nubes
ufff, que hartita estaba ya de la muñeca-feliz-año-nuevo...
Tanto tanto por hacer que...en fin. Tres trabajos tres de doctorado (vuelvo a los tiempos en que el atracón de la última noche era lo único que funcionaba...lo aguantará mi cuerpo de treinañera, ya que mi cabeza sigue siendo irremediablemente adolescente?) Y me voy a Portugal unos días, y así ando y pongo cafés con una nube en la cabeza y una nube en las manos y nubes en los pies, porque creo que nada es mejor que estar a punto de irse (bueno, encontrarte por fin y abrazarte y el primer beso la verdad es que siguen de cerca y dan razón de ser a este tictactic de estar a punto, casi allí).

Misión cumplida. Muñeca fuera que ya estamos casi en febrero. No sé qué ponerme que sea cómodo, bonito, original y de chocolate. En esas cosas pienso estos días, en vez de llenar hojas y hojas con la cuestión de la verosimilitud en una obra literaria. Voy a suspender, pero a Lisboa llegaré con el modelito perfecto, y cada día debería ser el día de antes de irnos a cualquier lugar que amamos. En la foto, indudablemente, Ani se va mañana a algún lugar que adora.