La sombra
Al llegar a mi casa y precisamente en el momento de abrir la puerta, me ví salir. Intrigado decidí seguirme.
La silueta de mi yo avanzaba algunos pasos por delante y de repente me encontré desde otra perspectiva, parando por instante a observarme. Empecé a alejarme de mi mismo, paralizado por el vaivén de la sombra precedente.
Fué su voz que era la mía la que me hizo reaccionar: "Sígueme si sólo quieres ser mi rastro y sino busca tu propio camino. Ahora me tengo que marchar."
Y el eco de estas palabras y el silencio. Y luego nada.
La silueta de mi yo avanzaba algunos pasos por delante y de repente me encontré desde otra perspectiva, parando por instante a observarme. Empecé a alejarme de mi mismo, paralizado por el vaivén de la sombra precedente.
Fué su voz que era la mía la que me hizo reaccionar: "Sígueme si sólo quieres ser mi rastro y sino busca tu propio camino. Ahora me tengo que marchar."
Y el eco de estas palabras y el silencio. Y luego nada.





