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diario de una mujer que sigue en pie
Una mujer separada por malos tratos, mira al futuro con ilusión y mucho humor
Sindicación
 
OJALÁ FUERAS MI PADRE
A veces miro a mi hijo y me sorprende lo fuerte que es, siempre está sonriendo, parece un cascabel, no para, es tremendo. No os podeis imaginar con qué valentía afronta los problemas.

Ahora está empezando a hablar de lo que nos ocurrió en "la otra vida". Mi madre me contaba hace unos días que mi hijo le decía que era muy feliz viviendo con sus abuelos y conmigo y que antes su mamá lloraba todas las noches.

Cada vez que en el televisor hay alguna noticia sobre un nuevo asesinato por malos tratos se angustia y a la vez me tranquiliza diciendo que no me va a pasar nada. Yo me quedo sin palabras.
Debe ser muy duro vivir entre dos aguas. El quiere a su padre pero, a la vez, sabe lo dañino que ha sido (jamás hablamos mal de su padre delante de él, simplemente ha visto demasiadas cosas). Por un lado lo añora mucho y por el otro siempre está preocupado por si me puede pasar algo.

últimamente su padre casi no se ocupa de él, no lo llama, se salta algunas visitas, renunció a las vacaciones de semana santa y va a hacer lo mismo este verano. A mí me parece estupendo, cuanto menos aprenda de él mejor, el problema es que mi pequeño sufre mucho y se siente muy abandonado.
Ayer se me saltaron las lágrimas, estábamos hablando de mi hermano y él comentó que ojalá no fuera su tío y pudiera ser su padre. Nosotros le damos todo el cariño que podemos pero debe ser durísimo ver como tu propio padre no desea estar contigo.