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la vida exagerada
la vida ES exagerada. Mucho más que yo.
Acerca de
Acerca de mi, pues todo mi blog, que para eso es mío.
Sindicación
 
sí, pero...
ya, hace un mes que he dejado de fumar...y debería escribir algo conmemorativo, hacerme la pelota, relatar pros y contras de esta decisión, ya no toso, los días son más largos...
Pero es que...me da igual no fumar, fumar, que haya pasado un mes...


Han vuelto las mariposas
y ya sólo me importa despertarme contigo una mañana cualquiera, todas las mañanas
Que no te pierdas ahora que te he encontrado
Que sigas suspirando, y que suspire yo cuando suspiras como si no hubiera nada más a la vista que la promesa que tú significas.
Me guardo tu nombre como un tesoro
Hace un mes que he dejado de fumar, pero prefiero que me feliciteis por lo otro :)

 
meme...ay...
Pikaia, va por ti. Nunca he contestado a una cosa de estas. Toso, me acerco al micrófono, doy unos golpecitos, toc-toc-toc. PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII...perdón (siempre he querido que me pase eso). Y ahora que estais todas medio sordas, ahí voy:

seis cosas que no me importa hacer:
- Fregar los platos (dudaba si meter esto en "cosas que me gusta mucho hacer" pero iba a destruir por completo mi atractivo). Digamos que no me importa, y que lo considero una de las cosas buenas de tener una familia tan grande (16 soperos y 16 llanos y ¿cuántas ollas dices? sí! aleluya!). No, en serio, me encanta. Hacer espuma con el estropajo. Ponerme crema después (crema medio podrida que guardamos en el cajón de los cubiertos).
- Hacer de pinche. Me gusta cocinar, pero soy una especie de currante "de base". Parto la cebolla a la velocidad de la luz, te hago un pisto en 10 minutos. Soy zurda. Nunca me corto.
- Depilarme...hola? sí, sí, depilarme. Ya lo sé, pero qué le voy a hacer...que no, te lo juro que no me importa!
- Coser. A ver, coser... no me importa coser el botón que se cae por enésima vez, recoser el dobladillo del vestido por decimosegunda vez, esas cosillas cotidianas que otra gente paga por que le hagan (por que le hagan bien, ya que como podeis observar, a mi el botón me dura cosido, con suerte, un día).
- Hacer cola. En general. En los supermercados (donde me entretengo mirando los carros de la gente e inventando vidas según la cantidad y calidad de sus yogures o la cantidad de botellas de dyc), en correos (por que sí), en el autobús (porque me hace sentirme civilizada), en el banco, etc.
- Ser bajita. De verdad. Nunca he tenido complejo, siempre consigo que atiendan aunque la barra me llegue por la barbilla, consigo ver los conciertos aunque sea desde el parking, en fin, que soy una bajita feliz.

seis cosas que me gusta mucho hacer:
- Correr. Quién me iba a decir a mi que alguna vez escribiría esto. Pero es verdad, lo tengo que reconocer. Me gusta correr. Desde que encontré los dos sujetadores que utilizo para no morir en el intento, desde que lo he aceptado, soy feliz. Adoro el dolor, el mareo, la sudada, y la sensación de "pero yo soy gilipollas?" de los cinco primeros minutos. Yupi!
- Leer. Enfermizamente. Hasta el delirio. Hasta la mala educación. Engancho y desengancho con tanta facilidad, que a veces, cuando C. se iba al baño por la noche, yo me arrastraba hasta el suelo, cogía mi libro, leía una línea, y cuando volvía y me veía así, me regañaba...tenía razón, pero es que...
- Corregir los textos de otros, y los míos propios (aunque menos). Adoro el momento que yo llamo "boli-rojo". Dame un texto sin acentos y con palabras repetidas, con pasillos, con rimas internas, y seré feliz.
- Beber cerveza, y todo su pack, que como en los anuncios de Mahou, es una mezcla de fiestas en la playa, paseos en barco y cenas a la luz de las velas en masías de Tarragona. No, en serio, las cañas, las barras, las tapas, mis amigas, mis primos, mis futuribles. Ah,
cerveza.
- Hablar. Me gusta mucho hablar, aunque a veces no me embellezca. Y es que no hay nada más interesante que una tímida. No soy tímida, ni etérea. Tendré que aprender a vivir con mi verborrea y mi contundencia ;)
- Escuchar. Me gusta mucho escuchar. Y esto sí que me embellece. Creo que lo hago bien. Y además de gustarme mucho, me pone. Y con esto, me apunto una séptima cosa que me gusta mucho hacer, y que me hagan. ¿La séptima puede ser el sexo? Sí, puede, que para eso este es mi blog. :)

Un placer, Pikaia.
 
jacaranda
Esta palabra siempre me había sonado a discoteca pija, a los ochenta, a los jerseys privata y cosas así. Por eso cuando llegué a Faro y se me llenaron los ojos de lila y mi tía me dijo que se llamaban así, jacarandás, sonreí, y me sonó a carcajada, y como a mandrágora y sandía, palabras todas que te llenan la boca de agua. Y entendí la primavera. Y entender algo, en el momento en que me encuentro, pertenece al género de los milagros, casi. Sin el casi. Me encuentro en mi ene crisis positiva, como diría Bryce. Y son positivas porque, si miro hacia atrás, siempre he conseguido salir de ellas caminando. Un poco despeinada, con el rimel corrido, pero caminando. Haciendo eses, sí. Pero...eso.
Dónde quiero vivir...en qué trabajar...El otro día abrí mi cuaderno y escribí en un diagrama de arbol VIDA 1, VIDA 2, VIDA 3, VIDA 4.... casi todas acababan tachadas con la palaba ABSURDA. Y nada de esto me da miedo. Empezar de (casi) cero una vez más me la trae al pairo, la verdad. Me preocupa, sí, no conseguir más que describir círculos alrededor de tu recuerdo.
Tendríais que verme. Quedo con ellas. Son guapas, son simpáticas, están locas como cabras o son tímidas como niños dando la mano a una desconocida. Son valientes y mentirosas, sinceras, perversas. Y yo sonrío. Hago un esfuerzo enorme, no os creais. Echo cada día a lavar mi autoestima y mi confianza en el futuro y las tiendo y me las pongo aunque aún estén húmedas. Y estornudo. Y voy al baño y me agarro al lavabo y me duele la mandíbula de tanto sonreir. Cada día ordeno y dispongo y me expando. Cada día desordeno y repliego y ensucio lo que pasé a limpio. Son y sin embargo. No hay mariposas. Salgo a la calle y no hay acera suficiente para mis tacones. Tintinean mis pendientes cuando se levanta el viento. Tengo el aspecto de saber a dónde voy, tengo el aspecto de ser dueña de mi cuerpo y ya no fumo y tengo el culo como una piedra de tanto correr y parece que podría tenerlo todo y sin embargo. Tú. Podría ser cualquiera de ellas, y sin embargo ellas no son más que la medida en que no son tú. Y me asquea oirme decir esto. Y espero de corazón que el tuyo esté intacto y lata tictactic como un reloj que mira siempre hacia la calle por la que yo nunca paso. Y que no me veas, como te veo yo, que parece que llevo parada en la misma esquina un año, jugueteando con las migas que dejamos encima del mantel.
Lo intento, os juro que lo estoy intentando :)