Pequeño monstruo egoista
Javier era un niño alegre y divertido, deportista y generoso. Un regalo venido del cielo para la familia. Cierto día , y tras varias semanas visitando médicos y más médicos por algunas dolencias musculares de significado incerto, fue diagnosticado de una terrible enfermedad degenerativa.
Javier acabó en una silla de ruedas, quejándose todo el santo día, haciendo mohínes de disgusto y rebelandose por todo. Caprichoso y egoista, había perdido toda aquella alegría y jovialidad que le caracterizaban.
Su madre, desesperada, pensó en realizar una visita al Santuario de la Virgen de Lourdes. Dicho y hecho. Se encaminaron, con cierto recelo por parte de Javier.
Al llegar a una capilla encontraron a una madre que lloraba desconsolada. Entre sollozos, la escucharon decir:
-Por favor María, que no sea cáncer. Que los médicos hayan errado en el diagnostico y que no sea cáncer. Que mi hija se cure...que no sea cancer ¡¡¡¡¡QUE NO SEA CANCER!!!!
La señora se marchó. Al cabo del rato le preguntó a su hijo Javier si ya le habia realizado su petición a la Virgen.
-Si mamá.
-¿ y que has pedido? preguntó su madre.
- Que no sea cancer.
( a buen entendedor....)
Comentario:
joer...(es que me he quedao con esa cara...)