me tiemblan las entrañas
Y cada vez es diferente, si cada vez que voy las cosas cambian, últimamente para mejor.
Un viaje de ida inusual, lleno de risas, bocadillos para chuparse los dedos, camareros desagradables, una cuenta mal hecha (a nuestro favor claro), kilómetros de música y propuestas diferentes para. Conversaciones un tanto surrealistas pero que aligeran el espíritu y lo llenan con nuevas sensaciones.
Noche de homenajes en la tele, masajes y abrazos entre susurros, pies que no logran encontrar cobijo bajo las mantas.
Paseos por las calles del Casco Viejo, vino con aceitunas que saben a mar, antojo de pintxos, cotillear lencería mientras controlas las manos, comida y siesta de sofá.
Unas cervezas frente al mar, disparar la cámara mientras el mar engulle el sol, palabras al oído, fotos de a dos, gafas que se caen junto a un acantilado, el ruido del mar rodeándolo todo.
Noche de copas sin rumbo, borrachos que revolotean, despedidas de soltero y soltera por todos lados, bares imposibles que escupen gente aplastada, una cola interminable en busca de taxi, besos con jamón a las 5 de la mañana, dormir a pierna suelta y sin caerse en 90 cm.
Sol y playa, toalla nueva, aperitivo con música de fondo, una sombrilla asesina, recuerdos de la infancia.
Viaje de vuelta, más kilómetros de música, periódico, chocolate, ventanas abiertas, café con achuchón, una maleta deshecha y sueños, muchos sueños.
Un viaje de ida inusual, lleno de risas, bocadillos para chuparse los dedos, camareros desagradables, una cuenta mal hecha (a nuestro favor claro), kilómetros de música y propuestas diferentes para. Conversaciones un tanto surrealistas pero que aligeran el espíritu y lo llenan con nuevas sensaciones.
Noche de homenajes en la tele, masajes y abrazos entre susurros, pies que no logran encontrar cobijo bajo las mantas.
Paseos por las calles del Casco Viejo, vino con aceitunas que saben a mar, antojo de pintxos, cotillear lencería mientras controlas las manos, comida y siesta de sofá.
Unas cervezas frente al mar, disparar la cámara mientras el mar engulle el sol, palabras al oído, fotos de a dos, gafas que se caen junto a un acantilado, el ruido del mar rodeándolo todo.
Noche de copas sin rumbo, borrachos que revolotean, despedidas de soltero y soltera por todos lados, bares imposibles que escupen gente aplastada, una cola interminable en busca de taxi, besos con jamón a las 5 de la mañana, dormir a pierna suelta y sin caerse en 90 cm.
Sol y playa, toalla nueva, aperitivo con música de fondo, una sombrilla asesina, recuerdos de la infancia.
Viaje de vuelta, más kilómetros de música, periódico, chocolate, ventanas abiertas, café con achuchón, una maleta deshecha y sueños, muchos sueños.
Comentario:
Bego, suena precioso... ha sido como si hubiera estado allí (sin quitaros intimidad, jeje) Es que lo has descrito demasiado bien y casi casi casi he podido vivirlo.
Ojalá tengas muchos más momentos así... Un besito ;)
Ojalá tengas muchos más momentos así... Un besito ;)
Comentario:
No tiene mala pinta el viaje ¿ehhh? me alegro ;-) Un beso
Comentario:
un recuerdo bonito no?
Comentario:
porqué no me dijiste que habías escrito? ah??? se te olvidaría en la recámara??
me gusta. sí, me gusta. a veces también necesito saber lo que pasa por tu cabeza en todo momento.
faltaron más días. me siento estafado. no porque no haya estado bien, sino por que estos momentos deberían durar mucho más
me gusta. sí, me gusta. a veces también necesito saber lo que pasa por tu cabeza en todo momento.
faltaron más días. me siento estafado. no porque no haya estado bien, sino por que estos momentos deberían durar mucho más





