Nasiha culpable
Ella me contaba la historia muy tranquila, dejando que las palabras saliesen muy despacio, pero había en sus párpados azules la huella de una gran tristeza. Mi oficina en la cárcel daba al patio, cuando Nasiha entraba corría un poco las cortinas y se sentaba. Entonces buscaba su momento de conexión con un mundo que no lograba entender, un mundo que la había obligado a hacer aquello por lo que más tarde la había encerrado.
Yo pensaba que me quería señorita , me contaba, sino no hubiese tenido tres hijos con él, yo vivía en el bajo y él en el tercero pero casi no me hablaba cuando nos encontrábamos en el portal, venía cuando podía o no estaba su mujer, casi siempre de noche ,hablaba un rato con los niños y hacíamos el amor, después se marchaba enseguida, casi sin despedirse, tenía miedo por él , pero sobretodo por mí, cuando nació nuestro tercer hijo yo pensé que era el final, sus hijas y su mujer me dieron una paliza de la que casi no salgo viva, estuve una semana en el hospital y claro, usted tiene que entenderlo, no podía tener un niño más.
La historia de Nasiha había salido en los periódicos .La gente la comentaba por la calle, en la frutería, en el bar…Y la juzgaban. La gente siempre opina y casi siempre lo hace como si supiese la verdad absoluta de las cosas. La gente siempre juzga.
Y el titular rezaba: ”Aparece cadáver de un niño recién nacido en la barriada de Hadú”.
Pero Nasiha sabía la verdad. La verdad de vivir en un mundo de hombres con sus normas y sus leyes, de un embarazo que podía costarle la vida, la verdad sobre el temor y el desamparo, sobre la soledad y la marginación social…
Y seguía contándome su historia: ”Cuando llegó el momento del parto yo no sé lo que me pasó, tenía miedo y no quería que mis niños oyesen nada, apagué las luces y me encerré en el baño y…salió algo de dentro que no sé si apreté un poco o no…pero yo creo que al sacarlo ya estaba muerto…y envolví aquello en una manta y lo guardé…lo guardé en el armario y todo siguió igual …hasta el día que vino la policía…”
Y ahora ella estaba allí y él, el buen amante, el buen marido de su mujer estaba en su casa y ni siquiera la iba a visitar, lo que hablaría la gente si se enterase y sus niños estaban solos…y ella allí por mucho tiempo, por ser culpable, culpable ahora y culpable antes...
Yo pensaba que me quería señorita , me contaba, sino no hubiese tenido tres hijos con él, yo vivía en el bajo y él en el tercero pero casi no me hablaba cuando nos encontrábamos en el portal, venía cuando podía o no estaba su mujer, casi siempre de noche ,hablaba un rato con los niños y hacíamos el amor, después se marchaba enseguida, casi sin despedirse, tenía miedo por él , pero sobretodo por mí, cuando nació nuestro tercer hijo yo pensé que era el final, sus hijas y su mujer me dieron una paliza de la que casi no salgo viva, estuve una semana en el hospital y claro, usted tiene que entenderlo, no podía tener un niño más.
La historia de Nasiha había salido en los periódicos .La gente la comentaba por la calle, en la frutería, en el bar…Y la juzgaban. La gente siempre opina y casi siempre lo hace como si supiese la verdad absoluta de las cosas. La gente siempre juzga.
Y el titular rezaba: ”Aparece cadáver de un niño recién nacido en la barriada de Hadú”.
Pero Nasiha sabía la verdad. La verdad de vivir en un mundo de hombres con sus normas y sus leyes, de un embarazo que podía costarle la vida, la verdad sobre el temor y el desamparo, sobre la soledad y la marginación social…
Y seguía contándome su historia: ”Cuando llegó el momento del parto yo no sé lo que me pasó, tenía miedo y no quería que mis niños oyesen nada, apagué las luces y me encerré en el baño y…salió algo de dentro que no sé si apreté un poco o no…pero yo creo que al sacarlo ya estaba muerto…y envolví aquello en una manta y lo guardé…lo guardé en el armario y todo siguió igual …hasta el día que vino la policía…”
Y ahora ella estaba allí y él, el buen amante, el buen marido de su mujer estaba en su casa y ni siquiera la iba a visitar, lo que hablaría la gente si se enterase y sus niños estaban solos…y ella allí por mucho tiempo, por ser culpable, culpable ahora y culpable antes...
Comentario:
Crueldad o barbarie, o cómo quiera que se llame, anida en todos nosotros, en toda sociedad. Pero, sin duda, somos inocentes y lo que es peor, por desgracia también inconscientes.
Biquiños
Biquiños
Comentario:
¡Culpable, culpable por vivir en un mundo que la gente siempre juzga! Triste historia que se suele repetir con mucha frecuencia.
Besos Maika, gracias por enlazarme.
Besos Maika, gracias por enlazarme.
Comentario:
Culpable, siempre culpable, hagais lo que hagais siempre es asi...dios mio, ¿cuanto tiempo tendrá que pasar para que el hombre reaccione? Como uno que soy, me averguenzo de esas actitudes, por supuesto.
Cuantas, cuantas Nasihas hay por el mundo...
Mis saludos, acabo de encontrar el blog y me ha gustado.
Cuantas, cuantas Nasihas hay por el mundo...
Mis saludos, acabo de encontrar el blog y me ha gustado.
Comentario:
uff :( espero post más animados que este inevitablemente deja posos de tristeza... un abrazo
Comentario:
Que historia tan trsite...
Culpable de qué? de haber nacido en un país retrógrado. De haberse enamorado de un sin corazón, de no tener a nadie en quién apoyarse, y eso, se puede llamar culpa?...
Un abrazo
Culpable de qué? de haber nacido en un país retrógrado. De haberse enamorado de un sin corazón, de no tener a nadie en quién apoyarse, y eso, se puede llamar culpa?...
Un abrazo
Comentario:
La culpabilidad es un estado mental...dicen que muchas veces no es necesaria para vivir...yo no lo sé.
Bikiños ;)
Bikiños ;)






