<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.ya.com/lavidaenlila/rss20.xml"><title><![CDATA[La vida en lila]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/lavidaenlila/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Reflexiones, historias, relatos, ...]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[12/12/2004]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hour]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[123]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[BASE]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_39.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_38.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_37.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_36.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_35.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_34.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_33.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_32.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_31.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_30.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_39.htm"><title><![CDATA[Un día de caza]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_39.htm]]></link><description><![CDATA[Todas las mañanas de sueños y de espera pasaron por su cabeza.<br/>Papá le había prometido llevarle con él en cuanto cumpliese doce años.<br/>No sabía nada de caza pero había aprendido todo de perros, de escopetas, de munición y de amaneceres con café y aguardiente. También conocía el brillo de los ojos que precedía a las salidas en grupo de su casa, la inquietud de los hombres que marchaban  en fila hasta adentrarse en el monte. Volvía a la cama y hacía planes para el momento en el que él pudiese formar parte de aquella aventura.<br/>    Pero todo sucedió de otra manera y al llegar a su casa se encerró en su cuarto huyendo de miles de sombras enemigas, mientras su padre le gritaba: “ Dúchate ahora mismo o  llenarás todo de sangre ”. Él, tumbado en su cama, le contaba a su diario lo vivido.<br/>    “ Hoy ha sido un mal día. No creo que los hombres sean buenos. Pasamos quince horas ocultos tras las ramas, casi sin respirar. Hacía calor. Hicimos varios disparos y felizmente no alcancé ningún conejo. Pero varios murieron, se quedaban muy quietos al oírnos, sus pupilas muy abiertas como pidiendo socorro y luego volaban en un salto llenado el aire de sangre y de olor a pólvora.<br/>    Le he prometido a Golfo, antes de cerrar sus ojitos aterrados, que nunca volvería de caza. Le he prometido más cosas. Sé que él iba obligado y hoy no quería perseguir ningún conejo. Era un perro valiente y cariñoso. Creo que se cansó de las órdenes y hoy mi padre no tenía un buen día, no estaba orgulloso de mí, lo sé. No debió atreverse a pasar por delante en dirección contraria a la debida. Y un disparo se cruzó en su camino. Corrí a su lado gritando y ellos me dijeron que había sido un accidente. No me lo creo. Oí como se reían y luego, al acercarse a mí, se pusieron serios. Pero en su mirada no había ninguna pena. Querían dejarle allí y yo le cogí en brazos. Me dejaron meterle en una caja para poder enterrarlo. Golfo era mi amigo desde hace siete años y habíamos desayunado juntos galletas antes de salir. Ahora sé a quien debo disparar. Yo siempre cumplo mis promesas…”<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_38.htm"><title><![CDATA[Desvarío]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_38.htm]]></link><description><![CDATA[Pasamos por el pueblo como en un suspiro dejando allí el aire. Desde entonces ya nada volvió a ser. Como vegetales sin espíritu trepamos por los días agotados desde la mañana. La rueda infinita que nos mece con el compás descompensado de esto es lo que parece, no me sorprende, da igual.<br/>  Si te unieses a este desvarío aún podría esperar el roce de las horas. Poder bailar pegados sobre el sueño en el tejado, mientras los girasoles se abren y se ofrecen con su fragancia a nuestra piel.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_37.htm"><title><![CDATA[Cara o cruz]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_37.htm]]></link><description><![CDATA[Las ocho de la tarde y en la barra estamos sólo dos o tres personas. No recuerdo. Recuerdo el espacio vacío, la música y el camarero que habla con nosotros. Las  miradas  y el lugar exacto que tú y yo ocupamos. <br/>Con cada copa, de regalo, una moneda. Por un lado su cara conocida, por el otro una pegatina del pub.<br/>Guárdala bien, me dijiste, yo también lo haré. Quizá dentro de diez años si no estamos juntos y volvemos a encontrarnos nos preguntemos dónde está nuestra moneda.<br/>Hoy he decidido ordenar mi habitación. Viejos papeles, ropa y una moneda...Las letras de su cara decorada intactas "La Luna"  preguntando ¿cuánto falta? con desesperación.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_36.htm"><title><![CDATA[Nosotros]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_36.htm]]></link><description><![CDATA[Hubo un día en que creímos ser inmortales, ¿te acuerdas?. Sin planes salvo para mañana, volábamos como gorriones felices sobre los prados del pueblo. Palpitando los corazones, agitados en perseguir casi sin aliento un lugar donde encontrarnos, donde construir un mundo cerrado a otros ojos y a otro tiempo, hermético, sólo para dos.<br/>  Y hoy, en esta tarde de gotas perezosas que resbalan cuesta abajo en los cristales , la nostalgia ha venido a preguntarme...¿qué queda de aquel día en tí y en mí?...]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_35.htm"><title><![CDATA[La sombra]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_35.htm]]></link><description><![CDATA[Al llegar a mi casa y precisamente en el momento de abrir la puerta, me ví salir. Intrigado decidí seguirme.<br/>La silueta de mi yo avanzaba algunos pasos por delante y de repente me encontré desde otra perspectiva, parando por instante a observarme. Empecé a alejarme de mi mismo, paralizado por el vaivén de la sombra precedente.<br/>Fué su voz que era la mía la que me hizo reaccionar: "Sígueme si sólo quieres ser mi rastro y sino busca tu propio camino. Ahora me tengo que marchar."<br/>Y el eco de estas palabras y el silencio. Y luego nada.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_34.htm"><title><![CDATA[Juegos]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_34.htm]]></link><description><![CDATA[Éramos cinco sentados a la mesa. Un número impar reflejado en los cristales. El camarero trajo copas, brindamos y reimos sin control... Pero algo extraño sucedía entre nosotros. Ojos, muecas, gestos de complicidad.<br/>Me fuí del bar con la sombra de la duda, la noche afuera y una apuesta a tu color.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_33.htm"><title><![CDATA[Ceuta]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_33.htm]]></link><description><![CDATA[Sinto que hoxe me falta inspiración para acercarme ó recordo dunha cidade amada por vivida. Que a soa evocación da mesma xunta en mín sentimentos e paixóns, olores e cores, risas e dor, como todo o que queremos porque forma parte de nós.<br/>Achegueime a Ceuta aló polo ano 92, recién aprobada unha oposición e estreando os vinte anos. Á primeira ollada dende o barco pareceume sin mais un mundo distinto creado para mín, casas brancas, palmeiras e un mar en medio da miña vida anterior e aquela que ía comezar alí.<br/>As cidades son a suma de sí mesmas e de cómo nós as vemos e entón pareceume unha cidade extraña pero chea de espectativas. Tiven no barco o primeiro acercamento ós seus habitantes, cousa que facilitou bastante o viaxar soa e o ter louro o cabelo…<br/>Baixei do barco cunha mochila, xa pola tarde, nun mes de xuño caluroso, e aí vivín de verdade o primeiro contacto real.<br/>Unha gran avenida principal chea de tendas de reloxos e de teas, as mulleres vestidas con xilabas e algúns homes tamén, o ruido dos nenos xogando nas ruas estreitas, e as casiñas baixas dos barrios da periferia que descubriría uns días despois.<br/>Pero logo fun descubrindo mais cousas, moitas mais. E fun sentindo o pulso da vida que se vive en esos días que se escapan entre rutinas e horarios, esperando algo mellor.<br/>Gustabame percorrer as ruas valeiras na madrugada cando ía a traballar, as luces amarelas reflexando as casas con balcóns, e os gatos e a lúa e o cheire a azar. Poucas horas despois o mesmo escenario estaría cheo de xente, de mercados abertos, de berros, de olores e de sol. Cidade misteriosa, chea de historia e tan descoñecida. Celebraba ca mesma paixón a Semana Santa que o Ramadán, todo tan esaxerado.<br/>Pecho os ollos e viaxo ata a carretera sen beiravía que leva a Benzú, deixando a costa rocosa e as vistas a Tarifa á dereita. Esperanos un chiringuito típico e destartalado que parece flotar e pedimos té verde con pastas ou pinchitos. Música árabe e boa compañía, así o recordo…Como tamén recordo os bares onde pedir “pescaíto” e as noites de feira de agosto, o encendido de miles de lámpadas e o viño “fino de xerez”.<br/>Amigos, amores, unha enorme noria, os planes feitos só ata mañán, a vida sen límites, sen demasiadas obrigas, a liberdade total.<br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_32.htm"><title><![CDATA[Ahora]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_32.htm]]></link><description><![CDATA[Lina vendía gominolas sueltas en su tienda y chocolatinas-cortado que comprábamos de dos en dos. Si no tenía clientes cerraba y se íba a su casa subiendo las escaleras, hasta que de nuevo los niños llamábamos a su puerta y bajaba corriendo y gritando: "vaaa..."<br/>En el pueblo había también una fuente y lagartijas y cielos de noches repletos de estrellas. Y un amor de verano. Y besos, caricias ocultas y sueños que aún no sé si se van a cumplir. Hoy no hay ni una nube en el cielo de mayo. Cantan las golondrinas en el limonero. Lo plantamos en la esquina para crear un rincón de intimidad y a ellas parece gustarles. No existe el tiempo. Siento el dulce sabor del chocolate,  aquel beso en mi mejilla y el canto de los pájaros. Y soy en este instante inmortal.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_31.htm"><title><![CDATA[Soños]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_31.htm]]></link><description><![CDATA[Hoxe levantacheste e fuches cara á fiestra, a mirada por detrás dos vales e dos cumes, procurando as palabras precisas para tecer a historia da tua vida.<br/>Eu podía observarte dende o recanto do salón, no que tantas veces compartimos café con fume e ilusións, e intuía que algo ía cambiar mais alá da pel da nosa historia, que outras paixóns estaban pretas, que ías ó encontro de mais vida que vivir para contala.<br/>Cando volviches a mirada hacia min, sorrindo, os dous sabíamos que era unha despedida. Coñecinte con ollos sedentos de alegría e cos mesmos ollos te fuches ó abrazo doutros días. Ollos ansiosos e asustados, ganas novas no corazón...A poesía voltará sin que ti a busques, pero a vida está aí fora, agardando, e ti decides ir ó seu encontro.<br/>Hai historias coma a nosa, xa o sabemos, que se deben rematar mentras se sinten, quedando así un fío de esperanza ó que agarrarse, que se mece ó son da porta cando pecha.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_30.htm"><title><![CDATA[5 de abril]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/lavidaenlila/c_30.htm]]></link><description><![CDATA[Busco, ansiosa, sola ante un café, las palabras que hoy puedan acercarme a ti. Hay en el aire brillos de sol amarillos y suaves como la tarde en que te fuiste y el olor a primavera que se estrena, a vida nueva. No existen los días ni los años que pasaron desde entonces. Te acercas con la brisa y nos reimos. Volvemos a montar en bicicleta y tienes planes y yo estoy aquí para cumplirlos. Ven. Yo no me he ído. Dame la mano. Hoy estaremos juntos en nuestro paraiso. Y sabrás que no he olvidado la promesa de quererte, sellada con palabras en  una tarde de domingo...]]></description></item></rdf:RDF>
