UNA DE CLÁSICOS
UNA COMEDIA ENLOQUECIDA
Para aquellos que prefieran quedarse en casa viendo una película, esta semana os recomiendo todo un clásico del cine de Hollywood: La fiera de mi niña (Bringing up Baby), una disparatada, trepidante, enloquecida y, sobre todo, divertidísima película.
Esta obra maestra de Howard Hawks narra la historia de un científico tímido y dedicado por completo a su trabajo, el Dr. David Huxley (Cary Grant), que está a punto de terminar la reconstrucción del esqueleto de un brantosaurio y de casarse, pero que por circunstancias diversas es arrastrado por Susan Vance (Katherine Hepburn), una caótica pero deliciosa muchacha que acaba enamorándose de él, hasta infinidad de líos y situaciones curiosas.

La fiera de mi niña es probablemente la comedia de enredos por antonomasia. El filme transforma las situaciones más cotidianas en un divertido y complicado juego, con equívocos y vueltas de tuerca que rozan el surrealismo e inolvidables diálogos de un humor mordaz e inteligente. Una vez que empieza la película uno no puede parar de reír y de verla, a pesar de saber como va a acabar. El ritmo del filme es trepidante y alocado gracias al excelente guión y a la excelente capacidad narrativa de su director. Pero sobre todo, destacan las interpretaciones de los dos protagonistas, que son sencillamente insuperables. En concreto Katherine Hepburn borda el que probablemente sea uno de los mejores papeles de su carrera.
Aún así, todos estos puntos a su favor no fueron, en su día, suficientes para que la película triunfara en su estreno. Afortunadamente el paso de los años ha hecho justicia y hoy en día es considerada una de las mejores películas de todos los tiempos. Así que, os recomiendo que si tenéis la oportunidad la veáis (a ser posible en versión original).
Para aquellos que prefieran quedarse en casa viendo una película, esta semana os recomiendo todo un clásico del cine de Hollywood: La fiera de mi niña (Bringing up Baby), una disparatada, trepidante, enloquecida y, sobre todo, divertidísima película.
Esta obra maestra de Howard Hawks narra la historia de un científico tímido y dedicado por completo a su trabajo, el Dr. David Huxley (Cary Grant), que está a punto de terminar la reconstrucción del esqueleto de un brantosaurio y de casarse, pero que por circunstancias diversas es arrastrado por Susan Vance (Katherine Hepburn), una caótica pero deliciosa muchacha que acaba enamorándose de él, hasta infinidad de líos y situaciones curiosas.

La fiera de mi niña es probablemente la comedia de enredos por antonomasia. El filme transforma las situaciones más cotidianas en un divertido y complicado juego, con equívocos y vueltas de tuerca que rozan el surrealismo e inolvidables diálogos de un humor mordaz e inteligente. Una vez que empieza la película uno no puede parar de reír y de verla, a pesar de saber como va a acabar. El ritmo del filme es trepidante y alocado gracias al excelente guión y a la excelente capacidad narrativa de su director. Pero sobre todo, destacan las interpretaciones de los dos protagonistas, que son sencillamente insuperables. En concreto Katherine Hepburn borda el que probablemente sea uno de los mejores papeles de su carrera.
Aún así, todos estos puntos a su favor no fueron, en su día, suficientes para que la película triunfara en su estreno. Afortunadamente el paso de los años ha hecho justicia y hoy en día es considerada una de las mejores películas de todos los tiempos. Así que, os recomiendo que si tenéis la oportunidad la veáis (a ser posible en versión original).





