LUNA DE MIEL
Hoy me lo he encontrado de frente, yo iba en el bus y Él en su camión. Todavía se me hiela la sangre, se supone que ya no le tengo miedo y que ya soy capaz de hacerle frente, pero... todavía se me hiela la sangre
Tiene la mirada fría, a veces pienso que ni siente ni padece.
Me he acordado de cuando me hacía algo y luego le entraba "el arrepentimiento".
El maltrato físico y psicológico tiene un mecanismo de puntos altos y bajos (es un proceso cíclico) te agrede psicológicamente de forma sutil, luego llegan los insultos y los primeros golpes. Entre agresión y agresión viene lo que llamamos el período de luna de miel; durante este período lloran, te piden perdón, te tratan como una reina, te hacen creer, poco a poco, que tú les provocas esas reacciones. Con el tiempo, las agresiones son cada vez más fuertes y frecuentes y los períodos de "luna de miel" son menos dulces. LLega un momento que el simple hecho de que no te peguen ya es un momento dulce.
Te cambian la realidad de tal manera que te sientes la verdadera culpable de la situación, no sirves para nada, te crees la persona más fea del mundo, la más torpe y estúpida (te manipulan y crean un efecto parecido al lavado de cerebro de las sectas religiosas).
La manipulación es tan fuerte y efectiva que , para colmo, desarrollan en la víctima un síndrome parecido al de Estocolmo, sientes apego y pena del agresor
El miedo es lo peor de todo, sientes pánico, haces cualquier cosa para no provocar su enfado, pero no hay modelos de conducta fijos y estables, lo que ayer le parecía bien, al día siguiente puede ser motivo de una soberana paliza. La ansiedad es tan fuerte que incluso desarrollamos problemas físicos ( yo tengo una hernia de hiato, pequeñas úlceras y constantes contracturas musculares, incluso una vez sufrí un ataque de pánico con los mismos síntomas de un infarto)
No os podeis imaginar lo difícil que es salir de ahí, es un mecanismo tan complejo que casi nos anula por completo y nos impide ponernos a salvo.
Recuerdo su cara de no haber roto un plato, ponía cara de niño y parecía el ser más dulce del mundo... Recuerdo la frialdad de sus facciones cuando me dejó tirada en el suelo después de su última paliza y solo me dijo - ... me voy a acostarme porque ya veo que no me vas a preparar la cena...-
Tiene la mirada fría, a veces pienso que ni siente ni padece.
Me he acordado de cuando me hacía algo y luego le entraba "el arrepentimiento".
El maltrato físico y psicológico tiene un mecanismo de puntos altos y bajos (es un proceso cíclico) te agrede psicológicamente de forma sutil, luego llegan los insultos y los primeros golpes. Entre agresión y agresión viene lo que llamamos el período de luna de miel; durante este período lloran, te piden perdón, te tratan como una reina, te hacen creer, poco a poco, que tú les provocas esas reacciones. Con el tiempo, las agresiones son cada vez más fuertes y frecuentes y los períodos de "luna de miel" son menos dulces. LLega un momento que el simple hecho de que no te peguen ya es un momento dulce.
Te cambian la realidad de tal manera que te sientes la verdadera culpable de la situación, no sirves para nada, te crees la persona más fea del mundo, la más torpe y estúpida (te manipulan y crean un efecto parecido al lavado de cerebro de las sectas religiosas).
La manipulación es tan fuerte y efectiva que , para colmo, desarrollan en la víctima un síndrome parecido al de Estocolmo, sientes apego y pena del agresor
El miedo es lo peor de todo, sientes pánico, haces cualquier cosa para no provocar su enfado, pero no hay modelos de conducta fijos y estables, lo que ayer le parecía bien, al día siguiente puede ser motivo de una soberana paliza. La ansiedad es tan fuerte que incluso desarrollamos problemas físicos ( yo tengo una hernia de hiato, pequeñas úlceras y constantes contracturas musculares, incluso una vez sufrí un ataque de pánico con los mismos síntomas de un infarto)
No os podeis imaginar lo difícil que es salir de ahí, es un mecanismo tan complejo que casi nos anula por completo y nos impide ponernos a salvo.
Recuerdo su cara de no haber roto un plato, ponía cara de niño y parecía el ser más dulce del mundo... Recuerdo la frialdad de sus facciones cuando me dejó tirada en el suelo después de su última paliza y solo me dijo - ... me voy a acostarme porque ya veo que no me vas a preparar la cena...-
DESCONFIANZA
Cuando menos te lo esperas la gente te sorprende. Soy afortunada y cuento con muy buenos amigos. A veces, una tiene ideas preconcebidas de ellos y... sorpresa puedes tener una conversación de lo más reconfortante con quien menos te lo esperas.
Ayer, mi amigo Juan me hizo una radiografía completa, habló de la desconfianza que tengo en mí y de la desconfianza hacia los demás (sobre todo al sector masculino. A veces soy como un perrillo apaleado, juguetón, cariñoso pero que siempre está a la defensiva, esperando el golpe (físico o psicológico). Mostró una gran comprensión, pero, sobre todo, demostró conocerme muy bien y que siempre ha estado ahí.
Muchas veces confundo sus intenciones y no espero nada bueno, me retiro, me aparto. Ayer me dió una gran lección de amistad. Juan escucha, hace reir, a veces parece simple y que no se toma las cosas en serio. Sin embargo posee una gran inteligencia y un gran conocimiento del ser humano. Siempre lo tienes ahí, para lo bueno y para lo malo. No te exige nada a cambio y, sencillamente todo lo hace de corazón.
Lo que quiero es pedirle perdón por todas las veces que he desconfiado de él y que me he quedado esperando el palo que nunca llegó.
Me he pasado tantos años en el miedo que me resulta difícil creer que no van a hacerme más daño, el problema es que todavía siento miedo hasta de cualquier persona que me quiere (familia,amigos, etc) Supongo que como él me pegaba y luego decía que me quería se me ha olvidado un poco el significado real de esa palabra
Ayer, mi amigo Juan me hizo una radiografía completa, habló de la desconfianza que tengo en mí y de la desconfianza hacia los demás (sobre todo al sector masculino. A veces soy como un perrillo apaleado, juguetón, cariñoso pero que siempre está a la defensiva, esperando el golpe (físico o psicológico). Mostró una gran comprensión, pero, sobre todo, demostró conocerme muy bien y que siempre ha estado ahí.
Muchas veces confundo sus intenciones y no espero nada bueno, me retiro, me aparto. Ayer me dió una gran lección de amistad. Juan escucha, hace reir, a veces parece simple y que no se toma las cosas en serio. Sin embargo posee una gran inteligencia y un gran conocimiento del ser humano. Siempre lo tienes ahí, para lo bueno y para lo malo. No te exige nada a cambio y, sencillamente todo lo hace de corazón.
Lo que quiero es pedirle perdón por todas las veces que he desconfiado de él y que me he quedado esperando el palo que nunca llegó.
Me he pasado tantos años en el miedo que me resulta difícil creer que no van a hacerme más daño, el problema es que todavía siento miedo hasta de cualquier persona que me quiere (familia,amigos, etc) Supongo que como él me pegaba y luego decía que me quería se me ha olvidado un poco el significado real de esa palabra
SECUELAS
Cada vez que pienso que ya se ha terminado todo, que soy tan fuerte que ya nada de aquello puede hacerme daño, vuelve algún recuerdo, alguna imagen, alguna situación parecida que me hace perder el control y quedarme aterrada, paralizada, angustiada, triste...
LLevo casi dos años de terapia y todavía no puedo conseguir eliminar las pesadillas, ya no son todos los días y mis horas de sueño son normales, pero, en ocasiones me despierto temblando y necesito un tiempo para mirar al mi alrededor y ver que ya no estoy allí
Hago una vida de lo más normal, me preocupan las cosas normales que nos preocupan a todos y todas, se han ido muchos miedos, sin embargo, un olor, una situación... pueden transportarme durante un pequeño tiempo al Horror. No puedo ver a nadie discutir, no soporto el olor a coñac (era su bebida, y la tomaba en grandes cantidades), odio que alguien me registre un bolso o cualquier cosa personal (él me registraba bolso, cartera, móvil, libros, apuntes, recibos, etc, etc,etc) Me pongo muy nerviosa cuando me hacen preguntas sobre lo que he hecho o a dónde he ido ( también me interrogaba de forma intensiva, tenía que pedir permiso hasta para ir a la compra). Cuando veo una persona seria siempre pienso que es por mi culpa, que los hago enfadar, que las personas que me quieren van a dejar de hacerlo y me van a hacer daño de un momento a otro. El maltrato psicológico que me hizo, dejó más secuelas que el físico, Las controlo muy bien, aunque hay momentos que se me escapan de las manos.
Se que hay pequeñas partes que no se recuperarán, el truco está en vivir con ellas y que no afecten, o lo hagan de la menor manera posible a mi vida cotidiana.
Toda esta parrafada es para intentar explicar que ayer, en el bus, se sentó una persona que olía a coñac y que iba discutiendo por el móvil. La hora de viaje me la pasé en mis recuerdos, en alerta, casi en estado de pánico, me tenía que agunatar las lágrimas, tenía miedo por la persona que estaba al otro lado del móvil. Luego, lo de siempre, intenté relajarme racionalizando la situación.
En fin que todavía reacciono muy mal ante muchas situaciones pero cada vez me afectan menos.
LLevo casi dos años de terapia y todavía no puedo conseguir eliminar las pesadillas, ya no son todos los días y mis horas de sueño son normales, pero, en ocasiones me despierto temblando y necesito un tiempo para mirar al mi alrededor y ver que ya no estoy allí
Hago una vida de lo más normal, me preocupan las cosas normales que nos preocupan a todos y todas, se han ido muchos miedos, sin embargo, un olor, una situación... pueden transportarme durante un pequeño tiempo al Horror. No puedo ver a nadie discutir, no soporto el olor a coñac (era su bebida, y la tomaba en grandes cantidades), odio que alguien me registre un bolso o cualquier cosa personal (él me registraba bolso, cartera, móvil, libros, apuntes, recibos, etc, etc,etc) Me pongo muy nerviosa cuando me hacen preguntas sobre lo que he hecho o a dónde he ido ( también me interrogaba de forma intensiva, tenía que pedir permiso hasta para ir a la compra). Cuando veo una persona seria siempre pienso que es por mi culpa, que los hago enfadar, que las personas que me quieren van a dejar de hacerlo y me van a hacer daño de un momento a otro. El maltrato psicológico que me hizo, dejó más secuelas que el físico, Las controlo muy bien, aunque hay momentos que se me escapan de las manos.
Se que hay pequeñas partes que no se recuperarán, el truco está en vivir con ellas y que no afecten, o lo hagan de la menor manera posible a mi vida cotidiana.
Toda esta parrafada es para intentar explicar que ayer, en el bus, se sentó una persona que olía a coñac y que iba discutiendo por el móvil. La hora de viaje me la pasé en mis recuerdos, en alerta, casi en estado de pánico, me tenía que agunatar las lágrimas, tenía miedo por la persona que estaba al otro lado del móvil. Luego, lo de siempre, intenté relajarme racionalizando la situación.
En fin que todavía reacciono muy mal ante muchas situaciones pero cada vez me afectan menos.
AQUÏ DE NUEVO
Parece mentira cómo pasa el tiempo. Ya se, ya se..., suena a disculpa. Pido perdón a todos y a todas por haber desaparecido de esa manera. Supongo que he estado reorganizando mi vida, buscando trabajo, etc, etc, etc. Bueno, con sinceridad, necesitaba un tiempo de descanso, pensando lo menos posible en todo lo que tenga que ver con malos tratos.
La vuelta a la vida normal empezó con el cole de mi enano, los grupos de terapia de mujeres maltratadas y trabajo nuevo.
Lo duro la muerte de Marcelo, el padre de mi Manu ( un gran, gran amigo, mi niño, parte de mi familia).
Lo mejor... una compañera, ha sido muy valiente y ha sabido dejar a su pareja, se acabaron los malos tratos para ella. Ha tomado una decisión fuerte y se ha ido a una casa de acogida. No os podeis ni imaginar lo orgullosa que me siento, ella estaba rota y le ha costado tomar la decisión, sin embargo ahí ha estado ella, manteniendo el tipo hasta el final. No os podeis imaginar lo que cuesta salir de ESA MIERDA.
No se el motivo de este blog, pero mi mayor empeño en mi vida es ayudar en todo lo posible para erradicar este problema. De aquí se sale, sin duda, aunque nos cueste tanto en su momento VER LA LUZ
La vuelta a la vida normal empezó con el cole de mi enano, los grupos de terapia de mujeres maltratadas y trabajo nuevo.
Lo duro la muerte de Marcelo, el padre de mi Manu ( un gran, gran amigo, mi niño, parte de mi familia).
Lo mejor... una compañera, ha sido muy valiente y ha sabido dejar a su pareja, se acabaron los malos tratos para ella. Ha tomado una decisión fuerte y se ha ido a una casa de acogida. No os podeis ni imaginar lo orgullosa que me siento, ella estaba rota y le ha costado tomar la decisión, sin embargo ahí ha estado ella, manteniendo el tipo hasta el final. No os podeis imaginar lo que cuesta salir de ESA MIERDA.
No se el motivo de este blog, pero mi mayor empeño en mi vida es ayudar en todo lo posible para erradicar este problema. De aquí se sale, sin duda, aunque nos cueste tanto en su momento VER LA LUZ





