco a poco, he notado como se auto-limpiaba, abastecía y redecoraba el muy bribón. Ahora brilla y vuelve a lucir esa pátina de lugar amable y cómplice, propicio para las confidencias y la reparación de mentes y de almas.
Hice un largo y profundo viaje, le conté. En él, o mejor a través de él, restauré muchos lazos que me unen con mi pasado, me sentí respetado y oído por otras personas … y conseguí no herir ni humillar a nadie, aunque no me faltasen razones para hacerlo. Muchas veces, me bastó con mi mirada (que ahora presumo más penetrante o más expresiva que antes), otras tantas fue mi presencia, que es definitivamente diferente a la de tiempo atrás. Crecí. Soy otro, y quizás os deba a vosotros, bloggers, buena parte de mi evolución.
A la vuelta, cayó con fuerza sobre mi chica y sobre mí el cambio habido en nuestra forma de vida. Habíamos pasado de vivir por y para cuidar a sus dos viejos a perderlos, y con ello a quedar un tanto vacíos de contenido, de sentido, de “misión”. Hemos debido readaptarnos nuevamente a este puñetero mundo, reescribir otra vez nuestro tiempo libre y nuestras ocupaciones: y eso nos ha llevado un tiempo, ¿vale?
Ha coincidido con el comienzo de “mi” temporada de Impuestos, así que he ido en volandas, montado sobre el negro corcel del trabajo hasta hoy, 31 de Julio, en el que finalizo mi último plazo. No renegaré de este ajetreo laboral, porque me ha servido para desconectar del dolor de la pérdida de seres queridos, y en estos casos cualquier ayuda es bienvenida.
En este bendito día de frontera hacia “il ferragosto”, me doy cuenta, asombrado, de que comienza a bajar mi nivel de adrenalina que me ha mantenido alerta y funcionando estos duros meses, que debo acostumbrarme a mi nueva situación e ir desconectando poco a poco, hasta que me vaya de vacaciones allá para el lejano día 21 … y que este jodido tiovivo ha seguido girando sin esperarme ni tenerme en cuenta para nada ;-))).
Así que, resumiendo, salí de viaje en un ya lejano mes de Abril vestido de Peregrino, y vuelvo a aparecer casi en Agosto, con las vacaciones en puertas, surgiendo de entre las brumas del curro, los plazos, los impuestos … y pertrechado como un Samurai, que es en lo que me he convertido.
Efectiviwonder, ahora sé que soy una suerte de Guerrero muy diferente, dotado de un código de honor, de una cierta sabiduría y de una forma “especial” de hacer las cosas, para bien y para mal.
Ser un Samurai obliga a mucho, y yo he decidido atreverme.
Sayonara, bloggers, anyway.
¡Ñiuikkk! Hay polvo para barrer y limpiar. El frigorífico y las bebidas están bajo mínimos, y en el bote del café no queda ni para hacer un cortadito medio decente. Sin embargo, mi dulce Sunset me ha recibido sin un reproche, casi con un “como decíamos ayer…” coloquial, lleno de agradecimiento como un perrillo temporalmente abandonado.
Y claro, me ha sacado los colores su bondad y su paciencia para conmigo. Así que le he hecho promesas de fidelidad y, poco a poco, he notado como se auto-limpiaba, abastecía y redecoraba el muy bribón. Ahora brilla y vuelve a lucir esa pátina de lugar amable y cómplice, propicio para las confidencias y la reparación de mentes y de almas.
Hice un largo y profundo viaje, le conté. En él, o mejor a través de él, restauré muchos lazos que me unen con mi pasado, me sentí respetado y oído por otras personas … y conseguí no herir ni humillar a nadie, aunque no me faltasen razones para hacerlo. Muchas veces, me bastó con mi mirada (que ahora presumo más penetrante o más expresiva que antes), otras tantas fue mi presencia, que es definitivamente diferente a la de tiempo atrás. Crecí. Soy otro, y quizás os deba a vosotros, bloggers, buena parte de mi evolución.
A la vuelta, cayó con fuerza sobre mi chica y sobre mí el cambio habido en nuestra forma de vida. Habíamos pasado de vivir por y para cuidar a sus dos viejos a perderlos, y con ello a quedar un tanto vacíos de contenido, de sentido, de “misión”. Hemos debido readaptarnos nuevamente a este puñetero mundo, reescribir otra vez nuestro tiempo libre y nuestras ocupaciones: y eso nos ha llevado un tiempo, ¿vale?
Ha coincidido con el comienzo de “mi” temporada de Impuestos, así que he ido en volandas, montado sobre el negro corcel del trabajo hasta hoy, 31 de Julio, en el que finalizo mi último plazo. No renegaré de este ajetreo laboral, porque me ha servido para desconectar del dolor de la pérdida de seres queridos, y en estos casos cualquier ayuda es bienvenida.
En este bendito día de frontera hacia “il ferragosto”, me doy cuenta, asombrado, de que comienza a bajar mi nivel de adrenalina que me ha mantenido alerta y funcionando estos duros meses, que debo acostumbrarme a mi nueva situación e ir desconectando poco a poco, hasta que me vaya de vacaciones allá para el lejano día 21 … y que este jodido tiovivo ha seguido girando sin esperarme ni tenerme en cuenta para nada ;-))).
Así que, resumiendo, salí de viaje en un ya lejano mes de Abril vestido de Peregrino, y vuelvo a aparecer casi en Agosto, con las vacaciones en puertas, surgiendo de entre las brumas del curro, los plazos, los impuestos … y pertrechado como un Samurai, que es en lo que me he convertido.
Efectiviwonder, ahora sé que soy una suerte de Guerrero muy diferente, dotado de un código de honor, de una cierta sabiduría y de una forma “especial” de hacer las cosas, para bien y para mal.
Ser un Samurai obliga a mucho, y yo he decidido atreverme.
Sayonara, bloggers, anyway.
Comentario:
ayss q has estado fuera y yo sin enterarme, es lo q tienne las vacas q despistan a una, jajajaja
besitos salados de CHOI
besitos salados de CHOI
Comentario:
¡eh...!
¿No estarás pensando en estar otros tres meses callado, ¿verdad?
¿No estarás pensando en estar otros tres meses callado, ¿verdad?
Comentario:
Muchos días me pasaba por el Sunset con la emoción en el cuerpo y me marchaba mirando como de reojillo al ver el cartel de "cerrado" en su puerta...
Te echaba (echábamos) mucho de menos. Mucho, mucho.
Besos a mares para este, más que Samurai, Ave Fénix que sabe resurgir de sus propias circunstancias. Besos, besos y más besos.
Con tu permiso me voy a servir un buen whisky de malta que el mar está precioso ahora. Cal.
Te echaba (echábamos) mucho de menos. Mucho, mucho.
Besos a mares para este, más que Samurai, Ave Fénix que sabe resurgir de sus propias circunstancias. Besos, besos y más besos.
Con tu permiso me voy a servir un buen whisky de malta que el mar está precioso ahora. Cal.
Comentario:
Echaba de menos mi absolut con hielo viendo caer el sol en tu 'sunset', y encontrar en el mismo a los viejos amigos , espero que vuelvas a la regulridad. A ver si despues de vacaciones mi convento vuelve a abrir sus celdas.
Un gran abrazo maestro.
Un gran abrazo maestro.
Comentario:
En una cosa tienes razón, este sunset es buena gente: entoavía se acuerda de mí.
Me alegra tu vuelta, pero no quiero alegrarme demasiado hasta que la semana que viene vuelva y vea que has escrito otra pequeña obra maestra de la buena vida que son todos y cada uno de tus postecillos, amigo Doc. Te he echado mucho de menos. No te vayas otra vez, ¿sí?
Me alegra tu vuelta, pero no quiero alegrarme demasiado hasta que la semana que viene vuelva y vea que has escrito otra pequeña obra maestra de la buena vida que son todos y cada uno de tus postecillos, amigo Doc. Te he echado mucho de menos. No te vayas otra vez, ¿sí?
Comentario:
Qué es aquéllo que reluce allá cerca del mar?? Ohhhhhhh el Sunset nuevecito, reluciente, deslumbrante, la sonrisa del Dock... Qué son esos arpegios y gorgoritos, qué extraño fenómeno se está produssiendo...??
No tengo ni palabras para darte la re-bienvenida a ésta tu propia casa querido, ni palabras... vaya un abrazote de esos apretujaos y una lagrimita traviesa que me corre hacia la nariz, la muy...
Cómo darle la bienvenida a un higo prodigio?? XDDDD (Mejor dicho, sería hermano prodigio, pero no quedaba tan gonico..)
Que MUCHOS besos, cómo me enrrollo, oisss XDDD
No tengo ni palabras para darte la re-bienvenida a ésta tu propia casa querido, ni palabras... vaya un abrazote de esos apretujaos y una lagrimita traviesa que me corre hacia la nariz, la muy...
Cómo darle la bienvenida a un higo prodigio?? XDDDD (Mejor dicho, sería hermano prodigio, pero no quedaba tan gonico..)
Que MUCHOS besos, cómo me enrrollo, oisss XDDD